martes, 22 de marzo de 2011

En este año

Por: Gonzalo González

La coalición democrática esta por decidir la fecha para escoger los candidatos a Presidente, Gobernadores, Alcaldes, Legisladores y Concejales a elegirse el próximo año sin conocer todavía el cronograma electoral y este es un detalle de mucha importancia no despejado aún por el CNE.

La fecha para elegir los candidatos de la oposición es sujeto de un intenso debate demasiado marcado por los particularismos grupales y personales que pueden poner en peligro las muy reales posibilidades de Triunfo del frente democrático, sobre todo en lo referente a la elección presidencial.

En un anterior artículo me declaraba partidario de escoger el candidato presidencial este año con los siguientes argumentos que hago extensivos a los otros cargos a elegir en su nivel respectivo, “ Amanecer el 2012 con candidato presidencial ya designado comporta ventajas importantes: tiempo suficiente para promocionarlo, para que recorra intensamente la geografía nacional, para ensamblar sus equipos de campaña, para posicionar con claridad su figura, su proyecto, su discurso y sus mensajes, para curar las heridas que toda confrontación interna provoca, para construir alianzas con sectores descontentos con el régimen pero no pertenecientes todavía al frente opositor. En fin para convencer al país nacional de que la continuidad de Chávez en el poder es contraria a los intereses de todos por igual, excepto a los de la camarilla que lo acompaña”. Chávez no debe continuar corriendo solo mas tiempo del que es indispensable para organizar una escogencia adecuada del candidato presidencial de la oposición y eso es factible en el 2011, lo otro es concederle una innecesaria ventaja a quién ya dispone de muchas.

Otra razón no menos importante que las anteriormente glosadas tiene que ver con defenderse de las posibles maniobras del oficialismo para establecer un calendario electoral acorde con sus intereses aún a costa de violar las leyes y desconocer las necesarias garantías que debe tener todo competidor. En el pasado reciente hemos conocido de maniobras de ese tipo: el referéndum sobre la reelección y el adelantamiento de tres meses de las elecciones parlamentarias del año 2010.

Si la oposición se decanta por seleccionar sus candidatos en el año 2012 corre el serio riesgo de que una jugada política del gobierno avalada por un secuestrado CNE convoque los comicios en una fecha tan temprana que le impida escoger sin apuro sus abanderados y hacer una buena campaña electoral. Agreguémosle a esta circunstancia la posibilidad de que por razones políticas o técnicas de la propia oposición la escogencia de las candidaturas no se pueda realizar ni siquiera en el primer trimestre del año. De darse esas circunstancias estaríamos a las puertas de una virtual catástrofe para el movimiento democrático con el agravante de que seria autoinfligida, en otras palabras un colosal autogol.

Es necesario que la dirigencia de la MUD y de los partidos democráticos sepan estar a la altura de las circunstancias y le de prioridad a los intereses generales de la nación. Es imprescindible que se decida pronto y acertadamente la fecha de escogencia de los candidatos.

domingo, 20 de marzo de 2011

Otro loco en el poder

Por: Ángel Lombardi

En estos días de la Ira Árabe que está produciendo tantas noticias importantes y particularmente unas muy gratas como es la salida ignominiosa del poder de unos tiranos y dictadores cuya característica común era la larga permanencia en el poder, la corrupción y el desprecio por sus pueblos.

Sobresale en particular el libio Kadafi, espécimen modélico para la psiquiatría, un especialista dice al respecto "es imposible que Kadafi dé su brazo a torcer... no hay manera de cambiar sus ideas, ni siquiera funcionan los fármacos en esta gente... No tiene salida con su personalidad y sus circunstancias, no entra en su pensamiento ni la posibilidad de rendirse, ni exiliarse ni suicidarse... su única salida es la muerte...

Kadafi en estos momentos es una persona enferma y trastornada, aislada de la realidad, desesperada y 2011, "Kadafi en estado paranoico". Este personaje de tragedia y risa, un poco como El Gran Dictador de Chaplin, con sus trajes estrafalarios, su narcisismo incurable y su exhibicionismo de nuevo rico, lleva atormentando a su pueblo 42 largos años (lo que no habla muy bien por cierto del pueblo libio) es un corrupto de marca mayor, junto a su familia y asociados.

El ladrón mayor de Libia y asesino consuetudinario es el 5to inversionista por volumen de la bolsa de Milán, accionista del Juventus y de uno de los grandes bancos de Italia.

Tiene inversiones cuantiosas en Inglaterra, EEUU y otros países, por sus "ahorros" lo llaman "El primer capitalista del mundo".

Si algo ha ayudado a comprender la naturaleza del poder y su necesario control y desacralización es la psicohistoria, uno de los últimos libros emblemáticos al respecto es La salud mental y los políticos, de José Cabrera, psiquiatra forense que sostiene que Kadafi está en la fase final de un "cuadro paranoide activo" que según otro especialista lo incapacita para aceptar cualquier crítica o duda sobre su persona, además es particularmente peligroso porque es un paranoico con poder ya que puede dar rienda suelta a sus creencias de superioridad, a su narcisismo y a sus miedos; tiene manía persecutoria y piensan que lo quieren matar.

Fidel Castro, en la misma línea de conducta psiquiátrica se ha inventado el cuento de que ha sobrevivido a casi 700 intentos de asesinato mientras que otros paranoides en el poder hablan recurrentemente de magnicidio, como diría la sabiduría popular: cada loco con su tema. Suetonio, el autor romano de La Vida de los 12 Césares hubiera disfrutado mucho con los locos de hoy en el poder, aunque él tuvo una muestra bastante significativa con Nerón y Calígula.

Los náufragos y el ahogado

Por: Elías Pino Iturrieta

El libro
de Mirtha Rivero, La rebelión de los náufragos (Editorial Alfa), se ha ganado con justicia el favor de los lectores. Su investigación de naturaleza periodística, hecha con indiscutible seriedad y escrita con plausible claridad, no sólo ha provocado comentarios cotidianos sino también foros académicos en los cuales se han ponderado sus cualidades. No tengo dudas de que sea un aporte fundamental para la comprensión de la contemporaneidad, y un oportuno auxilio para la reconstrucción de un suceso sin el cual no se pueden entender las urgencias de la actualidad: la defenestración de Carlos Andrés Pérez, ocurrida en 1993 y de la cual se desprendieron consecuencias medulares para el futuro. Sin embargo, algunas de las reacciones que su lectura ha provocado, especialmente el comienzo de una especie de proceso de canonización del hombre que entonces sale con las tablas en la cabeza, aconseja los comentarios que vienen a continuación.

La brasa para su sardina

En especial, algunas observaciones sobre la calidad de los testimonios que atiborran sus capítulos. Se trata de testimonios interesados, es decir, manifestaciones de individuos involucrados en el proceso que la autora analiza o cercanos a su evolución, quienes reconstruyen en el futuro episodios que les incumben desde el punto de vista personal y desde la perspectiva política. Es evidente que quieran llevar la brasa para su sardina. Es evidente que no quieran malponerse con la lectoría. Es evidente que, después del desarrollo de los acontecimientos, puedan reconstruirlos a su manera y también echar al olvido memorias incómodas. Estas realidades cuya obviedad es razonable no se muestran en toda su redondez en la obra por tres razones esenciales: los informantes en su mayoría son veteranos en la comunicación de sus versiones y difícilmente van a echarse tierra después de que la tierra tembló; simplificando en grande, quieren encontrar la razón de los pecados y las virtudes de la época en el individuo en torno a quien se desarrolló la conmovedora historia, Carlos Andrés Pérez; además la autora, tal vez sin proponérselo, debido a la ponderación de sus preguntas y a la manera de poner a correr las respuestas en el texto, hace que el lector se aclimate en su regazo con amplia confianza.

De tal confianza se desprenden dos reacciones, según pienso después de atenta revisión: la sensación de obra mal hecha que fue sacar a Pérez del poder, y la mirada benévola de ese hombre a quien por fin le tocó la de perder. Quizá sobre la primera no quepan los reproches cuando miramos el malhadado disparate de entonces desde la tragedia de la actualidad, y cuando algunos, entre ellos quien escribe, llamamos la atención en su oportunidad sobre el escandaloso exceso que se estaba cometiendo, aunque tal vez sin pesar en balanza rigurosa los motivos y los intereses que mueven a los hombres en sus sucesivos presentes. Pero sobre el otro corolario conviene distanciarse del todo, no en balde tiende a la canonización del líder que recibe los palos de los venezolanos de su tiempo, quienes, si finalmente se eleva a Pérez a los altares, deberán pagar severas penitencias por su felonía, aparte de las que ya están pagando.

Superdotado

¿Cómo hablan en el libro los colaboradores del hombre que los convida a gobernar y los eleva al estrellato de los ministerios? Refieren el descubrimiento de un estadista superdotado y desinteresado que desea el bien de la sociedad por el cual está dispuesto a sacrificarse, el hallazgo del guía del buen camino que por fin encuentra el pueblo gracias a una luz que iluminó al flamante Moisés para buscar la tierra prometida. ¿Existe tal espécimen de refulgencia, esa lumbrera que encandila a sus servidores de la cúpula? Quizá sólo exista un individuo corriente y sin mayor formación intelectual, que supo subir en sus horas hasta llegar a la cumbre dos veces por las cualidades de animal político que atesoró desde la juventud y por los arreglos que logró con amigos y adversarios, irreprochables cuando se pretende el control del poder pero de ardua aceptación cuando se trata de fabricar un santoral.

Para la negación de tales atributos de estadista basta ahora una sola observación: la miopía, si no la ceguera, con la cual apreció los sucesos del "caracazo" que le reventaron en la cara sin que siquiera hubiera imaginado su perfil, su boceto.

Seguramente como pensó que podía hacer cambios en la economía y en la rutina de la sociedad porque se le pegaba la gana, sin decir nada sobre el particular en la campaña electoral en la cual triunfó clamorosamente por ser lo que era y no por lo que nadie sabía ni podía adivinar de sus maromas, renegando del pasado a la chita callando, sin consulta del liderazgo político, mucho menos de los hombres comunes y corrientes, llegó a la conclusión de que no pasaba mayor cosa durante un 27 de febrero que en nada se parecía a los otros días del almanaque. No sé, quizá vaya descaminado, pero son asuntos que se me han ocurrido después de leer La rebelión de los náufragos, una investigación periodística de notable importancia. Tal vez sirvan para una comprensión más equilibrada del pasado reciente y para mejor entendimiento del trabajo de Mirtha Rivero, cuyo éxito celebro sin cortapisas.

jueves, 10 de marzo de 2011

¿Cómplices en el diván?

Por: Carlos Oteyza

Una bocanada de complicidad se cuela en el libro de la periodista Ibéyise Pacheco que lleva por nombre Sangre en el diván. El crimen de la estudiante Roxana Vargas, la investigación, una larga entrevista al psiquiatra Edmundo Chirinos, opiniones de especialistas y el juicio, son los capítulos de este libro que se lee de manera vertiginosa, para dejarnos atónitos por todo lo que revela del asesinato de la joven, y también de la sociedad venezolana.

Es un libro de investigación, de periodismo, que enaltece la profesión y que seguramente será uno de los más leídos y comentados del año. Un exhaustivo recuento de un crimen que cuenta con dos extremos: el del Dr. Edmundo Chirinos asegurando al tribunal, el mismo día que se dictó la sentencia, que: “…ni siquiera una infracción de tránsito he cometido. Nadie me ha demandado o se ha querellado conmigo, por nada. Nunca”.Y el de la madre de Roxana, que asegura: “Edmundo Chirinos es el asesino de mi hija. La violó y, tiempo después, la mató. Él es un asesino”.

Recordemos que el psiquiatra condenado fue Rector de la Universidad Central de Venezuela, candidato a la presidencia de la república por varios partidos -incluido el comunista-, electo diputado para la Asamblea Constituyente en 1999 en llave con Marisabel de Chávez, y atendió al Presidente en algún momento de su vida profesional.

Destaca, entre las revelaciones del libro, que al Dr. Chirinos se le encuentra —luego de las requisas policiales— un archivo con más de 1.200 fotos de mujeres y pacientes dormidas, medio desnudas o durante actos sexuales. Esto no nos lleva directamente al crimen de la joven Roxana, pero sí dibuja y nos familiariza con la verdadera personalidad de una de las figuras más mediáticas y cercanas al poder del jetset político-científico.

Este sólo hallazgo seguramente debe dejar sin aliento al gremio médico, a sus pacientes, a sus amigos y conocidos. Pero hay otro también significativo. En una carta encontrada en su computadora, dirigida a la madre de la joven asesinada, el Dr. Chirinos afirma: “Quiero que sepan que desde hace años que presido la Comisión de Ética, tanto de la Federación Médica de Venezuela como de la Sociedad Venezolana de Psiquiatría (…) y sé por mi trayectoria, que constituyo un ejemplo para la colectividad médica del país”.

Probablemente esté allí uno de los descubrimientos indirectos más punzantes de esta investigación: la inmunidad que logran adquirir personalidades narcisistas y enfermas para luego actuar de forma impune. El comportamiento profesional “heterodoxo” del Dr. Chirinos era conocido en los cerrados ambientes universitarios y médicos.

Visto lo que narra el libro, no sería aventurado decir que su entorno académico y laboral fue peligrosamente laxo y no supo enfrentar con entereza lo mucho que se comentaba. Prevaleció una vaga complicidad como también la ha tenido la sociedad venezolana en el campo político, empresarial, militar o gremial con personalidades de dudosa reputación que logran blindar su aberrante comportamiento con cargos, amistades y reconocimientos.

Sin duda este libro nos devela un horrible crimen, pero también increpa a esta amplia y esponjosa sociedad de cómplices que ha tomado cuerpo entre nosotros, haciéndonos en alguna forma responsables de la sangre derramada en el diván del Dr. Chirinos.

domingo, 27 de febrero de 2011

Viajando por Uribia

Por: Marcelo Morán

El
día anterior había salido de Ciudad Ojeda para pernoctar en Maracaibo con la intención de tomar en el primer autobús hacia Maicao, Colombia. Desde mi infancia tenía desbordados deseos por conocer la Guajira colombiana, sobre todo Uribia, a la que sólo conocía por referencias de mi abuela Ana Joaquina; una tía de mi madre que recuerdo con mucho cariño, y que nos visitaba por temporadas en nuestra casa de Mara.

A las 4 de la mañana salí del Terminal de Maracaibo; el autobús iba casi vacío, igual que el cuadro que presentaba la ciudad a esta hora. Creo que es la única ocasión en que puede visitarse la capital zuliana sin ninguna restricción: no hay embotellamiento de vehículos en las calles y la gente apenas empieza a despertar.

Después de dos horas de viaje el transporte iba lleno y no dejaba de recolectar pasajeros a lo largo de la Troncal del Caribe, arribando a las 7:30 de la mañana al puesto de control del puente Guajira, que cruza el río Limón. Después de éste pintoresco lugar se presenta la sabana a sus anchas; cúpula celeste, brisa, palmeras y horizonte, no hay obstáculo para contemplar la magia de la tierra plana, que por instantes nos hace creer que volamos por su cielo.

A las 9:00 am al fin llegué a Maicao, desde la distancia pude observar la torre nacarada de la imponente Mezquita Omar Ibn Jattab; erigida por la comunidad musulmana que hace vida en este importante centro comercial de la Guajira Colombiana desde casi un siglo y cuya construcción culminó en 1997.

Me hubiera gustado disponer de más tiempo para visitarlo, pues según los reportajes que he podido leer en la web, es el principal atractivo de ésta bulliciosa ciudad y representa el segundo templo islámico más grande de Suramérica.

Con el respaldo de 2 mil bolívares fuertes pensé que podía pasar sin contratiempo los cuatro días que aspiraba disfrutar en Uribia. No tenía por que preocuparme por el pago de alojamiento y comida, pues en el sector de Petsuapá, mis familiares alberga una manzana.completa.

Primer obstáculo

Para abordar el autobús a Uribia, tenía primero que hacer la conversión de bolívares a peso. Tenía que cancelar casi doscientos bolívares que valdría el pasaje al cambio establecido. Aunque me sobraban recursos para pagar diez veces el equivalente del pasaje, nadie quiso hacerme la transacción. “El Bolívar Fuerte, aquí no es fuerte. Debe disponer de millones para que podamos transarle. Noventa pesos no es nada”, me dijo una de las personas que hace este tipo actividad alrededor de las líneas de transportes.

El cielo se había oscurecido y sobre mi cabeza empezaron a caer las primeras gotas que anunciaban un aguacero. En esa desesperanza le ofrecí al gestor con que ya había hablado cien adicionales, es decir, trescientos bolívares para que me diera los noventa pesos que necesitaba para embarcarme. El hombre cedió más por la preocupación que le trasmití que por el valor de los cien bolívares, que de Fuertes no tienen nada. Al contrario, por primera vez me di cuenta de que su nombre parecía una deshonra a la memoria del Libertador.

El chubasco se desató y en el interior del autobús se produjo una confusión entre los pasajeros que iban subiendo comparado sólo con el tumulto de un abordaje pirata. En segundos la unidad se llenó, y poco a poco se iba alejando del centro de Maicao sin dejar de hacer paradas para montar nuevos viajeros.

Músicos a bordo

Me había sentado detrás del chofer, al lado de la ventanilla, para disfrutar mejor del paisaje que iba apareciendo, pero no lograba ver nada a través del parabrisas en medio de ese diluvio bíblico. En cambio el conductor parecía dotado de unas facultades extraordinarias para desplazarse impávido a través de un espacio sin forma de donde continuaba recogiendo pasajeros, hasta que de repente, se detuvo por más de cuarenta minutos sin dar explicación. Luego de este intervalo, se montaron tres jóvenes músicos de vallenato; cada quien con su típico instrumento. También cada uno empuñaba una botella de ron Antioqueño.

A pesar de que el autobús iba lleno, enseguida tres voluntarios cedieron sus asientos para que los artistas pudieran sentirse a gusto y lograran ejecutar la primera canción para librarnos del frío letargo del aguacero.

El ayudante del autobús se hizo cargo de las botellas y el control de los tragos: el primero fue para el chofer, quien aclaró su garganta antes de interpretar Los sabanales del reconocido Calixto Ochoa, así como una sucesión de temas que se prolongó por tiempo indefinido, pues de allí en adelante la parada se hacía sólo para comprar nuevas botellas de ron en algún sitio escondido por la lluvia y que la brújula mental del chofer podía descubrir sin contratiempo.

Fue entonces cuando se produce el reclamo airado de una usuaria de edad avanzada que se dejaba acompañar por dos niños:

-Por culpa suya, mis nietos no verán hoy a su padre. Ya deberíamos haber llegado a Uribia de no ser por la bebedera que lleva.

El chofer mandó a parar la música para aclararle la situación a la dama reclamante:

-No tengo la culpa, doña. Éste es el quinto sábado que llueve de manera consecutiva desde las 9:00 de la mañana. Usted debió irse a las 3:00 de la madrugada. A esa hora no llueve. Si no me cree, échele la culpa entonces a San Pedro por mandar tanta agua esta temporada.

La vieja para no seguir discutiendo prefirió mirar hacia el techo del autobús.

Por fin en Uribia

A la 1:00 de la tarde, llegamos a Uribia. Por un momento creí que me encontraba de nuevo en Ciudad Ojeda por el parecido con la plaza Colombia donde acababa de estacionarse el transporte. Con la salvedad de que de su núcleo, redondo, emergen ocho calles y en el centro se erige un obelisco que sostiene el tricolor colombiano. Al igual que Ciudad Ojeda, la población se concentra alrededor de varios anillos que desde el aire parece una rueda de carreta.

La lluvia había amainado un poco, y la gente que se encontraba alrededor de la plaza con paraguas, saludaba con efusividad a los trasnochados músicos que al parecer son muy apreciados en esta región. Ellos, precisamente, me condujeron hasta donde se encontraba mi tía que desde dos horas me hacía espera junto a dos jovencitas ataviadas también en coloridas mantas guajiras.

Al día siguiente salí a recorrer este hermoso pueblo, fundado en 1935 en honor al caudillo liberal, general Rafael Uribe Uribe. Su economía se basa en el comercio, ganadería caprina, turismo y otros rubros relacionados con la explotación del carbón.

Alternativamente en los meses de mayo y junio se celebra el Festival de la Cultura Wayúu: evento que fue declarado por el gobierno de Colombia como Patrimonio Cultural de la Nación desde el año 2006. Hecho que atrae visitantes propios y de Venezuela así como de otras regiones del Caribe que vienen ansiosos por conocer durante dos días parte de la costumbre, y cosmovisión de éste singular pueblo, que pretende a través de esta cita estimular sus valores para que perduren en el tiempo.

En este mismo marco se escoge la “Majayut de Oro”. Certamen donde tiene que conjugarse la belleza con la habilidad e inteligencia de las señoritas participantes. A este concurso concurren representantes de ambas guajiras.

Me sorprendió sobre manera el grado de profesionalización que tienen los uribeños. No es para menos, cuentan con la Universidad de la Guajira, cuya fundación se remonta ya a más de tres décadas y cuenta con núcleos en diferentes municipios del departamento que ha permitido el egreso de profesionales en distintas ramas del saber que apuntalan hoy el desarrollo de esta importante comunidad guajira.

Cabo de La Vela y el retorno

Después de dos días, partí con miembros de mi familia hacia El Cabo de la Vela, ubicado en el noreste del Caribe colombiano. Primero tuvimos que abastecernos con filtros y botellas de agua, porque nos esperaba una travesía de dos horas por un desierto en vehículo de doble tracción. Luego de completar ese lapso de tiempo llegamos al paradisíaco lugar sagrado para nosotros los wayuu: Jepirra.

Las aguas de las playas son impresionantes; parecen azules, verdes, como el cielo en contraste con el dorado de la arena y los peñascos abigarrados que circundan el mar. Cuando me bañaba podía ver mis pies en las aguas con la nitidez de un espejo. Me sentía en ese momento tan dichoso, como el primer ser creado por Dios en la tierra.

A pesar del aluvión de turista que frecuenta este lugar, todavía hay muchas limitaciones para el visitante; hay tramos de la inmensa red de caminos en mal estado, y el agua potable es muy escasa. Tampoco hay energía eléctrica, a pesar de encontrarse allí la infraestructura para desarrollar electricidad a través de la fuente eólica. Como el Parque Eolíco Jepirrachi, donde los monolitos de viento parecen robots de una escena de la Guerra de las Galaxias, prestos a invadir la sabana uribeña.

A lo largo de la playa hay rancherías donde se vende artesanía, y se ofrece la gastronomía guajira: el friche; fritura de vísceras de chivo, carnero asado con yuca, queso de cabras, y bebidas como ayajaushi, cojosu y chica de maíz, ujolu, que completan el banquete.

Al tercer día terminó mi excursión. Salí de El Cabo de la Vela justo con la ida del sol. Éste maravilloso paraje, que aún con la tarde a punto de fenecer todavía es capaz de mostrar belleza digna para una postal. Ésta tierra que siento tan mía, porque la península es una sola; es indivisible para un wayuu a pesar de la frontera que han impuesto por siglos ambos países. Y a medida que la abandonaba en la marcha lenta del vehículo que me llevaba de regreso no pude evitar un grito en mi silencio de resignación: “Volveré otro día”.

Al llegar de nuevo a Uribia, ya era de noche. En casa de mi tía se encontraba una pareja de amigos que pretendía ir más al norte de la península, pero como en las últimas horas se conocían alarmantes reportes de los estragos que hacía la lluvia en esa región en los últimos días, decidieron regresar para buscar opción a través de Venezuela (Cojoro) y así llegar sin trauma a sus destino. Me propusieron que los acompañara, claro, no lo pensé dos veces luego del percance que tuve que sortear para adquirir noventa pesos para el pasaje de venida.

A las 2 de la mañana después de saborear un café en totuma me despedí de mi tía y de otros familiares. Salimos en una camioneta tipo a todo terreno rumbo a Maicao. Aún con el sopor del sueño interrumpido, en el trayecto, las luces de los carros que se cruzaban con nosotros me desquiciaban los ojos. Entonces decidí cubrir mi rostro con un sombrero, vuelteao que había comprado en El Cabo para llevárselo como presente a una persona muy especial en Ciudad Ojeda. De esa manera volví a reanudad el sueño.

Al cabo de tres horas desperté por los bruscos movimientos que hacía la camioneta para evadir y salir de unos cráteres bien definidos a lo largo de la carretera a pesar de la oscuridad reinante. El reloj digital del tablero marcaba las 5:15 de la mañana, y así sin abrir bien los ojos, supe en el acto que me encontraba de nuevo en territorio de Venezuela.

Entre dictaduras y wikigobiernos

Por: Alejandro Tagliavini

Los
jóvenes de la ribera sur del Mediterráneo se han echado a la calle en pos de libertad. Cayeron Han Zine el Abidine Ben Ali, tras 23 años en el poder en Túnez y ahora refugiado en Arabia Saudí, y Mubarak, 30 años presidente de Egipto. En su informe anual 2010, Reporteros Sin Fronteras destaca la importancia de Internet como "espacio donde pedir cuentas a los poderosos" y denuncia que hay encarcelados, en el mundo, 116 internautas o blogueros y 150 periodistas tradicionales.

En Túnez la chispa fue Mohamed Bouazizi, que se quemó a lo bonzo por que la policía le impidió vender su fruta. Algo que deberían tener en cuenta los políticos, como el alcalde de Buenos Aires, que persigue a los vendedores callejeros. La ira se desparramó "a velocidad digital" vía internet. Ahora, es el turno de Gadafi quien ejecutará a los que "quieran subvertir el poder", frase que me recuerda a un político pidiendo la cabeza de Assange. "Cualquiera que viole la constitución será ejecutado", dijo un exacerbado amante del Estado de derecho... no, perdón, fue Gadafi.

El tirano libio se inició en 1956 con la crisis del canal de Suez inspirada por Nasser. En 1969, derrocó al rey Idris, tenía 27 años. Su ideología es el "socialismo islámico" volcado en su Libro Verde, escrito por "una mente brillante" según Chávez (lo mismo pensarán sus amigos Ortega, Correa, Kirchner y Evo). Destacado promotor del terrorismo: tuvo relaciones con el IRA y la OLP, fue acusado de participar en actos como la Matanza de Múnich, sembrar minas en el Mar Rojo, Lockerbie (1988, 270 muertos), Níger (1989, 170 muertos), etc. Y lo dijo: "para defender la dignidad de este país... emprenderé acciones terroristas".

Pero luego, visto que solo quedaba un poder hegemónico global, EEUU, comenzó a acercarse, y Occidente recibió a este terrorista confeso. En 2009, intercambió embajadores con EEUU, mientras que en 2007 Francia le proveyó armas por US$ 400 millones. Aterroriza a su país que malvive de sus reservas de gas y petróleo (cuya venta representa el 95% de las exportaciones, y el 25% de su PIB), donde uno de cada tres habitantes vive en la miseria.

Pero, después de todo, Túnez no consiguió algo mucho mejor, mientras que Mubarak fue sucedido por la misma dictadura militar que lo respaldaba, y Gadafi, probablemente, sea sucedido por algo parecido. Entretanto, alrededor del 15 de enero, Wikipedia cumplió 10 años, una verdadera "revolución", escrita por millones de personas "desconocidas", sin autoridad coactiva (armada), lo que potencia los talentos y capacidades a través del trabajo espontáneo y libre. Así, se convirtió en la enciclopedia más consultada y el quinto sitio más visitado en la web (77 mil millones de visitas al mes). Su concepto del desarrollo, basado en la natural libertad de la persona, conlleva una acertada idea de la seguridad: en lugar de poner obstáculos a la información insegura, facilita la posibilidad de corregir errores.

En resumen, las revoluciones son inútiles (y la violencia aún más inútil), solo mutan dictadores. Los únicos líderes valiosos, que tienen la suficiente sabiduría, son las personas. El mundo solo cambiará, con paciencia, trabajando desde abajo, como los Wikis (pedia, leaks, etc.), para que cada persona, cada día, pueda obviar más a los "líderes" y cooperar con sus congéneres y con el desarrollo tecnológico, como todas las cosas buenas de Dios, como aliado incondicional.

Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

jueves, 24 de febrero de 2011

Concierto de mentiras

Por: Teodoro Petkoff

De las interpelaciones a los ministros, más allá del contenido de ellas, emerge una conclusión inescapable: el enorme abuso de poder y la manipulación mediática de todo ese proceso por parte del gobierno. Este es el único Parlamento del mundo donde el acceso a las barras está restringido sólo a los partidarios del gobierno. Ningún ciudadano común, que no forme parte del rebaño arreado al Parlamento para que aplauda a los suyos y pite a sus adversarios, puede entrar a la Asamblea Nacional. A los periodistas de todos los medios no gubernamentales se les tiene prohibida la presencia en el hemiciclo y la única fuente de información es la de la cámara del canal televisivo de la Asamblea, todavía en manos del PSUV, como si 40% del Parlamento no estuviera compuesto por diputados de oposición.

Luego, tenemos el formato de la interpelación misma. Mientras los ministros pueden hablar sin restricción alguna de tiempo, los diputados están apretados por el cilicio de un reglamento que limita sus intervenciones a unos pocos minutos, sin posibilidad alguna de debate sobre las afirmaciones de los ministros.

No hay tal interpelación porque no es posible discutir o rebatir lo que los funcionarios oficialistas aseveran.

El gobierno preparó un show con la nada oculta intención de repetir en coro la montaña de mentiras y falsedades que diaria y dominicalmente difunde el Amo, manteniendo el mismo estilo de monólogo, pero coral. Y aun así, el espíritu de Chacumbele, el que él mismito se mató, arropó todo el tiempo a los expositores y quienes tuvieron la paciencia de escucharlos pudieron apreciar por sí mismos desde las mentiras y fantasías que con el mayor desparpajo eran lanzadas sobre la audiencia, hasta la admisión de algunos fracasos tan evidentes por sí mismos que no tuvieron más remedio que admitirlos, tal el caso de la torta que el gobierno ha puesto en materia de (in)seguridad ciudadana. Oír a Loyo hablar de que la producción agrícola creció 44% daba risa, lo mismo que a José Khan asegurar que si el gobierno no hubiera comprado Sidor ésta estaría quebrada.

Seguramente Loyo se refería al crecimiento de la agricultura y la ganadería en aquellos países de donde importamos desde vacas hasta caraotas, porque la de aquí está documentada por los propios productores y lo que se registra es una caída en barrena, cuya contrapartida está dada por el crecimiento exponencial de las importaciones de alimentos.

Pero lo más divertido era escucharlos referirse continuamente al “proyecto de país” del cual se dicen promotores. ¿Proyecto de país? ¿Cuál, cuál proyecto de país tiene esa pandilla de charlatanes y su Amo? ¿Proyecto de país que arruina simultáneamente el aparato productivo privado y el público? ¿Proyecto de país que reduce el poder adquisitivo de sus ciudadanos con la inflación más alta del continente? ¿Proyecto de país que no crea empleo sino desempleo e informalidad? ¿Proyecto de país que no ha podido dotarnos de un sistema de seguridad social moderno, eficiente y justo? ¿Proyecto de país que gira en torno a un mandatario personalista, autoritario, autocrático y militarista, que no ha terminado de volver añicos la vida democrática gracias a la indomable resistencia de un pueblo que se niega a calárselo? Si eso es un “proyecto de país”, mejor es no tener nada.

miércoles, 23 de febrero de 2011

La luz viene de Oriente

Por: Antonio Cova Maduro

Justo
cuando cientos de miles de egipcios celebraban en la ahora llamada Plaza de la Liberación una semana de haber echado a Mubarak, las balas y los muertos resonaban por el Medio Oriente. Nadie más criminal y más amenazante que el coronel Gadafi, refugiado en la capital, Trípoli, mientras las valientes protestas se extendían por el resto del país.

La caricatura de sí mismo que es Gadafi (el mismo que disfruta instalando tiendas del desierto en las afueras de los hoteles 5 estrellas a los que de vez en cuando honra -¿o deshonra?- con su visita), amenazó con "aplastar a sus opositores", con lo que parece no comprender que ya sonó la hora de regímenes como el suyo.

El pasado sábado, la BBC y otros canales internacionales reseñaban los muertos que ese oprobioso régimen se ha cargado ya, mientras el canciller británico, Hague, expresaba su profunda repugnancia por las horrendas noticias que desde allí llegaban. Los muertos, su sangre derramada, parece que no harán otra cosa que cavar más profundo el foso que lo separa de su pueblo, antes de ser arrojado a él. 42 años de opresiva dictadura rápido se acercan a su fin.

Mientras eso sucedía, la familia suní que domina todo el entramado del Gobierno de Bahrein -sin tomar en consideración las demandas de la mayoritaria población chiíta- lucía como la candidata a seguir de inmediato la suerte del tunecino Ben Alí y del anciano Mubarak. Una vez más, la población parece decidida a no cejar en su empeño en derrumbar ya a los regímenes que por tantos años soportaron.

Con más rapidez de la que podíamos imaginar está apareciendo un patrón muy claro en el huracán que sacude al Medio Oriente: las novísimas tecnologías de la comunicación, -que ya es claro escapan a la característica brutalidad dictatorial con los medios tradicionales-, no solamente expanden la verdad de lo que pasa en esa sociedad con asombrosa velocidad, sino que son utilizadas para convocar a miles de descontentos para hacer sentir su ira y su malestar.

Sabiendo que ya no tiene sentido controlar la enmudecida prensa, ni utilizar los desacreditados medios audiovisuales que el régimen controla, el aparato de seguridad de esos regímenes saca a la calle las fuerzas del orden, lo cual es la mejor receta para provocar una confrontación que, lo más probable -y lo que ha acontecido- es que termine con sangre derramada. En el mundo musulmán, sin embargo, esa sangre de inmediato es bautizada como sangre de mártires.

La sangre de mártires, entonces, de inmediato se transforma en el más seguro combustible para que arrecien las protestas, que lo primero que hacen es paralizar la vida normal de cada una de las sociedades que han iniciado la lucha.

Cuando la vida normal se paraliza, lo único en lo que piensan todos es en cómo continuar la lucha, cómo enfrentar al régimen, cómo incorporar a más gente en la lucha que ahora arrecia. Todo ello provee a quienes protestan, contrariamente a lo que piensan los regímenes bajo asedio, de la idea fija que "el fin del régimen" se acerca veloz, si solamente ellos acrecientan la presión. Es eso y no otra cosa lo que se dio en Túnez, luego en Egipto y ahora en Bahrein. Está comenzando a darse en la Libia de Gadafi.

Esos regímenes, entonces, acarician la ilusión de que si logran sacar a la calle a los beneficiados de su gestión podrían detener el río crecido que se les viene encima. Eso lo hicieron en Egipto, lo ensayan todos los días en Yemen, lo han realizado en Trípoli y de modo amenazante en las ciudades iraníes.

Regímenes policíacos como son, no logran entender que el vigor, la ira y, por lo tanto, la iniciativa está entre los que le adversan y que ya asumieron obsesivamente el propósito que al comienzo era un ensayo no muy esperanzador. Para los desafiantes opositores es un ahora o nunca y por ese objetivo ya no ven balas ni golpizas. Sienten que están en el carro de la historia y a ése no hay quien lo pare.

Mientras eso sucede en la convulsionada calle todos los días, en los corredores del poder el pánico se convierte en el peor consejero y las luchas intestinas que los jugosos beneficios mantuvieron sosegadas entre los "aprovechados" ahora brotan salvajes. Eso sella el fin del régimen.

Sin la calle -o mejor, con la calle en contra- y su tejido protector deshecho, la senil dictadura comienza a derrumbarse y los ahora dueños de la calle lo sienten. De pronto mil voces resuenan desde mil rostros felices. La pesadilla ha terminado y todas las energías se vuelcan a construir la democracia.

lunes, 21 de febrero de 2011

La tarjeta única

Por: Gonzalo González

Entre las decisiones a tomar por la MUD esta la de adoptar o desechar la propuesta de algunos de cobijar a sus candidatos bajo una tarjeta única en el tarjetón electoral en los venideros comicios a efectuarse en el año 2012.

Hay confusión y desconocimiento respecto de las consecuencias políticas, legales y prácticas de acoger ese camino en quienes la asumen de buena fe creyendo que su adopción potenciara el resultado electoral de la oposición. Mero cálculo en quienes lo proponen desde una clara intención non santa, aquí se incluyen los que buscan no contarse y los sectores residuales de la antipolítica quienes insisten borbonicamente en desconocer el rol clave de los partidos en la política como actividad.

¿Esta determinado en alguna investigación científica que el resultado del 26S hubiese sido mas favorable para la plataforma presentada por la MUD si se hubiese concurrido al proceso bajo el paraguas de la tarjeta única?. Me temo que no existe, por lo menos no se menciona públicamente como respaldo a la propuesta. Mas bien pareciera tratarse de la prelación de intereses particulares en algunos casos y en otros de una cierta lógica mas cercana al 2+2 son siempre igual a 4 cosa que en política no opera siempre de esa manera. Los argumentos a favor de la tarjeta única son: facilita el voto al concentrarlo, permite a quienes no quieran votar por partidos hacerlo por una tarjeta no alineada partidistamente, optimiza la campaña de propaganda al concentrar los recursos, simplificaría el mensaje: nuestro Color contra el Rojo.

Es conveniente a estas alturas recordar que no vamos ni a un Plebiscito ni a un Referéndum, procesos en los cuales se vota si o no y se utilizan 2 tarjetas: la afirmativa y la negativa. Vamos a una elección de cargos ejecutivos y legislativos, a elegir personas. Procesos en los cuales la legislación vigente prescribe que quienes pueden postular son los partidos y los grupos de electores que hayan cumplido con los requisitos para contar con la correspondiente Personería Jurídica, la ley reconoce el derecho a postularse por iniciativa propia, pero los requisito a cumplir son de tal envergadura que el reconocimiento de ese derecho es en la práctica un saludo a la bandera.

Los venezolanos no importa el grado de cultura o instrucción estamos habituados a votar con tarjetones llenos de diferentes tarjetas y sabemos buscar la de nuestra preferencia o la que nos disgusta menos si se trata de ejercer un voto castigo. Es cierto que una tarjeta única puede simplificar la propaganda y optimizar los recursos siempre escasos, pero el asunto no es tan sencillo como eso, no se puede ignorar la pluralidad existente en el mundo democrático e ignorarlo puede resultar mas costoso. Lo recomendable es que la campaña y su propaganda adopten una consigna paraguas acatada por todos y no como ocurrió en la parlamentaria, y además todas las tarjetas tengan la misma consigna y similar foto del candidato. La venidera confrontación electoral no puede resumirse en una competencia de colores entre el rojo y quién sabe cual color escogería la oposición, la realidad es algo mas compleja de hecho “Yugo” parece haber desistido, al menos por ahora, de la idea del partido único y por tanto busca reflotar el “Polo Patriótico” para dar imagen de amplitud y pluralismo en el campo del chavismo. La selección de los símbolos y el color de una tarjeta única supone para la coalición democrática y los partidos una nueva complicación a las ya existentes sin que su supuesto rédito valga la pena o este comprobado.

La ausencia de los partidos del tarjetón o los tarjetones es una concesión y un retroceso innecesario en el camino hacia la derrota del régimen y la construcción de un sistema político democrático. Ambos objetivos requieren entre otras cosas de la existencia de organizaciones políticas fuertes, sólidas e implantadas en la geografía nacional. Las elecciones son el momento cumbre de los partidos políticos, la cita estelar en la cual los partidos ejercen su rol fundamental cual es la mediación entre el Estado y los ciudadanos, en este caso en la postulación de los candidatos a ejercer los cargos en los distintos niveles del Poder Público y no es pertinente en el caso venezolano argumentar la peculiaridad de la coyuntura para excluirlos de su rol por excelencia.

La situación lo que demanda es la unidad de las fuerzas democráticas, candidatos comunes a Presidente, gobernadores, alcaldes y demás cargos a elegir, reglas claras de selección y un manejo adecuado de los tiempos para escogerlos.

viernes, 18 de febrero de 2011

Raciona-miento

Por: Laureano Márquez

Parece
que van a racionar la gasolina. Conociendo el inverosímil funcionamiento del país de Jauja, no hay que ser Nostradamus para vaticinar lo que nos sobreviene. Así serán los primeros 10 días de racionamiento:

DÍA UNO:
* Comienza el racionamiento.

Venden medio tanque de gasolina a cada usuario. Un funcionario estará encargado de chequear el tablero de los vehículos y llevar el control.


DÍA DOS:
* Comienzan a aparecer en las colas de las estaciones de servicio unos tipos que te ofrecen alterar el flotante del tanque de gasolina para que marque ¾ de tanque como si fuera la mitad.


DÍA TRES:
* Mejora repentinamente el negocio de la importación de envases de plástico para el combustible. Algunos piden dólares a CADIVI para su importación.


DÍA CUATRO:
* Aparecen los primeros buhoneros en las calles que te llenan el tanque de gasolina con el 1.000 % de sobreprecio mientras estás en la cola, sin hacer fila ni tener que estacionarte.


DÍA CINCO:
* El funcionario que lleva el control de la estación de servicio cambia de carro.


DÍA SEIS:
* El que te conté anuncia que es todo un éxito el plan de racionamiento del combustible.

Simultáneamente anuncia un plan masivo de importación de bicicletas de China.


DÍA SIETE:
* Primer accidente por mal manejo de la gasolina en envases plásticos. Los bomberos no pueden intervenir porque los camiones están sin combustible.


DÍA OCHO:
* Los buhoneros se organizan y aparecen las primeras estaciones de servicio clandestinas. Mientras estás en la cola te lavan el carro y te venden chucherías.


DÍA NUEVE:
* Se reduce el suministro sólo a ¼ de tanque, porque ahora que está racionada, la gasolina se vende más y se acaba más rápido en las estaciones de servicio.


DÍA DIEZ:
* Ya no hay gasolina casi en ninguna parte. Sólo queda el mercado negro y comienzan a aparecer las bicitaxis. El gobierno anuncia el éxito total del plan en un Aló Presidente en el que todos aplauden, muy sudorosos, porque los que fueron obligados a ir para hacer bulto se tuvieron que ir a pie, en peregrinación.

El gabinete Disney

Por: Carlos Fernández Cuesta

A través de la sabiduría universal intentaremos acercarnos a los conceptos de verdad y mentira contrastados sobre la realidad venezolana surgidos de las interpelaciones realizadas al gabinete Disney escenificadas por los estelares actores del actual gobierno venezolano; veamos:

"Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña". Hitler a Jaua.

"La mentira es la forma más simple de autodefensa". Susan Sonntag, tal vez, aconsejando al gobierno.

"Alabanza propia, mentira clara". Refrán.

"La mentira no puede ser sometida a consenso". El bloque democrático en la AN al canciller Maduro.

"La peor verdad sólo cuesta un gran disgusto. La mejor mentira cuesta muchos disgustos pequeños y al final, un disgusto grande. Por mucho que la mentira avance, la verdad la alcanza un día." Jacinto Benavente al gabinete Disney.

"Engullimos de un sorbo la mentira que nos adula y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga". Denis Diderot al presidente Chávez.

"Es tan difícil decir la verdad como ocultarla". Baltasar Gracián al ministro del Poder Popular para Engañar en Interiores.

"La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio". Cicerón a la ministra María Cristina Iglesias.

"Cuando en presente desconfiamos es en futuro darle espacio a la verdad". Dicho popular a los todavía no desengañados seguidores de la mal llamada revolución.

"La verdad jamás daña a una causa que se dice justa". Gandhi al elenco ministerial.

"La verdad adelgaza y no quiebra, y siempre anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua". Cervantes a la ministra de Salud sobre las afirmaciones en que aseguró que el sistema de la salud está creciendo hacia un sistema público gratuito y eficiente.

"El castigo del embustero es no ser creído, aun cuando diga la verdad". Aristóteles a Aristóbulo.

"Si la verdad falta a su voz, la palabra, como un vano cohete, caerá apagada a tierra, en el silencio de la noche". José Martí a los felicitadores oficialistas.

"La primera pequeña mentira que se contó en nombre de la verdad, la primera pequeña injusticia que se cometió en nombre de la justicia, la primera minúscula inmoralidad en nombre de la moral, siempre significarán el seguro camino del fin". Lo que Václav Havel les dirigiría a los ministros y a la propia neodictadura del actual régimen venezolano.

"En tiempos de engaño universal, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario". George Orwell expresándole lo que juzgaría justo a la fracción democrática en la AN en ocasión del papel que viene cumpliendo en las interpelaciones.

"La verdad duele, la mentira mata". El diputado Marquina a la directiva de la AN.

"Una mentira nunca vive para llegar a vieja". Sófocles al líder de la `revolución’.

"El que dice una mentira no se da cuenta del trabajo que emprende, pues tiene que inventar otras mil para sostener la primera". Alexander Pope al ministro Izarra.

"El que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla". La manera en que Isabel Allende emplazaría a El Aissami ante el desafío del ministro que sus cifras estadísticas no pretenden ocultar la verdad sobre el problema de la seguridad en el país.

"Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio". Serrat.

"Si uno dice la verdad, puede estar seguro de que tarde o temprano será descubierto". Oscar Wilde.

"No me arredran las lanzas, la mentira me asquea, lucho hasta la locura por las cosas que creo". Lichtenberg parodiando al bloque de diputados demócratas en la AN.

Los candidatos

Por: Ángel Lombardi

El gobierno ya tiene candidato, autoproclamado y que aspira a sucederse. Ya empezó la trasmutación del candidato oficialista de lobo en cordero y el incremento sustantivo del gasto público clientelar.

En la oposición se está comenzando el proceso de selección a través del mecanismo de las primarias, con fecha aún a determinar, aunque creemos que lo recomendable sería hacer la selección para septiembre 2011.

Eso daría tiempo a reagrupar y extender la alianza opositora a todos los sectores en una propuesta de gran alianza nacional, democrática y progresista, plural e inclusiva. Unidad, candidato y programa es la tarea política para la oposición y para quienes de una u otra manera piensan en la inconveniencia de que el actual Presidente, por su fracaso gubernamental, continúe en la presidencia más allá del 2012.

El empeño es construir una alternativa democrática, mayoritaria, con posibilidades ciertas de triunfo y de gobernabilidad. En este proceso complejo y difícil la dinámica principal gira en torno al candidato a seleccionar y aunque la mesa de la unidad democrática ha establecido una metodología, mucho va a depender de la sociedad civil y las organizaciones partidistas y lógicamente de los propios candidatos que este proceso sea lo menos traumático posible y exitoso en cuanto a unir y sumar voluntades.

En una primera aproximación lucen como precandidatos por el bloque social-demócrata (AD y Un Nuevo Tiempo) Antonio Ledezma, Pablo Pérez y el propio Manuel Rosales sin descartar a otros. Primero Justicia aparentemente va a presentar a Henrique Capriles Radonski. El bloque social-cristiano tiene su propia lista y personalidades independientes no ocultan sus aspiraciones presidenciales.

El bloque de izquierda de oposición (MAS, Causa R, Podemos, Bandera Roja y eventualmente el PPT y otros) podrían presentar a Henri Falcón. La tarea luce complicada por el gran número de aspirantes y por los múltiples intereses que allí se mueven, pero es una tarea inevitable y necesaria y hay que terminar haciéndola de manera exitosa teniendo como norte el bien común y los superiores intereses nacionales.

Un método sano y complementario a las primarias de la Mesa de la Unidad sería un estudio serio de opinión pública, para que los electores y particularmente los jóvenes vayan definiendo el perfil del candidato y eventual presidente, en función de una alternativa y transición democrática que reconcilie al país y reimpulse un proyecto de desarrollo en función de las realidades y exigencias del siglo XXI