viernes, 22 de abril de 2011

Causas y culpas

Por: Eddie Ramirez

¿Tiene algún valor agregado escudriñar las causas y culpas que nos condujeron a este Totalitarismo Siglo XXI? Esta pregunta viene al caso al iniciar la lectura del libro de Enrique Ochoa Antich que lleva este título. Sin duda es importante todo escrito de quienes han sido o son actores de determinados sucesos y la honestidad intelectual obliga a narrar los acontecimientos tal y como se vivieron, aunque desde luego los participantes suelen tener diferentes percepciones sobre los mismos hechos. A pesar de que no comparto algunas de sus afirmaciones, Ochoa es honesto en lo que expone, todo lo contrario de quienes actualmente detentan el poder que mienten descaradamente.

Insistir, como lo hacen algunos, que cualquier tiempo pasado fue bueno y echarle la culpa de lo sucedido a la llamada antipolítica es castrar la necesidad de rectificaciones, las cuales son imprescindibles para salir de este régimen. Cometimos muchos errores, unos por acción y otros por omisión, como lo señalan Ochoa y otros autores. La mal llamada antipolítica no surgió por generación espontánea, ni por la supuesta perversidad de unos "notables", sino por el hastío de muchos ciudadanos sobre la forma de hacer política por parte de algunos actores que torpedearon la democracia.

No es tiempo de recriminaciones, pero sí de recordar que no debemos cometer los mismos errores. A la fecha, las encuestas y lo que se percibe en el ambiente es que son altas las probabilidades de que el teniente coronel salga por la vía electoral en el 2012. Pero estemos conscientes de que esas probabilidades pueden revertirse no solo por el ventajismo oficial, el dinero, las promesas y la conexión emocional del lenguatón, sino porque el electorado no perciba que en la alternativa democrática exista un equipo confiable para conducir el cambio. Ojalá nuestra dirigencia note el peligro y acepte humildemente que, a pesar de los logros, todavía el ciudadano común no tiene plena confianza en algunos mensajes. Insistir en que cualquier crítica es fruto de la antipolítica, es de necios.

Entendemos que las decisiones electorales les corresponden a los partidos. También que en condiciones normales éstos tienen que defender sus intereses, pero hoy se impone el interés nacional. La postergación de la fecha de las primarias dejó un mal sabor a muchos, pero pasemos la página. Ojalá ciertas ansias presidencialistas no le resulten costosas a la democracia y algunos partidos no pierdan credibilidad por estar predicando que disponen de más de un precandidato, cuando en la alternativa democrática solo hay dos o tres con posibilidades reales. Por otra parte, estamos totalmente de acuerdo con discursos que llamen a la reconciliación entre los venezolanos, pero nos parece suicida que a veces se compra el discurso oficialista sobre algunos sucesos como los de abril. Las causas y culpas del pasado que nos condujeron al presente no deben repetirse.

Como en botica: "La justicia revolucionaria", libro de Rafael Chavero constituye una denuncia muy seria de los abusos del Poder Judicial por razones políticas. "Sangre en el diván", de Ibéyise Pacheco, evidencia las perversiones de Chirinos y la crisis de valores que lo llevaron a ser rector de la UCV, candidato presidencial y amigo de gente influyente. Los rojos siguen endeudando al país. Con los bajos sueldos de los educadores, de los policías y de quienes están en el sector salud es imposible lograr un mejor país. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

jueves, 21 de abril de 2011

Inequidades groseras

Por: BERNARDO KLIKSBERG


Una niña que nace en un país pobre vive 45 años, una que nace en un país rico desarrollado 80 años. En la rica ciudad de Monterrey en México, en el municipio más próspero San Pedro Garza García, mueren 18.4 niños de cada 1.000 antes de los 5 años; en otros tres municipios, General Zaragoza, Mier y Noriega, y Rayones, la cifra es el doble. Los avances médicos son muy importantes en el mundo pero amplios sectores no tienen acceso a ellos.

Por otra parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), demostraron que influyen muchísimo en si hay salud o enfermedad, los determinantes sociales. Mirta Roses, directora de la OPS, destaca entre ellos: agua potable, nutrición, educación, vivienda, empleo, seguridad pública. Subraya: "Si tiene todo eso un 70% de su salud está bien".

La mayoría no lo tiene.

En el 2010, fallecieron en el mundo 8.1 millones de niños menores de 5 años por carecer de ellos, y 350.000 madres durante el embarazo o el parto.

La directora de la OMS, Margaret Chan, resalta: "a pesar de todos los progresos, las brechas en ingresos, oportunidades y resultados de salud son actualmente las mayores que en ningún tiempo de la historia reciente".

Entre ellas se halla el hambre. El mundo puede producir alimentos para una población muy superior a la actual, sin embargo 1 de cada 6 personas tiene hambre (más de 1.000 millones) por falta de acceso a poder comprar alimentos. El fuerte aumento de su precio en los últimos 9 meses, agravó la situación.

Otra brecha aguda es en electricidad. 1.400 millones no la tienen. En los países del Sub-Sahara africano viven 800 millones de personas. Utilizan en total la misma electricidad que los 19 millones que viven en el estado de New York.

Por falta de energía, 2.700 millones de personas cocinan con medios casi primitivos, contaminándose.

¿Hay soluciones para todo esto? Lo muestra la realidad de la misma Latinoamérica. En medio de la crisis mundial, generada en Wall Street en el 2008/2009, Costa Rica aumentó su inversión pública en salud, y redujo aún más sus ya bajas tasas de mortalidad infantil y materna. Uruguay hizo en los últimos años una gran reforma en salud, con impactantes resultados. En ambos casos actuaron sobre los aspectos médicos, pero también sobre los determinantes sociales de la salud. En Argentina un programa reciente, que da un subsidio a todos los niños hijos de trabajadores informales, comprometiéndose la familia a que vayan a la escuela, y a los centros de salud, para vacunarse y otros cuidados, ha tenido un gran éxito. Está llegando a 3.500.000 niños y generó un fuerte aumento de la escolaridad y de vínculos de los pobres con el sistema de salud. En estos y otros casos se sumaron a la acción pública dinámicas organizaciones de la sociedad civil, y empresas socialmente responsables.

Garantizar el derecho a salud, y superar las groseras inequidades actuales, debería ser una prioridad total en la región y el mundo.

Autor con el Nobel Amartya Sen de Primero la Gente (13va. edición, 2011)

¿Para que nada cambie?

Por: Américo Martín

Es una de esas batallas que se libran para que todo siga igual."
Giusseppe de Lampedusa


1 ¿Casi nadie ignora quién fue el autor de El Gatopardo, una obra plena y rica, ni desconoce algunas de las frases que Lampedusa sembró en esa novela. ¡"Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie." ¡"¿Y ahora qué sucederá? ¡Bah! Tratativas pespunteadas de tiroteos nocturnos, y, después, todo será igual pese a que todo habrá cambiado." ¡El Gatopardo se editó en 1957, muerto Lampedusa el año anterior.

¡Pero casi todos ignoran que una frase similar salió del gran Antonio Machado a través de un doble literario suyo. Porque en efecto, Juan de Mairena, por mucho tiempo conocido por el público hispanoparlante, era un seudónimo de Machado, cuyo libro Juan de Mairena a sus alumnos fue publicado en 1936, ¡21 años antes que El Gatopardo! ¡"Uno de los medios más eficaces ­declamaba Mairena­ para que las cosas no cambien nunca por dentro es renovarlas constantemente por fuera. Por eso los originales ahorcarían si pudieran a los novedosos y los novedosos apedrean cuando pueden a los originales."

2 ¡Lampedusa no supo de Mairena. Sería grotesco sugerir inexistentes plagios. El Gatopardo es único por original y por su estilo magistral. El éxito de esta obra se explica porque desveló uno de los grandes hábitos del hacer político universal.

"Gatopardiano" es aquel que llegado al poder o a alturas de dominio, modera sus promesas cambiándoles radicalmente el sentido sin prescindir del todo de la retórica que lo llevó a la notoriedad. Para muchos sería equivalente a sinuoso traidor.

No obstante puede más bien ser una muestra de sutil inteligencia política, necesaria para que las sociedades no sucumban. Malo es abandonar principios, peor hundir sociedades. Dicho sea sin convalidar la ética o falta de ética envueltas en la operación.

He pensado en Lula, Lagos, Pepe Mujica, Lionel Fernández y Martín Torrijos. Se suponía que encabezarían inviables movimientos de izquierda extrema.

En cambio, ya en el mando, continuaron la obra de sus antecesores o, contra lo esperado, la mejoraron radicalmente. Lula mantuvo el programa del moderado Cardozo, Lagos el de los demócrata-cristianos Alwyin y Frei y en algunos aspectos, del dictador Pinochet.

Martín Torrijos se apartó del modelo revolucionario de su padre, el célebre Omar. Gatopardianos, que no quisieron aceptar el naufragio de sus países, por aferrarse a la banderola de los principios.

3 Es el dilema que nos trae la primera vuelta electoral de Perú. Para un observador externo resulta incomprensible que el país más exitoso del hemisferio haya quedado a la suerte de Ollanta y Keiko.

Alan García declaró: "en el mundo solamente China puede competir con Perú; ya todos aceptan que Perú va a crecer 8,5% este año, eso significa que el empleo va a aumentar y la pobreza se reducirá".

Más caminos y puertos, incremento notable de la inversión agrícola, obras de electrificación y petroleras.

Según cifras oficiales, las reservas internacionales netas superaron con creces a las de nuestra hidrocarburizada nación: totalizaron 44.105 millones de dólares en 2010 contra algo menos de 30.000 millones de Venezuela.

Y las exportaciones peruanas ascendieron a 131.000 millones en los últimos cinco años. Al desechar la demagogia populista, Perú ha crecido sostenidamente por veinte años.

El PIB del país se ha triplicado claramente en relación con el experimentado hace diez años. Pero aunque esta onda impetuosa ha mejorado la calidad de vida y los cascos urbanos, más de un tercio de la población sigue hundida en la pobreza; es lo que explica la permanencia de las opciones "salvacionistas" de Ollanta Humala, Keiko Fujimori y varios más.

4 Vargas Llosa, creo, habló del sombrío dilema peruano al tener que escoger entre el cáncer y el sida. Se puede dudar. Cuando Chávez accedió al poder lo hizo a horcajadas de 19 años de decadencia de la economía y caída del nivel de vida. Venezuela estaba fracturada por el rompimiento del pacto de gobernabilidad que le dio estabilidad y desarrollo por más de 20 años.

En cambio Ollanta o Keiko tendrán que dirigir un tren de alta velocidad que les costaría descarrilar si se lo propusieran.

Las primeras declaraciones de ambos denotan cierta seducción gatopardiana, y ojalá así sea. Keiko soltó un misil: "no gobernaré sola, lo haré con PPK", quien le disputó desde posiciones modernas el salto a la segunda vuelta.

Humala asegura que no cambiará el modelo ni detendrá el ritmo de crecimiento y modernización de la economía; asegura no ser un Chávez y fortalecerá las relaciones con su principal socio comercial, EEUU.

¡Lo mismo decía Chávez! Es posible, pero también lo dijeron Lula y Martín Torrijos y mire que honraron sus promesas básicas. Bueno, sí ­replicarán­, porque no les quedaba más remedio. Efectivamente, sea que fueran sinceros o que no tuvieran más remedio, el resultado será el mismo. ¿Keiko da Silva? ¿Ollanta Torrijos? Sólo el Padre Tiempo...

lunes, 18 de abril de 2011

El petróleo y la economía nacional en 2011

Por: Àngel García Banchs

El incremento de la renta externa petrolera real estará detrás del crecimiento del consumo y, por tanto, del PIB en 2011. Cuánto crecerá el PIB, entonces, dependerá esencialmente de cuánto aumente el precio del petróleo, que en lo que va de año ha subido en un 29%. Por dar un ejemplo, si el precio del petróleo promediase el 2011 en unos 87$/barril, el crecimiento del PIB podría alcanzar un 2,9%; si promediase los 100$/barril un 3,8%; y si promediase 75$/barril un 1,5% (lo anterior en base a un conjunto de supuestos).

En todo caso, tal y como he indicado anteriormente, tal crecimiento no será sostenible, pues depende de una recuperación del precio del petróleo mayor al de la caída de las exportaciones en volumen (número de barriles exportados), por un lado, y, por el otro, también del incremento del endeudamiento, particularmente, asociado al préstamo chino (los desembolsos del préstamo chino serán mucho mayores este año que el anterior). Cuando los chinos dejen de prestarnos, o el precio del crudo deje de crecer lo suficiente, nuevamente los desbalances siempre presentes (i.e. la alta inflación y sobrevaluación) volverán a percibirse.

Vivimos, pues, como aquel hogar que percibe hasta el momento un buen ingreso, pero, vive con casi 0 (reservas líquidas) en el banco y su tarjeta de crédito hasta el límite (i.e. sin mayor holgura o capacidad de endeudamiento); bajo esas condiciones, sin blindaje, basta con que una de las 2 cabezas de familia pierda su empleo para que regresen otra vez los problemas, o en la analogía, basta con que el precio o las cantidades de petróleo a exportar caigan lo suficiente para que ello ocurra.

Resulta fácil entender por qué la renta externa petrolera juega un rol fundamental en la expansión del consumo y el producto. El consumo privado pesa más del 70% del PIB; así, lo que pase con él determinará lo que pase con el producto; y más de 2/3 (o 31,6%) del crecimiento del consumo real por hogar en 1998-2010 (45,4%), se debió al aumento de la renta petrolera real dedicada al consumo. Así, pues, el alza recientemente observada del precio del crudo contribuirá a hacer crecer el consumo y, por tanto, el producto. Pero, nuevamente, este crecimiento no podrá ser sostenible, puesto que vendrá, en todo caso, a costa de una mayor deuda, que en 2013-2014 asumiremos cuando acabe la fiesta.

domingo, 10 de abril de 2011

¿De dónde salió Humala?

Por: Fausto Masó Ollanta Humala salió de los últimos lugares en las preferencias de los electores para ponerse a la cabeza en las encuestas. ¿Qué pasó? No necesariamente las encuestas mienten; las encuestas honestas, las que no son complacientes con los clientes, las más serias y profesionales dependen del humor de los encuestados que a veces no saben lo que quieren y cambian de opinión a última hora, frente a una buena campaña o un acontecimiento imprevisto. Eso parece que está ocurriendo en Perú.

Como Chávez en 1998 ahora Humala cambió de discurso y de forma de vestir, abandonó poses revolucionarias y admira a Lula, no quiere saber nada con Venezuela, emplea un argumento manido, dice que el modelo venezolano no se aplica al Perú. ¿Está mejor asesorado? Por desgracia para los peruanos, sólo sabrán la verdad si lo eligen presidente, le dan oportunidad de mandar y comprobar que les había mentido.

Humala habla de referéndum revocatorio, insiste en que la patria se defiende: “Y para defenderla tenemos que hacer una revolución educativa y de salud, para que todos los peruanos tengan acceso a estos servicios con calidad y que no sea exclusivamente de los ricos”, aseguró. Humala, un militar retirado que en 2000 se sublevó contra el gobierno del ex presidente Alberto Fujimori, afirmó que es la hora de los más pobres.

A los que visitan Perú les impresiona el progreso del país, los resultados económicos, la modernización de las empresas, el milagro peruano.

Por desgracia, otros milagros han terminado en desastres espantosos hasta en la propia Europa, donde Irlanda pasó de ser el tigre celta a sobrevivir gracias a un plan de rescate de la Comunidad y un brutal ajuste que empobreció el país.

El verdadero milagro peruano ha sido la resurrección política de Ollanta Humala, la que este domingo confirmarán los electores, y los peruanos;para horror de Mario Vargas Llosa; tendrán que escoger entre Humala y la hija de Fujimori.

Como las estrellas de los astrólogos, las encuestas inclinan pero no obligan. Demasiado tarde los adversarios de Humala han reaccionado. En Venezuela, Chávez anda convencido de que arrasará en 2012.

¿Y si ocurre lo contrario? Si hasta buena parte de los chavistas votan por la oposición porque no quieren que gobierne 20 años.

Sin tomar en cuenta las encuestas, la política se convierte en una adivinación; pero guiándose únicamente por las encuestas se cometen los errores peores. Ni Chávez ni Salas Römer hubieran sido candidatos a la Presidencia si toman al pie de la letra las encuestas de 1997.

A los latinoamericanos no les basta con los buenos resultados de la economía, la aprobación de la prensa internacional, los supuestos sabios del FMI, una verdad que olvidó el propio Carlos Andrés.

En todo caso, en América Latina es una locura entregarle la bandera de la justicia y de la patria al adversario, dejar que un Chávez dicte los términos del debate, no asumir la defensa de los excluidos y los pobres, no abandonar la plaza Altamira e irse a la de Catia.

Hay que realizar las primarias, las que, por supuesto, nadie ha ganado ya; las encuestas cambian…

Algo ayuda a la oposición: Chávez anda demasiado confiado y la buena estrella no lo acompaña, en América Latina perdió su prestigio. El próximo año comprobaremos si en Venezuela también tiene el sol a su espalda.

Perú: entre el pasado y el abismo

Perú: entre el pasado y el abismo


Por: Edinson Martínez 

Como es natural los ojos del mundo político y analistas de toda Latinoamérica, por decir lo menos, están puestos hoy en el Perú. Alejandro Toledo en uno de sus actos de cierre de campaña, señaló en palabras más, palabras menos, que esta cita electoral sería “elegir entre un pasado oscuro y un salto al vacío", en clara referencia a quienes según las encuestas aparecen como favoritos. 

El pueblo peruano posee una “extraña” naturaleza electoral. En 1990 le otorga sorpresivamente el triunfo por primera vez a Alberto Fujimori, derrotando al tal vez más notable y prestigioso de todo los peruanos, el escritor y posteriormente premio Nobel Mario Vargas Llosa. Se inicia un período de diez años de abusos que hoy tienen al “chino” en prisión por delitos de lesa humanidad. Alejandro Toledo -por cierto, el primer presidente de origen indígena en nuestra América y no Evo Morales– ocupa la presidencia después de la turbulencia política que se vivió en aquellos años en que se verificó el ventajismo y fraude por Fujimori en su reelección por tercera vez. 

Luego vendría el actual presidente Alan García que derrota en segunda vuelta, al hoy aparentemente favorito Ollanta Humala. Los electores peruanos se han dado con la misma piedra varias veces. Con Alan García, desde luego, ya antes fue presidente; con Humala que casi lo fue hace cuatro años. 

La elección de hoy tiene varias particularidades que vale la pena comentar. La primera de ellas es que el gobierno de Alan García ha sido uno de los mejores, por lo menos en la última década, con logros significativos en el campo económico que ha hecho crecer la economía sostenidamente y en niveles promedios del 7% y en el último trimestre por sobre el 9% –por cierto sin inflación, la cual promedia la envidiable cifra para los venezolanos de entre 2 y 3 por ciento anual, y, bien vale la pena acotar, que Perú no tiene petróleo para exportar, hecho este que obviamente, como el caso venezolano, habría hecho que sus indicadores económicos se abultaran milagrosamente–. La segunda consideración es que la suma de las preferencias electorales de los tres (Toledo, Castañeda y Kuczynski) candidatos con oferta democrática y logros tangibles cuando han ejercido gobierno, superan ampliamente al favorito Humala que ronda el 28%. Es evidente que el desacuerdo o para decirlo de modo más sutil, la falta de entendimiento entre ellos, logrará que Ollanta Humala gane la primera vuelta y la segunda se dispute entre lo que el propio Toledo premonitoriamente ha sugerido al cierre de su campaña.

Y, una tercera consideración -tal vez muy empírica de mi parte– sobre nuestros pueblos, para quienes metabolizar la democracia les ha sido tan supremamente difícil. Perú ha sido testigo del drama del fujimorismo; del terrorismo inspirado en ideologías que se trasmutan en sectas del terror y el fanatismo. Del populismo oportunista y vacuo que nos deja al final del camino con las manos vacías –en cuatro bloques como diríamos en el Zulia–. Sin embargo, hoy se debate entre el fujimorismo representado por una bisoña, carismática y heredera política que sólo puede remitir al pasado de su padre. Y Ollanta Humalla, que se hace identificar como “el nacionalista”, mezcla de personalismo militarista, y, obviamente populista, que ofrece las soluciones mágicas y mesiánicas al muy estilo latinoamericano a problemas tan complejos y extendidos de nuestro atraso. 

En nuestra américa morena, se pueden agotar en minutos entradas a 700 dólares para ver a Paul McCartney –acaba de suceder en Lima–, y luego ir a un baño público o privado que no tiene agua, bajar el vidrio de nuestro carro y arrojar la basura a la calle para no tenerla dentro, y un presidente hacer una cadena nacional de radio y TV por horas para hacer chistes e insultar a quienes se le oponen. 

Hay preguntas que debemos hacernos desde el fondo de nuestra psiquis, desde nuestro inconsciente colectivo, para conocer por qué, por ejemplo, en Japón donde el planeta casi acaba con ellos y el drama humano en las ciudades afectadas por el terremoto primero, un tsunami después, y luego una tragedia nuclear, hasta el momento no ha habido una sola disputa social, saqueo o alboroto que desdiga de su condición cívica. Sea con la política, sus ofertas y las aspiraciones de la gente, y mucho más allá de ella, comprendiendo que hay otras esferas de la vida igualmente importantes, estamos obligados a revisarnos desde la más honda dimensión humana.

Este artículo lo termino de escribir el mismo día en que se realizan las elecciones en Perú.

Ciudad Ojeda. 10-04-2011


domingo, 3 de abril de 2011

Presidente sin primarias

Por: Edinson Martínez

Más de la mitad del país opuesta al gobierno de Hugo Chávez y sus aspiraciones reeleccionistas, en distintos momentos de los últimos meses y muy probablemente años, se ha planteado diversos escenarios de competencia electoral para el 2012.

Los partidos políticos opositores, sin duda, han sido quienes de modo sistemático se lo han planteado pública e internamente; en fin de cuentas, es a los partidos a quienes corresponde en primera instancia ese ejercicio de análisis, como parte del excepcional “laboratorio de ideas” que constituyen.

La propuesta de elecciones primarias para escoger a quien representará el sentimiento opositor - el cual por cierto, no está solo en los partidos políticos – en el proceso electoral del venidero año, es finalmente la que ha ganado cuerpo.

El año pasado, cerrando el mes de diciembre, decidí escribir unas reflexiones de fin de año, que envié por correo a varios de mis amigos, sobre el tema que motiva este artículo y algunas ideas adicionales relativas al asunto electoral. Hoy, luego de pasado el primer trimestre de 2011, creo que aún son válidas esas reflexiones y me gustaría compartirlas públicamente.

En primer lugar habría que decir sobre el gobierno presente que nunca antes una suma de incompetencia, abundancia de recursos, corrupción y culto a la personalidad, se habían hermanado tanto para hacer que las aberraciones del pasado sean una simple caricatura en comparación con el presente. El actual presidente, después de Juan Vicente Gómez, es el mandatario que mayor tiempo ha gobernado en Venezuela desde sus inicios como nación. No es cualquier cosa esto, una o dos generaciones de venezolanos crecieron y se hicieron hombres y mujeres en este tiempo; apenas recuerdan que hubo un tiempo donde los períodos presidenciales duraban cinco años y que la alternabilidad – reducida en la propia Constitución a una simple expresión – es una pendejada inventada por la oposición.

Estoy seguro que vivimos momentos estelares para impulsar cambios en el país. En la historia de las naciones siempre hay momentos coyunturales que se convierten en la puerta de entrada para ellos, puntos de quiebre fundamentales de la institucionalidad del momento, los hemos visto en 1.945 en 1958 y luego en 1.998, con el propio Chávez. El 2012 es un escenario, el único en la perspectiva electoral, pacífica y democrática, para darle cauce a una nueva legitimidad institucional.

La Mesa de la Unidad es la instancia para darle cuerpo a la propuesta electoral y política de cambios que la mayoría de los venezolanos desea. Este conjunto de partidos que la conforma han acordado primarias para escoger candidato. Me habría gustado una selección por un método distinto. Una ponderación de encuestas con análisis político, en especial, con mucha consulta nacional a factores sociales, gremiales y académicos. Si el momento histórico fuese otro, estaría de acuerdo; pero la verdad es que vivimos un tiempo excepcionalmente dramático que antes de privilegiar a quien tenga mayores capacidades logísticas y de movilización en unas primarias; lo fundamental sería privilegiar el análisis político y la propuesta.

La historia está llena de episodios como este y deberíamos aprender de ellos. En España después de la muerte de Franco, las fuerzas democráticas escogieron a Adolfo Suárez para un período de transición a la democracia; luego vino el discurrir normal de la política y la recomposición institucional que aún conocemos. En Chile y Uruguay a nadie se le ocurrió hacer primarias para escoger un candidato que hiciera frente a los militares. Hubo sí, mucho debate, unidad y concertación. El período que sigue luego de una hecatombe como la nuestra y que otros han vivido de diverso modo, son momentos de transición y en rigor a ellos las fuerzas que lo promueven, se organizan y generan sus políticas.

Por otra parte, creo que ninguno de los que ahora son gobernadores o alcaldes, debería ser candidato presidencial; no entiendo cuál puede ser el desespero en una generación de jóvenes políticos con todo un potencial por delante. No descuidar los espacios conquistados, debería ser en primera instancia su objetivo con base a una perspectiva colectiva de conquistar el poder para las fuerzas democráticas.

Si alguno de ustedes me preguntara: ¿Quién puede ser, entonces, el abanderado de la oposición?. Lo dije en el correo que envié. No diré aquí su nombre por razones de obvia consideración a quien no me ha autorizado para ello. Pero, creo que debe ser una mujer, no cualquiera desde luego, una persona de experiencia en asuntos de conducción gubernamental. De indubitable solvencia moral y ética que tanto hace falta en nuestros días. De reconocida trayectoria pública y formación académica que pueda conducirnos con el suficiente equilibrio y ponderación a la institucionalidad. Que no tenga prurito en reconocer lo positivo que en doce años de gobierno se haya podido construir y temple suficiente para abrir cauce a un nuevo país. Que, además, sea presidenta para un solo período o un lapso menor de transición y entonces bajo una competencia entre iguales, cualquiera de nuestros jóvenes políticos pueda llegar a ser presidente…

lunes, 28 de marzo de 2011

El camino de la derrota

Por: Gonzalo González

Las Direcciones de los partidos y de la MUD tienen en sus manos la responsabilidad de materializar con decisiones asertivas todo lo referente a la o las fechas para la escogencia de candidatos, los métodos de selección y el rol que van a desempeñar en este proceso las principales figuras del arco opositor a saber: los actuales gobernadores y alcaldes democráticos. Las decisiones a tomar deben privilegiar como es lógico, deseable y necesario los intereses generales del movimiento democrático por encima de los grupales y personales. En circunstancias como las que vive la nación no hay espacio para los intereses sectarios y los cálculos mezquinos. Fortalecer la unidad y ampliarla es vital para confrontar con éxito al chavismo, el cual esta dispuesto a todo con tal de no ser desalojado del poder.

Los candidatos deben ser seleccionados en el cuarto trimestre de este año por múltiples razones, sobradamente señaladas, entre las que destacan 2: disponer de todo el tiempo posible para preparar y desarrollar una buena campaña electoral y evitar ser victimas de las maniobras del oficialismo con el calendario electoral, legalizadas por un CNE que ha hecho dejación de su condición de arbitro confiable.

En la escogencia de los candidatos a postular lo correcto es apelar a la diversidad de métodos que tan buen resultado dieron en los comicios del 26S: el consenso, el acuerdo mayoritario y las primarias. En este particular no deben repetirse situaciones como la de Maracaibo, en donde innecesariamente se apelo a las primarias para elegir Alcalde.

Es inconveniente en relación al tema de la candidatura presidencial la proliferación de precandidatos, no se trata de coartarle el derecho a nadie sino de actuar en consonancia con los tiempos y las necesidades del frente democrático. No es el momento de las ambiciones, es el momento de sacrificar y posponer las aspiraciones en aras de facilitar la cohesión y potenciar las posibilidades de la coalición democrática. En ese sentido la MUD debe elaborar unas reglas que sin disminuir los derechos de nadie limite la multiplicación de precandidatos.

Los actuales gobernadores y alcaldes deben ser sujetos de un consenso en el sentido de que aún compitiendo y perdiendo por la candidatura presidencial se les garantice que van a ser los candidatos de la alianza democrática a la reelección a menos de que algunos de ellos hayan resultado ser unos incapaces o corruptos redomados. No se trata de otorgar fueros o privilegios, es reconocer que estos dirigentes tienen un liderazgo conquistado por sus respectivas gestiones de gobierno y por resistir airosamente las embestidas del chavismo. Un acuerdo de esa naturaleza facilitaría en buena medida la resolución de parte de los problemas relacionados con las venideras elecciones que hoy tienen empantanada a la oposición.

Lo ideal sería desvincular la selección del candidato presidencial de la escogencia de los abanderados a nivel estadal y municipal. Pero la realidad impone otra cosa, no hay tiempo ni recursos para realizar 2 procesos en tiempos diferentes, por tanto deben realizarse en un solo acto y este año.

Persistir en el empatanamiento en el cual se haya la oposición en materia electoral o tomar las decisiones equivocadas en los temas antes referidos es caminar hacia la derrota electoral y hacia un revés de carácter estratégico de consecuencias irreparables por mucho tiempo.

Lo fundamental es hacer las cosas de tal manera que las posibilidades de victoria que anuncian las encuestas y se perciben en la calle se materialicen, no priorizar los intereses generales y tomar decisiones equivocadas es pavimentar el camino a la derrota y parafraseando a Talleyrand “ mas que un error será un crimen”.

martes, 22 de marzo de 2011

En este año

Por: Gonzalo González

La coalición democrática esta por decidir la fecha para escoger los candidatos a Presidente, Gobernadores, Alcaldes, Legisladores y Concejales a elegirse el próximo año sin conocer todavía el cronograma electoral y este es un detalle de mucha importancia no despejado aún por el CNE.

La fecha para elegir los candidatos de la oposición es sujeto de un intenso debate demasiado marcado por los particularismos grupales y personales que pueden poner en peligro las muy reales posibilidades de Triunfo del frente democrático, sobre todo en lo referente a la elección presidencial.

En un anterior artículo me declaraba partidario de escoger el candidato presidencial este año con los siguientes argumentos que hago extensivos a los otros cargos a elegir en su nivel respectivo, “ Amanecer el 2012 con candidato presidencial ya designado comporta ventajas importantes: tiempo suficiente para promocionarlo, para que recorra intensamente la geografía nacional, para ensamblar sus equipos de campaña, para posicionar con claridad su figura, su proyecto, su discurso y sus mensajes, para curar las heridas que toda confrontación interna provoca, para construir alianzas con sectores descontentos con el régimen pero no pertenecientes todavía al frente opositor. En fin para convencer al país nacional de que la continuidad de Chávez en el poder es contraria a los intereses de todos por igual, excepto a los de la camarilla que lo acompaña”. Chávez no debe continuar corriendo solo mas tiempo del que es indispensable para organizar una escogencia adecuada del candidato presidencial de la oposición y eso es factible en el 2011, lo otro es concederle una innecesaria ventaja a quién ya dispone de muchas.

Otra razón no menos importante que las anteriormente glosadas tiene que ver con defenderse de las posibles maniobras del oficialismo para establecer un calendario electoral acorde con sus intereses aún a costa de violar las leyes y desconocer las necesarias garantías que debe tener todo competidor. En el pasado reciente hemos conocido de maniobras de ese tipo: el referéndum sobre la reelección y el adelantamiento de tres meses de las elecciones parlamentarias del año 2010.

Si la oposición se decanta por seleccionar sus candidatos en el año 2012 corre el serio riesgo de que una jugada política del gobierno avalada por un secuestrado CNE convoque los comicios en una fecha tan temprana que le impida escoger sin apuro sus abanderados y hacer una buena campaña electoral. Agreguémosle a esta circunstancia la posibilidad de que por razones políticas o técnicas de la propia oposición la escogencia de las candidaturas no se pueda realizar ni siquiera en el primer trimestre del año. De darse esas circunstancias estaríamos a las puertas de una virtual catástrofe para el movimiento democrático con el agravante de que seria autoinfligida, en otras palabras un colosal autogol.

Es necesario que la dirigencia de la MUD y de los partidos democráticos sepan estar a la altura de las circunstancias y le de prioridad a los intereses generales de la nación. Es imprescindible que se decida pronto y acertadamente la fecha de escogencia de los candidatos.

domingo, 20 de marzo de 2011

Otro loco en el poder

Por: Ángel Lombardi

En estos días de la Ira Árabe que está produciendo tantas noticias importantes y particularmente unas muy gratas como es la salida ignominiosa del poder de unos tiranos y dictadores cuya característica común era la larga permanencia en el poder, la corrupción y el desprecio por sus pueblos.

Sobresale en particular el libio Kadafi, espécimen modélico para la psiquiatría, un especialista dice al respecto "es imposible que Kadafi dé su brazo a torcer... no hay manera de cambiar sus ideas, ni siquiera funcionan los fármacos en esta gente... No tiene salida con su personalidad y sus circunstancias, no entra en su pensamiento ni la posibilidad de rendirse, ni exiliarse ni suicidarse... su única salida es la muerte...

Kadafi en estos momentos es una persona enferma y trastornada, aislada de la realidad, desesperada y 2011, "Kadafi en estado paranoico". Este personaje de tragedia y risa, un poco como El Gran Dictador de Chaplin, con sus trajes estrafalarios, su narcisismo incurable y su exhibicionismo de nuevo rico, lleva atormentando a su pueblo 42 largos años (lo que no habla muy bien por cierto del pueblo libio) es un corrupto de marca mayor, junto a su familia y asociados.

El ladrón mayor de Libia y asesino consuetudinario es el 5to inversionista por volumen de la bolsa de Milán, accionista del Juventus y de uno de los grandes bancos de Italia.

Tiene inversiones cuantiosas en Inglaterra, EEUU y otros países, por sus "ahorros" lo llaman "El primer capitalista del mundo".

Si algo ha ayudado a comprender la naturaleza del poder y su necesario control y desacralización es la psicohistoria, uno de los últimos libros emblemáticos al respecto es La salud mental y los políticos, de José Cabrera, psiquiatra forense que sostiene que Kadafi está en la fase final de un "cuadro paranoide activo" que según otro especialista lo incapacita para aceptar cualquier crítica o duda sobre su persona, además es particularmente peligroso porque es un paranoico con poder ya que puede dar rienda suelta a sus creencias de superioridad, a su narcisismo y a sus miedos; tiene manía persecutoria y piensan que lo quieren matar.

Fidel Castro, en la misma línea de conducta psiquiátrica se ha inventado el cuento de que ha sobrevivido a casi 700 intentos de asesinato mientras que otros paranoides en el poder hablan recurrentemente de magnicidio, como diría la sabiduría popular: cada loco con su tema. Suetonio, el autor romano de La Vida de los 12 Césares hubiera disfrutado mucho con los locos de hoy en el poder, aunque él tuvo una muestra bastante significativa con Nerón y Calígula.

Los náufragos y el ahogado

Por: Elías Pino Iturrieta

El libro
de Mirtha Rivero, La rebelión de los náufragos (Editorial Alfa), se ha ganado con justicia el favor de los lectores. Su investigación de naturaleza periodística, hecha con indiscutible seriedad y escrita con plausible claridad, no sólo ha provocado comentarios cotidianos sino también foros académicos en los cuales se han ponderado sus cualidades. No tengo dudas de que sea un aporte fundamental para la comprensión de la contemporaneidad, y un oportuno auxilio para la reconstrucción de un suceso sin el cual no se pueden entender las urgencias de la actualidad: la defenestración de Carlos Andrés Pérez, ocurrida en 1993 y de la cual se desprendieron consecuencias medulares para el futuro. Sin embargo, algunas de las reacciones que su lectura ha provocado, especialmente el comienzo de una especie de proceso de canonización del hombre que entonces sale con las tablas en la cabeza, aconseja los comentarios que vienen a continuación.

La brasa para su sardina

En especial, algunas observaciones sobre la calidad de los testimonios que atiborran sus capítulos. Se trata de testimonios interesados, es decir, manifestaciones de individuos involucrados en el proceso que la autora analiza o cercanos a su evolución, quienes reconstruyen en el futuro episodios que les incumben desde el punto de vista personal y desde la perspectiva política. Es evidente que quieran llevar la brasa para su sardina. Es evidente que no quieran malponerse con la lectoría. Es evidente que, después del desarrollo de los acontecimientos, puedan reconstruirlos a su manera y también echar al olvido memorias incómodas. Estas realidades cuya obviedad es razonable no se muestran en toda su redondez en la obra por tres razones esenciales: los informantes en su mayoría son veteranos en la comunicación de sus versiones y difícilmente van a echarse tierra después de que la tierra tembló; simplificando en grande, quieren encontrar la razón de los pecados y las virtudes de la época en el individuo en torno a quien se desarrolló la conmovedora historia, Carlos Andrés Pérez; además la autora, tal vez sin proponérselo, debido a la ponderación de sus preguntas y a la manera de poner a correr las respuestas en el texto, hace que el lector se aclimate en su regazo con amplia confianza.

De tal confianza se desprenden dos reacciones, según pienso después de atenta revisión: la sensación de obra mal hecha que fue sacar a Pérez del poder, y la mirada benévola de ese hombre a quien por fin le tocó la de perder. Quizá sobre la primera no quepan los reproches cuando miramos el malhadado disparate de entonces desde la tragedia de la actualidad, y cuando algunos, entre ellos quien escribe, llamamos la atención en su oportunidad sobre el escandaloso exceso que se estaba cometiendo, aunque tal vez sin pesar en balanza rigurosa los motivos y los intereses que mueven a los hombres en sus sucesivos presentes. Pero sobre el otro corolario conviene distanciarse del todo, no en balde tiende a la canonización del líder que recibe los palos de los venezolanos de su tiempo, quienes, si finalmente se eleva a Pérez a los altares, deberán pagar severas penitencias por su felonía, aparte de las que ya están pagando.

Superdotado

¿Cómo hablan en el libro los colaboradores del hombre que los convida a gobernar y los eleva al estrellato de los ministerios? Refieren el descubrimiento de un estadista superdotado y desinteresado que desea el bien de la sociedad por el cual está dispuesto a sacrificarse, el hallazgo del guía del buen camino que por fin encuentra el pueblo gracias a una luz que iluminó al flamante Moisés para buscar la tierra prometida. ¿Existe tal espécimen de refulgencia, esa lumbrera que encandila a sus servidores de la cúpula? Quizá sólo exista un individuo corriente y sin mayor formación intelectual, que supo subir en sus horas hasta llegar a la cumbre dos veces por las cualidades de animal político que atesoró desde la juventud y por los arreglos que logró con amigos y adversarios, irreprochables cuando se pretende el control del poder pero de ardua aceptación cuando se trata de fabricar un santoral.

Para la negación de tales atributos de estadista basta ahora una sola observación: la miopía, si no la ceguera, con la cual apreció los sucesos del "caracazo" que le reventaron en la cara sin que siquiera hubiera imaginado su perfil, su boceto.

Seguramente como pensó que podía hacer cambios en la economía y en la rutina de la sociedad porque se le pegaba la gana, sin decir nada sobre el particular en la campaña electoral en la cual triunfó clamorosamente por ser lo que era y no por lo que nadie sabía ni podía adivinar de sus maromas, renegando del pasado a la chita callando, sin consulta del liderazgo político, mucho menos de los hombres comunes y corrientes, llegó a la conclusión de que no pasaba mayor cosa durante un 27 de febrero que en nada se parecía a los otros días del almanaque. No sé, quizá vaya descaminado, pero son asuntos que se me han ocurrido después de leer La rebelión de los náufragos, una investigación periodística de notable importancia. Tal vez sirvan para una comprensión más equilibrada del pasado reciente y para mejor entendimiento del trabajo de Mirtha Rivero, cuyo éxito celebro sin cortapisas.

jueves, 10 de marzo de 2011

¿Cómplices en el diván?

Por: Carlos Oteyza

Una bocanada de complicidad se cuela en el libro de la periodista Ibéyise Pacheco que lleva por nombre Sangre en el diván. El crimen de la estudiante Roxana Vargas, la investigación, una larga entrevista al psiquiatra Edmundo Chirinos, opiniones de especialistas y el juicio, son los capítulos de este libro que se lee de manera vertiginosa, para dejarnos atónitos por todo lo que revela del asesinato de la joven, y también de la sociedad venezolana.

Es un libro de investigación, de periodismo, que enaltece la profesión y que seguramente será uno de los más leídos y comentados del año. Un exhaustivo recuento de un crimen que cuenta con dos extremos: el del Dr. Edmundo Chirinos asegurando al tribunal, el mismo día que se dictó la sentencia, que: “…ni siquiera una infracción de tránsito he cometido. Nadie me ha demandado o se ha querellado conmigo, por nada. Nunca”.Y el de la madre de Roxana, que asegura: “Edmundo Chirinos es el asesino de mi hija. La violó y, tiempo después, la mató. Él es un asesino”.

Recordemos que el psiquiatra condenado fue Rector de la Universidad Central de Venezuela, candidato a la presidencia de la república por varios partidos -incluido el comunista-, electo diputado para la Asamblea Constituyente en 1999 en llave con Marisabel de Chávez, y atendió al Presidente en algún momento de su vida profesional.

Destaca, entre las revelaciones del libro, que al Dr. Chirinos se le encuentra —luego de las requisas policiales— un archivo con más de 1.200 fotos de mujeres y pacientes dormidas, medio desnudas o durante actos sexuales. Esto no nos lleva directamente al crimen de la joven Roxana, pero sí dibuja y nos familiariza con la verdadera personalidad de una de las figuras más mediáticas y cercanas al poder del jetset político-científico.

Este sólo hallazgo seguramente debe dejar sin aliento al gremio médico, a sus pacientes, a sus amigos y conocidos. Pero hay otro también significativo. En una carta encontrada en su computadora, dirigida a la madre de la joven asesinada, el Dr. Chirinos afirma: “Quiero que sepan que desde hace años que presido la Comisión de Ética, tanto de la Federación Médica de Venezuela como de la Sociedad Venezolana de Psiquiatría (…) y sé por mi trayectoria, que constituyo un ejemplo para la colectividad médica del país”.

Probablemente esté allí uno de los descubrimientos indirectos más punzantes de esta investigación: la inmunidad que logran adquirir personalidades narcisistas y enfermas para luego actuar de forma impune. El comportamiento profesional “heterodoxo” del Dr. Chirinos era conocido en los cerrados ambientes universitarios y médicos.

Visto lo que narra el libro, no sería aventurado decir que su entorno académico y laboral fue peligrosamente laxo y no supo enfrentar con entereza lo mucho que se comentaba. Prevaleció una vaga complicidad como también la ha tenido la sociedad venezolana en el campo político, empresarial, militar o gremial con personalidades de dudosa reputación que logran blindar su aberrante comportamiento con cargos, amistades y reconocimientos.

Sin duda este libro nos devela un horrible crimen, pero también increpa a esta amplia y esponjosa sociedad de cómplices que ha tomado cuerpo entre nosotros, haciéndonos en alguna forma responsables de la sangre derramada en el diván del Dr. Chirinos.