jueves, 27 de mayo de 2010

CHÁVEZ QUIERE QUE GANE SANTOS

Por: Nicolas Acosta

Tal vez usted crea que me enloquecí pero no: de verdad lo creo. A primera vista, lo acepto, puede parecer que una persona como Juan Manuel que ha sido un abierto y férreo contradictor de las políticas del presidente Chávez, así como un consumado enemigo personal del mismo, sea quien menos querría el mandatario venezolano que ganara las elecciones. No obstante, lo que no estamos percibiendo es que lo que quiere Chávez no es más que continuar un juego de irrespetos y amenazas que hagan ver a Colombia como un enemigo de su nación y que ayude a remendar sus deteriorados índices de popularidad.

Lo primero que hay que mencionar es que es muy poco plausible que ocurra una guerra con Venezuela. Los venezolanos saben lo perjudicial que sería esto para la ya deteriorada imagen de ese país en el mundo y, lo que resulta aún más contundente, están perfectamente conscientes que Estados Unidos podría llegar a intervenir militar y/o económicamente; hechos que dejarían devastado tanto a Chávez como a Venezuela. Por el lado colombiano existe una razón muy sencilla para no ocasionar una guerra: no tenemos nada que hacer frente a la cantidad de armas, tanques, aviones y equipos de guerra con que cuenta Venezuela hoy en día; nos acabarían en menos de dos días. Por esto, afirmar que el objetivo de las constantes amenazas de Chávez o las fuertes respuestas de Santos sea el de un ataque real, es altamente improbable.

Este objetivo, más bien, hay que buscarlo en la misma situación interna de Venezuela. El crecimiento económico del país ha sido uno de los pocos que sigue en números rojos y que se ha previsto a ser cercano a 0 al terminar el 2010. Asimismo, la inflación no debe ser menor a 25% o incluso el 30%. Pero lo que es aún peor en términos políticos para Chávez es que la gente está empezando a sentir las repercusiones de sus malas decisiones. Las personas no están encontrando leche en las tiendas, la violencia es generalizada y la crisis energética aún no se ha podido solucionar del todo. Todos estos episodios junto con muchos otros han desembocado en una vertiginosa caída de la popularidad del mandatario que ya alcanza el 30% y en una desaprobación de su gestión cercana al 60%.

Así las cosas, con todo lo anterior y teniendo en cuenta que Chávez es un obsesionado con el poder, no es difícil darse cuenta que el mandatario venezolano ha optado por la penosa estrategia política de inventarse contradicciones y conflictos para mantener sus índices de popularidad altos. Todo esto con el ánimo de generar un rumor generalizado de que existen enemigos de su gobierno tan poderosos e inescrupulosos (el presidente Uribe o Santos, en su defecto) que son capaces de echar mano de lo que sea para acabar con su mandato así se deba acabar con Venezuela primero. Esto, como es apenas natural, hace que la gente lo rodee y lo apoye sin importar si comparten sus ideas y políticas pues ya no se trata de necesidades insatisfechas, que pasan a un segundo plano, sino de la supervivencia del pueblo como nación. Aunque estemos o no de acuerdo con él, lo apoyamos por que es quien nos representa como nación y es a la nación misma a la que están irrespetando. Por esto, sin importar quién sea el presidente lo vamos a apoyar.

El cauce por donde circula toda esta estrategia es precisamente por el discurso armamentista y “patriótico” en contra de Colombia que maneja el presidente Chávez y que encuentra su perfecta consumación y complemento cada vez que cualquier funcionario colombiano le responde a sus ataques, acusaciones y medidas infundadas. Es en esta medida que me atrevo tanto a hablar de un “simple” juego en el que nos ha metido el presidente Chávez, como a afirmar que aquel que mejor le caería a este juego hoy como presidente de Colombia es un candidato dispuesto a responderle sus acusaciones y amenazas. El candidato entre Mockus y Santos que mejor se ajusta a este perfil es, sin duda, Santos.

El mensaje, entonces, se reduce a que lo que debemos pensar alrededor del tema de Chávez no es quién pueda enfrentar mejor un posible conflicto con el vecino país sino, más bien, si la mejor decisión es elegir a alguien que sea duro con el discurso o alguien que sepa llevar las cosas y entienda el verdadero fondo de los ataques de Chávez para no seguirle su juego.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Un RAE en Isla de Toas

Por: Marcelo Morán

Grupo de varias veleras/Adornan las radas de mi Toas/Chalanas, piraguas y canoas/y los verdes cocoteros, sus riberas.

Así comienza la primera estrofa de la danza: “Canto a mi Toas” que identifica éste ámbito insular cuyo autor fue el poeta Leví Parra, y que recorriera como un tornado la geografía nacional en la década de los sesenta en la voz de Víctor Alvarado, su máximo cantor, y uno de los mejores del Zulia de todo los tiempos.

Esa es la razón por la que su gente es tan alegre, canta, compone canciones y toca cuatro.

Isla de Toas deriva su nombre del vocablo arawaco: Touu, que significa mis ojos, en alusión a sus cerros más altos que servían de atalaya a sus primeros pobladores, afín de identificar en la distancia alguna presencia extraña o enemiga.

La
comunidad toense, que tiene como capital El Toro, conforma junto a otras islas una especie de archipiélago en pleno delta del lago de Maracaibo, que a la vez compone el municipio Insular Almirante Padilla.

Tiene una población cercana a los 10 mil habitantes y una extensión de 150 kilómetros cuadrados.

En
mi infancia, recreaba la fantasía de que su forma larga y ondulada se debía quizás a un dinosaurio envejecido, que por el peso descomunal de su cuerpo, no pudo escapar al inexorable fin de su era, y quedó petrificado allí, para la posteridad, con ricas vetas de piedra caliza, a diferencia de su extinguida manada, que se trasformó en otras partes del Zulia en ricos yacimientos de petróleo.

Viéndola
desde El Moján, -tierra firme- parecía una montaña azulada que flotaba en el Coquivacoa con unos claros de tierra en su extremo occidental, que ya reflejaban sin equívocos la devastación de sus cerros.

Así la encontró el padre Francisco Hilarión Sánchez Carracedo cuando vino a instalarse en septiembre de 1966
como párroco de la iglesia Nuestra Señora de Lourdes, luego de cumplir una meritoria labor pastoral Así la encontró el padre Francisco Hilarión Sánchez Carracedo cuando vino a instalarse en septiembre de 1966 como párroco de la iglesia Nuestra Señora de Lourdes, luego de cumplir una meritoria labor pastoral y literaria por varias partes del mundo.

Este
ilustre misionero, perteneciente a la orden de los carmelitas, nació en Hinojosa del Duque, Córdova, España, 04 de octubre de 1909, donde se hizo una celebridad, a juzgar por la vasta obra poética que dejó, en la que destacan: La Azucena de Vich, La Aldea de la Virgen, Liras Hermanas, escrita en 1957, en español y portugués, que mereció su ingreso a la Real Academia Española

Una
vez aquí en Venezuela, escribió: Una mujer esclava del hogar en 1967, y otras que también merecieron el reconocimiento del mundo literario.

Desde
su llegada en septiembre de 1966, emprendió una cruzada en defensa de la isla ante el cuadro de abandono en la que se hallaba, sobre todo, porque no se revertían los beneficios que le correspondía por la explotación de su principal recurso: la piedra caliza, cuando formaba parte del extinto Concejo municipal del Distrito Mara, de la que dependió por espacio de largas e inmemoriales décadas.

Esto
lo llevó a abanderar con el pueblo un movimiento de autonomía, que se concretaría veintidós años más tarde, en 1988, cuando entra en vigor la Ley de División Político Territorial que concedió la creación del Municipio Insular Almirante Padilla.

Esta nueva realidad, al principio, no llenó la expectativa que ansiaban los pacientes insulares, y fue entonces
cuando volvió a resonar desde el púlpito los reclamos airados del padre Hilarión, que ante la ausencia de recursos para acometer trabajos de interés para la comunidad, tomó la resolución de emplear sus propios ahorros para reparar la casa parroquial de Nuestra Señora de Lourdes, así como el templo de la Isla de San Carlos, y otras obras que ayudaron a mejorar el rostro del casco urbano, con apoyo ferviente de las comunidades.

Así era el
padre Hilarión, a quien tuve la dicha de conocer en la década de los ochenta, cuando se me ocurría visitar por temporadas mis familiares en la población de El Carrizal. Todavía lo recuerdo con nitidez: usaba un sombrero negro con la que recorría de extremo a extremo la isla en labor evangelizadora.

Era de mediana
estatura, de cejas pobladas y un timbre de voz recia, como era su personalidad.
Así era este sacerdote español, que un día abandonó su tierra, la gloria de sus méritos académicos para venir a servirle a Dios en el remoto pueblo de Isla de Toas, donde su gente amable y agradecida lo sigue venerando con el mismo cariño y amor que tanto él le profesó.

El padre Hilarión fue al encuentro del Señor el 09 de marzo de 1997, a los ochenta y siete años de edad. Sus restos
reposan en un mausoleo construido al lado de la Iglesia de Nuestra Señora de Lourdes, donde se yergue un cuadro pedestre -al óleo- que recuerda su imagen pastoral: pintado por el reconocido artista toense Hugo Espina.

martes, 25 de mayo de 2010

Excusas que no convencen

Por: Fernando Luis Egaña

Nadie puede negar la habilidad de la "revolución bolivarista" a la hora de inventar pretextos que justifiquen las consecuencias directas de sus acciones y omisiones. Pero últimamente la calidad de los justificativos se ha hecho tan precaria, que hasta sus voceros más sectarios pasan el trabajo hereje para mercadearlas.

Así por ejemplo, pretender que la resurrección epidémica del mal de Chagas se debe al "calentamiento global", como alguna autoridad sanitaria planteara sin siquiera pestañear, no parece un argumento que logre captar a demasiados incautos.

Como tampoco funcionó la especie de que el aumento vertiginoso de la violencia criminal en Venezuela -por cierto que desde los primeros tiempos del "proceso revolucionario", se debía a una estrategia conspirativa del señor Uribe en connivencia con el paramilitarismo colombiano, para infiltrar los barrios venezolanos de agentes encubiertos y dedicados a fomentar el hampa.

Otro alegato de poco crédito, fue la respuesta del ministro Navarro ante la data de su propia memoria y cuenta ministerial sobre el descenso sostenido de la matrícula escolar, sobre todo en primer grado.

Afirmó el funcionario que se trataba de un "proceso natural, porque se ha reducido la tasa de natalidad en el país"... Pero resulta que la caída de la matrícula llega a 5%, y con todo y la disminución paulatina de la referida tasa, la población general ha aumentado en cerca del 20% en los últimos 11 años.

La estratagema de echarle toda la culpa de la inflación y del disparo del dólar paralelo a la "especulación dineraria de la oligarquía", que otrora tuvo razonable éxito mercadotécnico, ahora persuade menos, entre otras razones, porque el desmadre de los precios, aunado a la escasez, no se compadece -en el imaginario social- con la retórica gubernativa de tener controlada toda la economía para satisfacer las necesidades del pueblo...

Lo que sí tuvo un considerable alcance, fue el atribuirle la responsabilidad de la megacrisis eléctrica al "fenómeno climatológico de El Niño" y su derivada sequía.

Muchos de quienes se tragaron el anzuelo, no obstante, estarán al menos empezando a dudar, y es que se acabó el verano y llegaron las lluvias, y la megacrisis en vez de amainar se empecina en sus estragos.

Por lo demás, el patrón siempre es el mismo: los culpables de todo son exógenos a la revolución, ya sean de orden conspirativo, climático, oligárquico o cósmico. Las excusas van y vienen, y mientras se agravan los males se estiran las cobas. Por eso no convencen o convencen menos de lo que solían hacerlo.

viernes, 21 de mayo de 2010

ALUMBRAMIENTOS

Por: Miguel Muñoz

Un
tipo medio loco pero completamente cuerdo. Sí, así es el conferencista internacional, Facundo de Salterain, y lo demostró con la extraordinaria conferencia que nos dictó en la “I Convención Internacional de Ventas y Cobranzas” celebrada el pasado 18 en el palacio de los Eventos en Maracaibo, con la presencia de mas de doscientos ejecutivos que se desempeñan en estas áreas, quienes ávidos de aprendizaje no se perdieron ni un minuto de la interesante presentación de este simpático argentino… De comienzo nos dejó una enseñanza. Y se puso él mismo como ejemplo, y es que debemos preocuparnos por saber quiénes somos, recordar las cosas que nos han atraído desde niños para adquirir habilidades y destrezas en esas cosas, que son las que nos dan luz de lo que queremos ser en nuestra etapa de adulto… Hay que poner rumbo hacia nuestro sueño.

De
no hacerlo desperdiciamos oportunidades y desatendemos los tips, los consejos y mensajes relacionados con ese sueño que es lo nos deparará realmente la alegría y felicidad… Las ventas no es cuestión de técnicas o de fórmulas. Nos dice Saltarain, que ser vendedor no es seguir una serie de pasos; es un estilo de vida y una profesión de verdad que solo puede ser llevada adelante si se investiga, perfecciona y si se busca ser distintos a los demás, lo cual implica un comportamiento que a muchos les parecerá como muy arriesgado, poco cuerdo y propio de un ser medio loco; no obstante, lo importante es la actitud, el entusiasmo y tener la mente siempre puesta en el éxito… Locos por las ventas.

Es el título
del bestseller de Facundo de Saltarain, está dirigido a los vendedores nóveles y a los más expertos que desean perfeccionarse y mejorar sus resultados. Según Facundo un loco por las ventas se comporta: como un profesional; se capacita periódicamente; interactúa con otros como él; conoce los factores claves de lo que él vende; se autoevalúa; no depende de la voluntad, sino de un método; está la mayor parte del tiempo frente al cliente; tiene las mejores herramientas: notebook, carro, Blackberry; innova porque sabe que tiene que estar delante del resto; investiga sobre lo que se vende; y tiene métodos locos… Cómo generar ideas innovadoras.

Sobre
este tema, Henrique Rosas González, nos sugirió algunos pasos que favorecen un estado mental idóneo para generar ideas: hay que aprender a divertirse y a disfrutar del entorno; hay que cultivar la inclinación a las ideas, pues estas existen y hay que aprender a encontrarlas; hay que fijarse metas; hay que pensar como un niño, olvidarse de lo que había antes; hay que obtener mas datos, y ello se logra saliendo de la rutina, aprendiendo a observar; hay que armarse de valor; hay que desarrollar las distintas formas de pensar, la visual y la colateral… El niño que hay dentro de cada uno.

Ese día Néstor Borjas y mi persona nos desempeñamos, por primera vez, como maestros de ceremonia en un evento
internacional, lo cual fue posible gracias al hecho de que no pudieron asistir los decanos en estas lides: Agustín Matos y Osvaldo Camejo; ello nos permitió colocarnos frente al pódium y darle rienda suelta al niño creativo que hay dentro de nosotros, y asumimos el reto con entusiasmo, sobre todo luego de haber escuchado, el día viernes, el elogio de estos dos conferencistas al decir que de todos los programas visitados “Emprésate” les parecía ser el mejor, lo cual repitieron tres veces en medio de los asistentes. Seguramente eso fue lo que nos permitió aplicar, aun sin habérselas escuchado, las leyes de la neuroventa: contagiar, informar, convencer…

lunes, 17 de mayo de 2010

El Dr. Jekyll y Mr. Hyde

Por: Edinson Martínez

A finales de este mes - mayo de 2010 - nos encontramos a unos cuatro meses de las elecciones parlamentarias
, para este momento varios sondeos de opinión pública han señalado que la popularidad del gobierno de Hugo Chávez y las simpatías electorales, muestran descensos significativos respecto del pasado reciente. No sería la primera vez que el gobierno en fechas preelectorales registra bajas en las preferencias del elector. Sin embargo, no obstante tales dificultades el chavismo se las arregla para remontar la cuesta y obtener los triunfos que hemos conocido.

En todo este recorrido, podrìa afirmar que ustedes me acompañan en la apreciación, el presidente
, el gran elector y polarizador, ensaya una treta que le ha rendido sus frutos. Un buen día, bajo cualquier circunstancia, trascendente o no, eso importa poco, porque las acciones de Chávez debido a su enorme capacidad mediática las transforma en trascendentes; el comandante-presidente se muestra como todo un tortolito, bonachón, risueño, amoroso y comprensivo. Ensaya una personalidad conciliadora un Todo por Amor como en una de sus campañas, que ahora no recuerdo cual de ellas.

Eso
hizo, la semana pasada en el opening - ese es el término más ajustado para los actos con ribetes de show- del Consejo Federal de Gobierno con algunos de los gobernadores escuálidos - esta vez se cuidò de no aplicarles el cognomento de su autoría - hizo bromas, les diò la mano y hasta les sonrió. En cierto modo les insinuó: "Se fijan que yo no soy eso que ustedes dicen". "Un presidente que atiende a todos por igual, con respeto y equidad".

Esta
es la fase del "Por Amor" en la que nos encontramos ahora, a cuatro meses de las elecciones, ya verán ustedes amigos lectores y gobernadores escuálidos, lo que vendrá en unos meses, semanas o días. Entraremos en la fase de: "convertiremos en polvo del camino a esos opositores pitiyankis, jamás volverán a gobernar en la tierra de nuestro padre Bolívar". Desde luego, esta fase tendrá un nombre. Una misión claro está. Misión batalla de cualquier cosa.

Ese
Consejo Federal de Gobierno solo fue el espacio para ensayar el "Por Amor". Eso es amor de un dìa que se desvanece con las primeras luces del amancer del siguiente día. Es el Dr. Jekill que conocemos a pocos meses de cada proceso electoral. Lo sabroso viene después cuando entra en acción Mr. Hyde.

¡Si se puede!

Por: Teodoro Petkoff

El gobierno se encuentra hoy peor que nunca y la oposición mejor que nunca. Con vistas al desafío
electoral de septiembre próximo, la situación puede considerarse muy auspiciosa para los adversarios del régimen. De un lado, un gobierno que ha sumido al país en las peores crisis de que se tenga memoria; del otro, una oposición que ha cuadrado un acuerdo unitario perfecto, para competir por las 167 diputaciones en juego. Si no se producen contingencias que puedan alterar gravemente el proceso electoral, el día después del 26S el país puede amanecer con un importante cambio cualitativo en su desenvolvimiento político.

Un parlamento
con presencia significativa de diputados elegidos por la oposición y por los sectores disidentes del oficialismo, más allá de las predecibles artimañas de Chacumbele para soslayarlo, ignorarlo, agredirlo y tratar de restarle atribuciones -tal como hizo con los gobernadores y alcaldes que la oposición le metió por el buche será el escenario por excelencia del debate político. Si la oposición ha adquirido una visibilidad que no tenía antes, apenas con la presencia y la actuación de cinco gobernadores y varias alcaldías, entre ellas la Metropolitana de Caracas, puede imaginarse lo que significarán unas decenas de parlamentarios de oposición actuando en la Asamblea Nacional.

El parlamento recuperará sus fueros como foco del debate político. En el peor de los casos, por mucho que
el
gobierno, si es que quedara en mayoría, intente cambiar el reglamento de debates o manejar abusivamente la dirección de debates y llevar adelante todos los trucos posibles para anular a la oposición, le será imposible reducirla al silencio y a la impotencia.

Pero, también, por otro lado, y es lo más probable, gobierno y oposición, por lo mismo que se confrontarán, no podrán menos que interactuar.

Es muy difícil que no sea quebrantada esta incomunicación que hoy existe entre gobierno y oposición, tan cargada de peligros, y que sólo favorece al talibanismo más estéril.

Editorial de TalCual

lunes, 3 de mayo de 2010

Alta Guajira

Por: Nemesio Montiel F.
Muchas personas de Colombia y Venezuela creen que la Alta Guajira es un territorio solitario, aislado y donde sólo viven indios puros de guayucos, que también se lucen con orgullo, y mujeres que se pueden “comprar” fácilmente.

Tremenda equivocación, esa gente siempre ha vivido en contactos con las islas caribeñas y aventureros que a través de los mares llegaron a esas costas de mucha importancia geopolítica en América del Sur. Wuinpümüin, (desde las aguas) ha tenido una interesante historia con los conquistadores, piratas y comerciantes que llegaron a sus costas a buscar riquezas. No es ninguna novedad conseguirse con personas catires, de ojos rayados y de apellidos extranjeros como Weber, Harem, Kuas, Hebers, Cohen y Ruiz.

Ha sido producto del mestizaje con antillanos y de otras latitudes. Es reconocido en toda la península la presencia en la Alta Guajira del apellido Iguarán y Afanador como fundadores y que a través también del mestizaje se sembraron en esas tierras de misterios y leyendas. El escenario de los primeros arahuacos y de los pigmeos llamados jakalakui. Puerto Lodo, Puerto Estrella, Santa Ana y Nazaret son referencias de convivencia humana, de negocios y hasta del contrabando como muy bien lo refiere Rafael Escalona en su canción vallenata llamada: El Almirante Padilla.

Esta punta de Suramérica en el mar se abastece de víveres y mercancía de las islas antillanas que pasa hasta el resto de Colombia y Venezuela. A pesar de toda esta influencia externa, la gente que allí vive es hablante del wayuunaiki, mantiene su cultura y por ejemplo, las mujeres han sido siempre las mejores tejedoras de chinchorros y hamacas multicolores. El mejor chirrinche es de los alambiques de esas tierras al pie de la serranía de Makuira, donde existe una laguna encantada y la cascada, llamada también el chorro de la princesa Makuira que tiene una caída de más de 300 metros de agua. Desde Maracaibo, allá van a dar las chivas y camiones para llevar víveres a los familiares de los wayuu que trabajan y viven en esta ciudad. Guajira arriba, la madre tierra.

martes, 13 de abril de 2010

Mentiras de abril 2002

Por: Eddy Ramìrez

Los sucesos de abril del 2002 son complejos. Muchos hechos no han sido esclarecidos por la negativa del régimen de constituir una Comisión de la Verdad. Más grave aún, es el intento del oficialismo y principalmente de Chávez de mentir para intentar cambiar la historia, erigirse como héroe y satanizar a la oposición como un todo. Fuimos testigos de las protestas ocurridas entre febrero y la marcha del 11 de abril. De lo sucedido los días 11 en la noche, 12 y 13, lo conocemos por conversaciones con varios oficiales protagonistas y por la lectura de los libros de autores tales como Blanco Muñoz (testimonios de Ortega, Usón y Gebauer), Pedro Carmona, Sandra La Fuente y Alfredo Meza, Ernesto Villegas, Albor Rodríguez, Antonio Francés y Machado Allison, Roberto Giusti, Robert Carmona-Borjas y de quien esto escribe. Además existen muchas grabaciones de los canales de televisión. También el documental de Schalk y Urgelles, que desmonta la versión oficial recogida en el video "La revolución no será televisada".

Entre las principales mentiras que intenta vendernos el teniente coronel, cabe mencionar: "Me llevaron preso a Fuerte Tiuna", "Nunca renuncié", "Me iban a matar" y "Me rescató el pueblo". La realidad es que se sintió culpable por la masacre y estuvo de acuerdo en renunciar, ante la solicitud de los militares. Voluntariamente aceptó trasladarse al Fuerte Tiuna escoltado por el jefe de la Casa Militar y de un edecán, acompañados del general Rosendo y del general retirado Hurtado Soucre. Éstos actuaron como mediadores y le garantizaron que se acataría su petición de irse a Cuba.

Renunció verbalmente y por ello la anunció Lucas Rincón. Se negó a firmarla cuando en Fuerte Tiuna se impuso el grupo que no aceptaba que saliera del país para que respondiera por la masacre. En La Orchila, sí estuvo dispuesto a firmarla porque le ofrecieron complacer su solicitud de exilio. Videos y fotos demuestran que se le dio un trato respetuoso. El mismo ejército que lo presionó para que renunciara lo regresó al poder, cuando el generalato y el almirantazgo no pudieron controlar el caos por las luchas internas entre los oficiales que estaban conspirando desde antes del día 11 y los que se limitaron a reaccionar ante la masacre. La actuación de Baduel fue tardía y no determinante. La operación Rescate de la Dignidad, un mito. El día 12 nadie protestó por la renuncia. Solo el 13 en la mañana se iniciaron tímidas manifestaciones de apoyo de gente del pueblo, mientras que la mayoría de los dirigentes oficialistas estaban "enconchados".

La gravedad de los sucesos obliga a profundizar en el tema. Quienes fueron protagonistas deben aclarar algunas acciones. Mientras tanto, como participante del paro petrolero iniciado el día 4 de abril, expreso mi agradecimiento por el apoyo recibido de Carmona y de Ortega. Como participante en la marcha del 11, agradezco que Rosendo no haya obedecido la orden de Chávez de aplicar el Plan Ávila, así como a los oficiales que desconocieron a quien considero que no quiso evitar la masacre.

Como en botica: Seguimos vendiendo petróleo a futuro para comprar armas. Éstas son secretas y se almacenan en estacionamiento del IPSFA, por ello no permiten que Globovisión filme ¡Qué ridículos! Cambiamos petróleo por leche y pollos para ayudar a los productores de países hermanos. Solidaridad con Ballesteros y la juez Afiuni. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

jueves, 8 de abril de 2010

Mirando atrás sin rencor

Por: Freddy Nuñez

Cerrando el año 2009, apareció en las librerías, el último libro de Víctor Hugo D´Paola, cuyo título da nombre a este artículo. Para quienes hemos sido sus amigos por más de 30 años, son motivo de regocijo estos testimonios que contribuyen a dar a conocer la historia real de nuestro país, sometido hoy a la práctica fascista de inventar una nueva.

De alguna manera podría decirse que el gran aporte de Víctor Hugo está allí, en plasmar por escrito los rasgos, gestos, detalles, la impronta, en fin, de unas vivencias y circunstancias, que de otra forma tendrían el destino que aseguraba Adriano González León (excelso practicante de ella) estaba reservado a la literatura oral, perderse para siempre en la penumbra de los bares. El libro consta de 22 Episodios, escritos con agilidad, con soltura, constituyendo una incitación a reflexionar sobre las situaciones y personajes involucrados en sus relatos, que no son otra cosa que parte viva, vibrante, de nuestra historia reciente y actual. En algunos casos, se encuentra el lector con una opinión, cuya benevolencia en el juicio sólo es posible en quien ha asumido la conducta de empinarse por sobre las pequeñeces humanas, para poder mirar atrás sin rencor.

El libro además permite el disfrute del encuentro con la poesía, el detalle histórico pertinente, la aproximación a textos y personajes de la literatura y la cultura en general, y la descripción de sitios del mundo por lo general tan distantes para la mayoría de los mortales, como si de otro planeta se tratara. Tengo el privilegio de ser contertulio frecuente de Víctor Hugo; su fuerte raigambre montañesa, su naturaleza introvertida, su natural tendencia a escuchar y observar, no logran ocultar su intensidad afectiva, la solidaridad de que es capaz.

He aprendido y disfrutado de su cultura, de su inteligencia, le he robado unos cuantos libros, hemos viajado juntos, pero lo que más valoro en él es su activa y fecunda militancia en lo que Aquiles Nazoa llamó "el invento más bello del hombre", la amistad.

La vida de Víctor Hugo ha sido intensa. Su ejercicio de la militancia y la dirigencia política se forjó en la trinchera de quien construye, sin cultivar el vedettismo y la pantalla. El libro nos recuerda cómo varios dirigentes políticos, Víctor Hugo entre ellos, se opusieron sin ambages de ningún tipo, a que el MAS diera su apoyo a Hugo Chávez.

El país debe especial reconocimiento a quienes siempre advirtieron la catástrofe que significaría el poder en manos del teniente coronel. No es casual que el Episodio 17 esté dedicado a narrar su directa vivencia de la invasión soviética a Checoslovaquia, la conocida "primavera de Praga", de la cual se cumplirán en agosto 42 años. Expresión de la necesidad de los pueblos de vivir en libertad, de repudiar cualquier tipo de dictadura. Ese hecho fue un antecedente clave en la aparición del MAS.

El próximo martes 13 se bautiza el libro en Margarita. Allí estaremos, y junto a su eterna Mayita Acosta, alzaremos la copa para desearle salud y larga vida.

domingo, 28 de marzo de 2010

Recordando a Uslar

Por: Marcelo Morán

El pasado 26 de febrero se cumplieron nueve años de la muerte de Arturo Uslar Pietri.

Casi nadie recordó esta fecha, salvo la fundación que lleva su nombre en Caracas.

Los noticieros daban avances sobre su desaparición aquel martes de carnaval del 2001, donde los periodistas desbordaban de extremo a extremo la funeraria dando la impresión de ser los únicos dolientes del ilustre difunto.

Allí permanecían a la caza de algún personaje importante que pudiera arribar, y entre los que se encontraría el Presidente de la Republica, que jamás hizo su aparición. Más tarde los canales reportaron la llegada de los expresidentes Luis Herrera Campins y Rafael Caldera, éste último acompañado y llevado del brazo por uno de sus hijos.

El primer venezolano distinguido con el premio Príncipe de Asturias de las Letras por su aporte a la defensa del idioma castellano, y por su infinita labor humanística registrada en muchas publicaciones y trabajos periodísticos, plasmados a lo largo de casi un siglo, no merecía una despedida tan ingrata como esa.

En el año 1939 escribió un artículo en un diario caraqueño titulado: “Sembrar el petróleo” cual si fuera una nueva voz que clamara en el desierto para advertir sobre el futuro reciente en la que se sumiría Venezuela por depender exclusivamente de ese recurso no renovable, y que nadie quiso escuchar en su momento, y hoy a más de setenta años de su exhorto, no nos cansamos de repetir como una profecía cumplida, desbordando constricciones que en ningún caso remediará lo que ya parece irredimible.

Uno de los libros que más impresionó de su vasta producción fue El camino de El Dorado, publicado en 1948 y que tuve la suerte de leer en 1973, cuando yo estudiaba el tercer año de bachillerato, allá en el Liceo Hugo Montiel Moreno de El Moján.

La novela de carácter histórica narra las aventuras del gobernador español Pedro de Ursúa en su afán de encontrar en alguna parte del Amazonas una fabulosa ciudad tutelada por un rey que hasta sus estornudos eran de oro. Esta leyenda estimuló una expedición patrocinada por el virreinato de Perú en 1561, a través del río Marañón, un afluente del gran Amazonas en busca del mítico lugar dorado. La tripulación tuvo que sortear situaciones hostiles impuestas por el medio selvático, donde confluía la malaria con el acecho de fieras inimaginables que en cierto grado contribuyó a reducirla considerablemente. Y es de donde empieza a surgir un personaje gris, que ni siquiera tenía cuota de mando en la empresa expedicionaria, puesto que el jefe era el propio gobernador quien de paso se acompañaba de su hermosa y deslumbrante mujer.

Ese personaje era Lope de Aguirre, un soldado resentido de origen vasco español que en plena marcha hizo que la tripulación se sublevara y echara del mando al gobernador Ursua quien fue ejecutado de una vez junto a su amante.

A medida que este hombre desconocido se investía de poder crecía su megalomanía de tal modo que pretendía apoderarse de todos los virreinatos del nuevo mundo, hasta deponer incluso al monarca de España Felipe II. Su desconfianza llegaba a límites de inverosimilitud que el mismo se encargaba de eliminar a aquel que intentara traicionarlo o que pudieran urdir un atentado en su contra. En ese constante delirio purgó su tripulación para quedarse sólo con los incondicionales, que no le darían más razones para un posible magnicidio.

De esa forma Aguirre recaló por el Orinoco llegando luego a la isla de Margarita donde sembró el terror aniquilando sin piedad parte de sus autoridades. Después se dirige a Barquisimeto en busca de unos desertores para cobrarles su traición, pero en este sitio crepuscular sus partidarios hastiados de sus locuras y sus desmanes lo venden y lo entregan a la justicia española, quien le hace pagar por su rebeldía, castigándolo con la pena que se aplicaba a todo aquel -como era su caso- desconocía la autoridad del rey.

Esta terrible tragedia de casi cinco siglos atrás; reconstruida en novela por el genio de Uslar Pietri, me hace recordar hoy la realidad de un país, ubicado: en algún lugar del planeta de cuyo nombre no quiero acordarme…

sábado, 27 de marzo de 2010

Conspiradores y golpistas

Por: Manuel Rosales G.

Los repartidores de violencia y desesperanza han dado un paso más en la cruenta persecución que los hará notables en este tramo de la triste historia de nuestro país, iniciando una aberrante acción en contra de Oswaldo Álvarez Paz y los periodistas que dirigen un programa donde el ex Gobernador emitió sus opiniones sobre la realidad que vivimos.

Asimismo, la Asamblea Nacional debería de ocuparse de sus funciones legislativas y no actuar como brazo ejecutor del gobierno, aprobando otra acción en contra del Dr. Guillermo Zuloaga por declarar con claridad y valentía sobre la quebrantada libertad de expresión en el país.

En los dramáticos momentos que atraviesa Venezuela, volvemos a levantar la voz para ocuparnos de la persecución que sufrimos todos los que nos oponemos a la política y a la incorrecta actuación del grupo de privilegiados responsables del sombrío panorama económico y social que padece nuestra nación.

Al escribir esta reflexión nos transportamos en el tiempo recordando al Presidente, Franklin Delano Roosevelt, defensor de las luchas de la libertad y estadista gigantesco que le dio al mundo las líneas fundamentales por el cual se luchaba y desangraba, al establecer el derecho a la libertad de palabra, a la libertad de cultos, a vivir libre de pobreza y miseria y el derecho a vivir en una sociedad segura y libre de temores.

En Venezuela no hay libertad de expresión, no se vive libre de temor. Los Poderes del Estado se utilizan para criminalizar la política, mientras la delincuencia y las mafias asesinan, atracan y secuestran, tienen arrinconados y en zozobra al pueblo.

Los pobres son más pobres y la clase media se desliza hacia la pobreza. Centenares de hombres y mujeres que hemos luchado porque nuestra patria viva libre, impere la justicia y la felicidad, somos perseguidos, maltratados, lanzados fuera de nuestra tierra y condenados.

Mancha siniestra que es, historia vieja. No hay país, no hay época en que gobernantes ambiciosos y perversos no tengan marcas y antecedentes; pero también es verdad que los hombres que fueron acusados y perseguidos injustamente son hoy día hombres respetados una vez pasada la persecución y la perfidia.

En todos aquellos lugares en que el gobierno ha sido falso, incapaz, malo y desaforado, se ha requerido de la lucha y resistencia desde cualquier espacio. La lucha en la calle, la lucha desde el exilio, la lucha desde la cárcel, la lucha hasta vencer.

Es la lucha por la justicia en toda su dimensión y que los “vivos y privilegiados” llaman conspiración, pretendiendo engañar a la gente al querer confundir la lucha cívica y democrática con esta táctica bien conocida por ellos.

Para ellos somos conspiradores quienes luchamos por la libertad de expresión, por los medios de comunicación, por las necesidades de nuestro pueblo, por la seguridad personal, por el empleo y las oportunidades, somos conspiradores por trabajar para sacar de abajo a los que nada tienen. Somos conspiradores porque queremos lograr un futuro mejor para las nuevas generaciones.

Es la conspiración buena de un pueblo contra los verdaderos golpistas que durante años conspiraron contra la democracia y la constitución, amparados y chupando los beneficios y oportunidades que les brindó este sistema de gobierno.

Conspiradores y golpistas son ellos, responsables de la violencia y la muerte de hombres y mujeres, y hoy están libres disfrutando el poder sin haber pagado por las muertes y la violencia que cobardemente ocasionaron.

Seguiremos luchando hasta lograr una sociedad nueva y moderna. Esta lucha será eterna, firme, infatigable, todos los segundos, mientras podamos respirar, mientras tengamos un espacio en cualquier lugar de la tierra para emitir nuestro pensamiento y levantar la bandera de la justicia social.

domingo, 7 de marzo de 2010

Versos para cantar

Por: Joan Manuel Serrat

No toda la poesía vale para ser cantada. Cierto que a todo se le puede poner música y que todo puede
ser cantado, desde la guía telefónica hasta el manual de instrucciones de un lavavajillas, pero es dudoso que textos de este calado alcancen a conmover a un auditorio como se espera de una buena canción.

Por lo general y salvo excepciones, una buena letra de canción tiene una estructura, un ritmo, una rima, un murmullo que la mece y la transporta mansamente hasta el oído, donde un argumentario manejado con sensibilidad se encargará de acercarla al corazón.

Luego está la música, pero eso ya es otro cantar.

No toda la poesía vale para ser cantada, ni todos los poetas sirven para escribir canciones.

A lo largo de más de cuarenta años de dedicarme a este oficio y de haberlo intentando de maneras varias, incluyendo tentativas de colaboración con plumas contrastadas y brillantes, en alguna ocasión me sorprendió la simpleza de los textos con la que algún reconocido hombre de letras respondió a mis requerimientos de escribir canciones en complicidad. Quizá el vate, convencido de antemano de que la canción popular no pasa de ser un arte menor mas cercano al alfarero que al escultor, cayó en el pecado que denunciaba Antonio Machado: despreciar cuanto se ignora, aunque también cabe la posibilidad de que el buen hombre no supiera hacerlo mejor. Bien sea por lo uno o por lo otro, mi experiencia me reafirma en que de la misma manera que detrás de un buen autor de canciones no hay necesariamente un buen poeta, tampoco al revés o viceversa.

Afortunadamente, también existen García Lorca y Rafael de León y Manolo Vázquez Montalbán y Mario Benedetti, por citar algunos magníficos letristas de canciones por derecho y, al tiempo, buenos poetas como muestra de que entre poesía y canción no media una frontera clara.

A este grupo de poetas manifiestamente musicales corresponde Miguel Hernández. Versos de rima clara y cadencioso ritmo que vienen de fábrica con la música puesta. Poesía escrita para ser cantada.

La mejor prueba de ello es que somos muchos los que con más o menos acierto, con mayor o menor fortuna, nos hemos atrevido a musicar y cantar sus versos, y diría yo que con el beneplácito del autor.

No me parece a mí que se le hubieran caído los anillos escuchando sus versos hechos canción a quien en el prólogo de Viento del pueblo insiste en que los poetas debían estar en el aire y pasar soplados a través de todos los poros. Probablemente no hubiese estado de acuerdo con muchas de las músicas con las que unos y otros hemos envuelto sus poemas, pero sin duda no le hubiera resultado ajena la peripecia.

De hecho, en vida del poeta, Lan Adomian, judío neoyorquino nacido en Ucrania integrante de la Brigada Lincoln, les puso música a algunos de sus poemas con su visto bueno y activa complicidad, y se sabe que trabajó en un himno oficial para la II República que debería haber sustituido al de Riego.

Si no le hubiera gustado que sus poemas olieran a canción, no existiría una Canción del esposo soldado, ni una Canción primera, ni una Canción última.

Titular un libro como: Cancionero y romancero de ausencias indica claramente que concebía esos versos como algo coral, musical y compartido.

Buena parte de sus obras de teatro incluyen pasajes explícitamente escritos como canciones en los que, junto a otras acotaciones, se indican los instrumentos que debían acompañarlos y donde coros como los de vendimiadoras y vendimiadores de El labrador de más aire recuerdan a los que suelen gastarse en las zarzuelas.

Otro ejemplo son las conocidas Nanas de la cebolla, escritas como seguidillas y que envía a su mujer diciéndole: “Ahí te mando coplillas.

Quien ensayó todo un abanico poético, desde la octava real hasta el soneto y el alejandrino, termina apostando por canciones al modo popular.

Como Miguel Hernández, creo en el placer de cantar, de cantar por el gusto de cantar, así como también creo que la canción es un buen modo de difundir la voz de los poetas, aunque confieso que ésa no ha sido nunca la razón que me ha movido a ponerles música. Si algo me ha llevado a hacerlo ha sido el descubrir en versos ajenos aquello que yo quería decir y de la manera en que el otro lo dijo. El resultado de toparme con versos que cantan y que me hicieron cantar con ellos.

Es difícil sustraerse a la simpatía que genera ese hombre que, como dice José Agustín Goytisolo: “Nace, escribe, muere desamparado”, pero, por encima del cariño a la persona y al ideario de Miguel Hernández, han sido la contundencia de su poesía, su vigencia y sobre todo su musicalidad las que me ha empujado a proponer una segunda entrega de sus versos hechos canciones, que, bajo el título de Hijo de la luz y de la sombra, supone una prolongación y también un complemento del trabajo que apareció en 1972.

Aventando sus versos, redondos y frescos como si hubieran sido escritos ayer y aquí, me uno a la celebración del centenario de su nacimiento y rindo un fraternal homenaje al poeta, al niño cabrero, al amigo desgajado, al amante exiliado, al padre huérfano, a la víctima de las cárceles de la dictadura, al hombre que cada vez que colgaba al sol los sueños, la vida le dejaba carbón, pero también me rindo homenaje a mí y a todos y cada uno de nosotros.