sábado, 23 de julio de 2011

Invictus

Por: Laureano Márquez

En este país que tanto ha sido entrenado en los últimos años para vivir peleado e insultándose, por primera vez en mucho tiempo, puede uno decir algo en lo que sabe que todos los venezolanos vamos a estar de acuerdo, que no recibiré hoy ningún insulto por lo que escribo.

Qué bonito suena, porque es un acuerdo que brota no de la imposición arbitraria, sino del corazón, que nace del haber contemplado a nuestra Selección Vinotinto, dejando el alma en el terreno de juego e invicta ­no por patriotismo obligado, sino porque así objetivamente lo sentimos­ en nuestros corazones.

La selección nacional nos mostró de qué madera está hecha esta Venezuela cuando se propone hacer las cosas bien, como tantas veces lo ha hecho en su historia. Sí se puede y claro que se puede. La Vinotinto nos mostró el camino de lo que con organización, tesón coraje y noción de equipo podemos alcanzar.

Nos hizo uno, pero un uno bonito, en el que el todo es más que la suma de sus partes, en el que, a pesar de nuestras diferencias, sabemos que tenemos razones para abrazarnos, porque más allá de colores particulares, hay uno que rescata nuestro orgullo para decirle al mundo que aquí estamos, de pie, bregando nuestro destino y que valemos la pena.

Mariela Celis (@lacelis) escribió en su Twitter: "Me siento como en la película Invictus".

Un comentario, sin duda, afortunado.

Se refiere La Celis a la película en la cual el alma dividida por el Apartheid, en Sudáfrica, halla, como punto de encuentro y reconciliación, el apoyo a su selección en la Copa Mundial de Rugby de 1995.

Una selección que no contaba con la simpatía de la población negra, porque la consideraban emblema de la terrible agresión discriminatoria padecida por tantos años.

Sí, yo también me sentí como en Invictus, quizá lo único que me falta en esta historia es Mandela. Un hombre de una estatura moral tan elevada, que pudo promover el perdón porque nadie tenía más razones para perdonar que él. Un hombre que lideró a su pueblo por el camino de la paz, del encuentro y la reconciliación, más allá del dolor padecido.

La película cuenta la historia de cómo Mandela se alió con el director de los "Springboks", François Pienaar, para inspirar a una selección que venía de derrota en derrota, hasta ganar la Copa Mundial, apostando en ello el cambio de mentalidad de los sudafricanos promoviendo la tolerancia y la unidad.

Comprendió Mandela todo lo que el deporte puede hacer para iluminar a un pueblo. Se valió, el entonces presidente de Sudáfrica, entre otras cosas, de un poema del poeta inglés William Ernest Henley, que lleva por título "Invictus", término que bien le cabe a nuestra selección, nunca vencida, siempre victoriosa. Bien podríamos rematar, como homenaje a nuestros jugadores y entrenadores, con ese poema que tanto se les parece a ellos... y a nosotros todos: Fuera de la noche que me cubre, negra como el abismo de polo a polo, agradezco a cualquier dios que pueda existir por mi alma inconquistable.

En las feroces garras de la circunstancia ni me he estremecido ni he llorado en voz alta. Bajo los golpes de la suerte mi cabeza sangra, pero no se inclina.

Más allá de este lugar de furia y lágrimas es inminente el Horror de la sombra, y sin embargo la amenaza de los años me encuentra y me encontrará sin miedo.

No importa cuán estrecha sea la puerta, cuán cargada de castigos la sentencia.

Soy el amo de mi destino: soy el capitán de mi alma.

Viva Venezuela, carajo.

(El último verso no estaba en el poema, lo agregué yo)

domingo, 17 de julio de 2011

Una "Guillotina" llamada Lara-Zulia

Por: Edinson Martínez

Hace unas semanas se produjo uno de los tantos accidentes de tránsito que con saldos fatales ocurren con frecuencia en la Lara-Zulia. Esta vez fueron siete los fallecidos, entre ellos tres niños de corta edad. Como hemos dicho, no es la primera vez que esto sucede y probablemente tampoco sea la última, puesto que esta vía desde hace mucho se ha convertido en una verdadera "guillotina".

Cuando la gobernación del estado Zulia decidió acometer la construcción de la autopista de occidente, es decir, una vía nueva para la circulación en un solo sentido de los vehículos y la habilitación de la conocida Lara-Zulia con un solo canal de tránsito en sentido contrario a la nueva construcción. Muchos sentimos un profundo alivio. Pasaríamos de la vieja Lara-Zulia a una moderna autopista. Tuvieron que pasar una buena cantidad de años y cientos o miles de personas fallecidas, mutiladas o desgraciadas, para que cobrara fuerza la idea de una construcción como la que se inició en la gestión de Manuel Rosales.

No fue una concesión graciosa la construcción de una obra como esta y menos una limosna para esta parte del Zulia. Es con propiedad la obra civil más importante que el gobierno regional se ha planteado en el marco de sus competencias. Bajo el titulo de "Autopista de Occidente", se inauguró la primera etapa en tiempo record, si tomamos en cuenta el average que registran a ritmo de tortuga la ejecución de las obras públicas. Este tramo solo llegó a cubrir una parte del proyecto original, el cual abarca toda la extensión que corresponde al estado Zulia en el eje vial Lara-Zulia, es decir, desde la cabecera del puente sobre el lago hasta El Venado. Tramo en el cual se han producido los más horrendos accidentes de tránsito que la prensa registra a diario. Por esta vía circula todo el tráfico que se mueve en el occidente del país y desde luego parte del estado, en especial, de la costa oriental del lago.

Hace dos años o más, el gobierno nacional decidió paralizar la obra, le quitó la competencia al gobierno regional y asumió para sí la culminación de la autopista. Desde entonces la misma está paralizada y los trabajos de movimiento de tierra y demás detalles de ingeniería sencillamente abandonados. Si dijéramos que el gobierno nacional abandonó la obra no faltaríamos en un ápice a la verdad. Si a la vez afirmáramos que lo hizo por maldad, por simple saña política, tampoco faltaríamos.

Por ese acto de mezquindad del gobierno nacional, se dejó a su suerte a miles de venezolanos que circulan por la angosta, irregular, descuidada y peligrosa Lara-Zulia; cuando bien han podido hacerlo a esta fecha por una moderna y segura autopista.

Si en este país funcionara adecuadamente un estado de derecho, el Estado y evidentemente sus funcionarios a titulo de responsables del gobierno, deberían responder civil y penalmente por sus actuaciones y omisiones al causar daños a terceros y vaya que han causado.

El gobierno regional y los gobiernos locales, no pueden conformarse con señalar la barbaridad del ejecutivo nacional con una acción como esta. Es necesario reclamar con mucha fuerza, por todas las vías que la ley permite, la culminación de la obra. Sean acciones de amparo, movilización social y cualquiera otra que restituya el derecho de la gente a proteger su vida.

emartz1@gmail.com
@emartz1

Marx, Alzuru y Naím

Por: Emeterio Gómez

Gracias a Jonatan Alzuru, del Cipost de la UCV, por su incipiente amistad. Tal como él reconoce al final de su artículo del miércoles en El Nacional, no fue que yo clausuré el diálogo sobre Marx que tuvimos hace unos meses, simplemente pensé que no íbamos en la dirección correcta: poner sobre el tapete (para defenderla o atacarla cuanto se quisiera) la tesis según la cual Marx no fue el gran pensador que siempre creímos. Que no fue un filósofo, ¡¡sino un agitador!! Un hegeliano de izquierda, cuando ya era una tragedia ser simplemente hegeliano. Era esa mentirota piadosa que nos metíamos en la juventud, para convencernos a nosotros mismos de que a Marx no lo incluían nunca en las Historias de la Filosofía porque éstas las escribían siempre unos miserables burgueses reaccionarios.

En efecto, como dice Alzuru: "En un país donde no nos leemos, donde el debate es un asunto de amigos y enemigos", vale la pena hacer un esfuerzo para discutir. Con una idea muy clara por delante: en Venezuela no existe nada que se parezca a una Comunidad Intelectual, y hay que irla creando... si queremos enfrentar la destrucción que se cierne sobre nosotros. Y, tal como él dice, "me gustó" su intervención en el Cendes: el poner el énfasis en el carácter radicalmente activo del pensamiento, tal como ha ocurrido en los últimos 200 años, ¡¡y tal como Marx lo pone en sus Tesis sobre Feuerbach!! ("Los hombres se han dedicado a entender el mundo, cuando de lo que se trata es de cambiarlo"). No fue tanto que "me gustó" tu ponencia, sino que coincidimos plenamente en el rechazo radical del Conocimiento como Adequatio Rei (como "Adecuación del Saber a la Realidad"), esa versión platónica y pasiva de las ideas que da pie a la creencia de que las ciencias sociales tiene algún cimiento.

Pero la lectura del artículo de Alzuru conecta con la del de Moisés Naím, el martes, en el mismo El Nacional: Epidemia de malas ideas. Ruego a mis lectores leerlo (igual que a Jonatan). Allí, Naím plantea nada más y nada menos que, ante la crisis que vive la Humanidad, ante la posibilidad de que la debacle griega liquide al Euro y a la Unión Europea; y, agregaría yo, ante el hecho de que al Partido Socialista Español no se le haya ocurrido una idea más tonta que la de hacer "un gran viraje hacia la izquierda"; ante todo ello, dice Naím que "también hay otro tipo de fragilidad que, aunque menos visible, puede ser igual de peligrosa: la fragilidad intelectual". Y, más adelante: "La fragilidad intelectual de estos tiempos no tiene remedios simples".

Por supuesto que no tiene remedios... ¡¡ni simples ni complejos!! Y es allí donde se produce la conexión con el enfoque que Jonatan y yo hicimos en el Cendes: Porque mientras más predomina el Pensamiento Activo sobre el Pasivo, menos posibilidades habrá de hacer Teorías que orienten la Práctica, en este caso, la Política; sea ella económica, social o financiera. Aun en el plano de las ciencias duras, las teorías viven hoy profundas crisis. Pero en las Ciencias Sociales, como ya asomé, el Saber carece por completo de sentido. Porque -en las chiquiticas- Pensamiento Activo lo que significa es "incapacidad creciente de anticipar o predecir, es decir, de conocer el comportamiento humano". Porque se trata simplemente de la Libertad más Absoluta. ¡¡Y hacer Teorías sobre la Libertad es una suprema tontería!! La abundancia de las Malas Ideas, que Moisés acertadamente denuncia, no es sino eso: la creciente imposibilidad de hacer Ciencia o Teorías en el terreno de la política, la ética, la sociología, la economía, etc.

sábado, 16 de julio de 2011

Facundo Cabral

Po: Elizabeth Araujo

Atravesado por los últimos rayos de sol de aquella tarde, apareció, distraído, algo sonriente y lento para moverse, con el cigarro que más tarde abandonaría, Facundo Cabral.

Tal vez sea esa mi primera evocación del trovador que el sábado pasado fue incluido en la lista de asesinatos impunes que se ejecutan a diario en las calles latinoamericanas, y frente a los cuales a veces no tenemos otra respuesta que la del llanto y el dolor.

La inesperada muerte, estúpida e injusta, de este argentino universal nos devolvió por instantes las horas universitarias que se sedimentan con los años. Alumna de Comunicación Social, me habían asignado entrevistarlo para un programa radial interno de la UCV llamado El Museo de la Palabra.

A decir verdad, no tengo la seguridad si esa entrevista permanece en los archivos de la Dirección de Cultura, de donde fui beneficiaria de una bolsa de trabajo, y mentiría si guardo en la memoria las respuestas exactas de aquellos 30 minutos en los que el cantautor nos concedió y nos hizo reír, justo cuando se apresuraba a ingresar al Aula Magna, escenario que en cierto modo se convirtió en su santuario predilecto, cada vez que sus pies lo traían a Caracas.

A las nuevas generaciones, para quienes Facundo Cabral podría resumirse solamente en las letras de sus canciones, quisiera decirles que los sicarios no sólo equivocaron la dirección de sus balas y mataron a un trovador sin edad y sin porvenir, como solía decir en sus tonadas, sino que acabaron con un soñador que perseguía su propia utopía, sin molestar ni dañar a nadie, y por eso tanta conmoción en el continente ante su abrupta partida.

Sobreviviente de no pocas catástrofes personales (una niñez de extrema miseria, al punto que varios de sus hermanos murieron de hambre y frío), Facundo Cabral significó para quienes aman la libertad y detestan a los opresores, un digno testimonio de que la vida no se deja sobornar por las palabras ni acobardar por las puntas de los fusiles.

Excepcional por ser un artista cuyos relatos y argumentos no solían terminar, confieso que en sus conciertos amaba más sus largos preámbulos mientras rasgaba la guitarra a la forma ansiosa de quienes esperaban por el comienzo de sus canciones.

Facundo Cabral era único. En su mirada se delataba un poderoso sentimiento de dolor, pero sus palabras demostraban siempre una extraña bondad, que venía justamente de quien había padecido privaciones, y no se refugió en el resentimiento ni la venganza.

Mucho se ha hablado de este hombre que dejó su felicidad en suspenso. Yo sólo quiero dejar una humilde constancia de que el poeta a quienes unos estúpidos le arrancaron la vida y dejaron inerte en un charco de sangre, no podrán quitarnos el Facundo Cabral que cada uno de nosotros admiró y quiso. El día de su muerte percibí con tristeza cómo alguien se apresuraba en lavar la sangre del piso. Es probable que el amor y no la rabia permanezcan allí.

No soy de aquí, ni soy de allá

Por: Froilan Barrios Nieves

La música, la poesía y la filosofía han signado la vida y conducta de generaciones, dejando en el sendero cicatrices, sentimientos y huellas inolvidables a quienes haya correspondido conocer con intensidad el pensamiento de cualquier época.

Cuando muere asesinado Jonn Lennon el 8 de diciembre de 1980 no sólo marcó su desaparición física, desapareció el artista que interpretó como jamás a los jóvenes del mundo entero.

No conocíamos el significado de una sola letra de "Come together", "Don’t let me down" o "Woman" y al mismo tiempo significaban sus acordes una postura rebelde ante la sociedad que marcó a generaciones de los cinco continentes.

En el caso de nuestro continente ese rol le correspondió sin saberlo a Facundo Cabral. Tuve la oportunidad de conocerlo en 1972 en una Valencia taciturna con vocación de ser una ciudad industrial.

En una noche del Ateneo de Valencia, en presencia de 20 personas, conocimos al trovador desconocido en su primera visita a nuestro país, de las innumerables que realizó por varias ciudades de esta región del planeta que amaba, como solía decir.

No sabíamos ese día que sería el famoso poeta que paseó sus rimas por 168 países del globo terráqueo y quien conquistó a millones de adeptos en todos los idiomas.

Amado y detestado por izquierdas y derechas. A los primeros por que rechazaba el concepto de lucha de clases, propugnando la integración social en base a la justicia divina, y por los segundos por difundir su definición de riqueza, situándola mas allá del bien material en la riqueza espiritual del ser humano.

Crítico mordaz de los políticos del mundo a quienes despachaba permanentemente con dardos como: "los políticos dicen estupideces y los gerentes gerenteces".

Definitivamente difundía una filosofía de la vida, de la convivencia y del amor al prójimo como la anécdota con la madre Teresa de Calcuta y el baño al leproso. De igual forma ironizaba con la naturaleza humana cuando mencionaba "comen pasto, millones de vacas no pueden equivocarse".

Él mencionaba soy un vagabundo first class y de mí no puede esperarse nada, cuando en realidad fue nominado al premio nobel de la paz en 2008.

Se atrevió a anunciar su despedida y demostrar a la vez que nadie elige su final, siendo tan paradójico que quien fuera declarado por la ONU como mensajero mundial de la paz muriera una triste mañana guatemalteca por manos asesinas.

Facundo se fue dejando un legado de vida, con un concepto irreverente y fresco como la primavera. Se fue a otro mundo fantaseando como solía soñar persiguiendo eternamente en bicicleta a Manuela y retando a la muerte con la frase cervantina "no fuyares cobarde es un varón que os acomete". Eterno por siempre Facundo Cabral.

miércoles, 13 de julio de 2011

Una Venezuela inadvertida

Por: Antonio Cova Maduro

En los años que tengo enseñando en la universidad no he dejado de oír lo que siempre se presentó como una verdad incontrovertible: que la Venezuela de hoy sigue siendo, en lo más profundo, la misma Venezuela partida en dos que nuestra brutal guerra de emancipación trató de eliminar.

Esa letanía llegó a ser lo que los anglosajones llaman "jeremíada" (por los lamentos del Jeremías bíblico) y que nosotros bautizamos como la "quejadera". Venezuela, ése era -y es- el leitmotiv, es un país con muchas riquezas donde una minoría (la de Santos Luzardo) trata desesperadamente de arrancarla de la barbarie (la de Doña Bárbara y su mundo pertinaz) en la cual vive la gran mayoría del país.

Toda nuestra historia republicana, entonces, era vista y entendida desde esta perspectiva. Eventualmente, alguna gente lograba escapar del submundo bárbaro y a trancas y barrancas encajar en el de los venezolanos "civilizados". Había, incluso -eso era lo que se nos repetía machaconamente- destacadas instituciones que servían de trampolín para saltar de la barbarie a la civilización. Dos eran los que destacaban: el incipiente sistema educativo y la fuerza armada nacional.

Las pruebas de que eso era así eran tan evidentes que se hacían chocantes; sobre todo cuando la aparición del petróleo en nuestras vidas aceleró el proceso. Súbitamente el país pudo darse una forma de vida que sólo los reales en abundancia permitían, y esa "vida" nueva obligaba a que en cada rincón del país apareciera un tipo de venezolanos hasta entonces inexistentes.

Maestros de escuela, médicos, ingenieros y hasta militares profesionales eran de obligatoria presencia en esa "nueva" Venezuela. Apareció, entonces, la "Venezuela de los doctores" y con ello una nueva forma de empecinada estratificación social: después de los "doctores" el país sólo contaba con un inmenso caudal de lo que con pudor los expertos llaman "mano de obra no calificada". Resucitaba, vestida de otro modo, la Venezuela de blancos criollos y con la marejada de pardos a cuestas, tan poco competentes como resentidos.

Venezuela, con apenas un poco más de cuatro millones de habitantes, comenzó a recibir oleadas de inmigrantes europeos -dos millones y medio, coinciden las diversas fuentes- que se desparramaron por todo el país. Y la presencia "musiú", sin que nos diésemos cuenta, fue cambiando al país.

Hugo Chávez quizás sea el último venezolano que se quedó anclado en esa imagen de Venezuela, la de pardos contra criollos; aunque a veces lo acompañen en esta percepción más de un tenaz opositor a su proyecto demencial.

A mí, como a muchos, me costó desprenderme de esa imagen paralizante, mientras me iba hartando de prejuicios. Un día, sin embargo, tuve la oportunidad de ser invitado a recorrer las instalaciones de un colegio universitario en San Cristóbal. Ustedes saben, una de esas instituciones a la que uno veía con desdén y hasta con alarma, por considerarlas productoras de miríadas de profesionales express que simulaban una formación rápida y sin arraigo alguno. Unos médicos cubanos avant la lettre pues.

Pero cuando salí de aquel recorrido ya había comenzado a dudar, sobre todo después que me llevaron a una sala virtual donde un grupo de jóvenes seguía la clase por Internet de un profesor del Tecnológico de Monterrey, y en eso el profesor dice que va a contestar la pregunta que le acababa de enviar la señorita fulana de tal desde San Cristóbal, estado Táchira en Venezuela.

A esa experiencia siguieron otras que me llegaron muy adentro y cambié mi percepción. Y ahora que, obligado por males de salud que no quisiera tener, me he tenido que someter a múltiples exámenes clínicos, la realidad se me impone. En todos los sitios donde he estado aparecen, estelares, estos "nuevos" venezolanos que, saliendo de abajo muestran una asombrosa competencia profesional en los campos más variados.

Es el asombroso mundo de los paramédicos, sin los cuales cualquier funcionamiento de instituciones hospitalarias sería imposible. Se va acabando ya el mundo de médicos desbordados, rodeados de una manga de incapaces que terminaban, casi de modo inconsciente, saboteando lo que esa agobiada minoría intentaba lograr.

Y otra cosa singular: en sus conversaciones -porque de la perenne cháchara venezolana no escapan- impera, abrumadora, la modernidad revestida del abigarrado mundo de las telecomunicaciones. Internet, entonces, sí "sube cerro", y lo baja cuantas veces quiere.

sábado, 9 de julio de 2011

Nadie es para siempre

Por: Eli Bravo

Ver la muerte a los ojos es algo que cambia la vida. De ello pueden dar fe muchos sobrevivientes. En sus testimonios, suelen hablar del cambio de perspectiva que experimentan, de una nueva manera de sentir el presente con mayor intensidad. Por lo general también concluyen que hay una verdad irrebatible: es imposible escaparle a la muerte porque está entretejida con la vida.

Quienes han tenido sus días contados suelen decir que la muerte trae una mayor humildad, que pone en evidencia la fragilidad del cuerpo, y como si fuese un poderoso detonante, abre el corazón al amor. Ella deja en claro la finitud de nuestro tiempo en la tierra y la necesidad de sembrar para trascender.

Para quienes somos testigos, la muerte que se acerca a otro cuerpo nos hace más conscientes del propio. Y a medida que envejecemos y la vemos llevarse nuestros afectos, lo único que podemos hacer es prepararnos para el día en que toque nuestra puerta.

En Venezuela los últimos días han girado en torno al cáncer del Presidente. Su enfermedad es la metáfora más cruda de los últimos años en el país, poniendo en relieve las intrigas, los resentimientos, las ambiciones y la polarización que echaron profundas raíces en la sociedad. Más allá del hombre ante la posibilidad de su muerte, asunto que Hugo Chávez pareciera enfrentar con el engañoso ego que por años lo ha movido en el poder, el huracán que su tumor trajo a escena ha sacado a relucir lo mejor y peor de cada quien.

El Presidente está librando la batalla más difícil de su vida, y no es precisamente contra el cáncer, sino contra la irreversible realidad de que no vivirá para siempre. Es una lucha similar a la que enfrentan sus seguidores, entregados al culto a la personalidad como una variante religiosa. Y entre sus opositores, esta es una ventana de oportunidad que deberían ver como un espejo: en la dinámica de causa y efecto, las motivaciones detrás de sus próximas acciones determinarán su futuro.

Al final del día, lo más acuciante no es si Chávez vivirá o no. Más bien es ¿cómo sanará Venezuela de la enfermedad social que padece? En esta pregunta y sus respuestas están las claves de la supervivencia y de la naturaleza humana de cada venezolano.

sábado, 2 de julio de 2011

Claves para una transición exitosa

Por: Ezequiel Vásquez Ger

Luego de largos días de misterio finalmente el rumor se torno en realidad: el residente Hugo Chávez padece de cáncer. Su discurso de nueve minutos desde la Habana abre una vez más, diferentes interrogantes acerca del futuro de Venezuela. Futuro que, para aquellos que creemos que el régimen de Hugo Chávez ha socavado la democracia hasta el punto límite de su destrucción, debe caracterizarse de dos maneras:

1) el régimen chavista debe llegar a su fin, y

2) dicha salida tiene que ser pacífica.

Ahora bien, para que dicha salida pacífica ocurra, hay mucho trabajo por hacer. La oposición hoy más que nunca tiene que actuar de manera estratégica. El primer paso consiste en elaborar planes de contingencia para cada posible escenario, empezando ya.

Imaginemos algunos de ellos, como por ejemplo, en que el Presidente muera o resulte incapaz de seguir al frente del gobierno. En este caso, el Vicepresidente asumiría el poder cuanto antes. Podría hacerlo hasta terminar el mandato actual (2012), o adelantar las elecciones. En ambos casos, la salida del chavismo del poder se agilizaría. Los representantes de la oposición deberían estar preparados para un futuro que se ha convertido ahora en el presente. Dicha preparación debería contar de un plan electoral, un plan de transición y un plan de gobierno, los cuales serían implementados casi simultáneamente.

Otro posible escenario sería que Chávez logre enfrentar con éxito su enfermedad. Su regreso podría ser inmediato o no. De ser inmediato, los venezolanos deberán continuar la lucha con miras al 2012, pero con una realidad distinta y favorable pues Chávez no será el fuerte candidato que siempre ha sido. De no ser inmediato el regreso, la oposición debería exigir la asunción temporal del Vicepresidente.

Ahora bien. La gran diferencia práctica entre el chavismo y la oposición a lo largo de los últimos doce años ha sido la capacidad de organización del primer grupo. Durante este tiempo hemos visto día tras día como el régimen ha actuado, al menos en apariencia, de manera coordinada y organizada, logrando como resultado la permanencia en el poder. Solo cuando la oposición logró organizarse fue que pudo salir victoriosa electoralmente. Los ejemplos más claros son el movimiento estudiantil y las últimas elecciones legislativas.

Sin embargo, los últimos sucesos pueden haber cambiado esta situación: sea cual sea el escenario futuro que analicemos, hay algo común en todos ellos: la enfermedad de Chávez y los rumores que la rodearon han sembrado la incertidumbre dentro del chavismo. Las pujas por el poder no tardarán en salir a la luz. La situación probablemente se revierta: será el oficialismo quien mostrará división y desorganización.

Ante este nuevo esquema, analicemos brevemente el estado de la oposición.

La oportunidad esta dada justamente por este nuevo factor de desunión dentro del oficialismo. La principal debilidad consiste en la falta de capacidad organizativa y la dificultad de unirse detrás de un mismo mensaje y un mismo objetivo.

La principal amenaza es la polarización de la sociedad. Es por eso que todas las acciones deben estar dirigidas hacia la unidad. El peor escenario sería una salida no electoral, ya que probablemente desencadenaría en más polarización, violencia, e inseguridad en las calles.

El principal desafío consiste entonces en la correcta lectura de estos hechos. Las claves del éxito serán tres: 1) organización, 2) estrategia, 3) unidad. El proceso de transición deberá contar con la asesoría externa de expertos internacionales con amplia experiencia en la región, principalmente en el terreno de las campañas políticas y situaciones de crisis.

Sin organización no habrá éxito, sin estrategia no habrá organización y sin capacidad de pedir ayuda, no habrá estrategia. El futuro puede estar más cerca que nunca, la balanza de poder puede estar cambiando y Venezuela puede estar frente a una oportunidad poco imaginada. O quizás no. Pero vale la pena prepararse ya, antes que sea tarde, una vez más.

miércoles, 29 de junio de 2011

Decires memorables

Por: Rubén Monasterios

Mi lucha (originalmente en dos tomos, 1925 y 1928) es un entretejido de referencias autobiográficas y exposición de ideas políticas del autor; desde este último punto de vista, sus contenidos más relevantes son la expresión de amor apasionado por el pueblo alemán y el señalamiento de su “misión histórica”, la vocación militarista, la tesis de un partido único, el gobierno de un líder único, la supremacía de la raza aria, el antisemitismo y el anticomunismo (lo que no le impidió aliarse a Stalin en 1939).

El Libro Verde consta de tres volúmenes y fue escrito entre 1975 y 1979; en una mezcla de islamismo, socialismo y nacionalismo árabe, propone en su núcleo doctrinario la Yamahiriya, una república gobernada por un autócrata mediante comités populares. Obviamente, pone acento en el militarismo y en la idea del partido único.

El Libro Rojo o Libro Tesoro Rojo, publicado por primera vez en 1964, es una selección de pensamientos del Presidente Mao, recopilados por Lin Biao. La exaltación demagógica de las masas, el indoctrinamiento del pueblo como clave del control político, la idea del partido único y, naturalmente, el socialismo, están presentes en ese ícono de la China comunista y principal instrumento de la Revolución Cultural de los años sesenta; su importancia comienza a declinar con la década de los setenta y hoy en día es un gadget que venden en los kioscos para turistas; pero en su época tuvo influencia planetaria; lo pone de manifiesto el hecho de que, después de la Biblia, es el segundo libro de mayor impresión en toda la Historia, con un estimado de unos 900 millones de ejemplares.

En Venezuela jugó un papel notable en el movimiento de Renovación Universitaria de los sesenta; al respecto, sería suficiente decir −acudiendo a una experiencia personal− que en la UCV tuve un profesor de Sociología Rural que lo impuso como libro de texto.

El Pensamiento Juche data de 1982; su principio pivotal es una exaltación absoluta de las masas: el pueblo es el único propietario de la revolución; a su lado, sostiene el principio de independencia en pensamiento y política de las personas, pero −al parecer sin advertir la contradicción entre estos enunciados−, asimismo expone que la más importante tarea de la revolución es moldear al pueblo ideológicamente en el marco de la doctrina comunista y movilizarlo hacia una acción constructiva; con idéntica importancia en el contexto de la doctrina, el Pensamiento Juche también exige total sumisión al líder y al partido único.

Siendo Venezuela un país de frágil memoria, se hace indispensable una digresión al referirnos a la dinastía que por dos generaciones ha masacrado al pueblo norcoreano y actualmente mantiene “cordiales relaciones” con el gobierno nacional. Kim Il Sung condenó durante seis años a un campo de concentración de condiciones infrahumanas, al poeta venezolano Alí Lameda (Carora, 1923-1995). Lameda, comunista de toda la vida, había sido contratado por el gobierno de Corea del Norte como traductor al castellano de la información que le interesaba difundir. El “delito” del compatriota fue haber ironizado, con acento humorístico, respecto al culto a la personalidad del tirano, en cartas privadas destinadas a sus amigos. Camaradas cubanos residentes en Pyongyang testificaron contra él al ser finalmente acusado de agente de la CIA; el sumiso al castrismo Alejo Carpentier omitió intervenir a su favor cuando Miguel Otero Silva y otros escritores venezolanos se lo pidieron.

Evadas tampoco fue escrito directamente por Evo Morales, sino por uno de sus jalabolas, el poeta Alfredo Rodríguez, quien justifica su trabajo alegando que el Presidente boliviano es un pensador diez veces reconocido como doctor honoris causa por universidades del mundo. Muestras de sus contenidos han sido difundidos por los medios de comunicación; en un rápido resumen: Morales pronostica que Castro va a vivir 80 años más; el diez veces doctor honoris causa usa el término autosuicidio en cierto comentario y atribuye a la ingesta de pollo la homosexualidad masculina; sustenta que es más importante la ecología que los derechos humanos; hace alarde de su sex appeal: las mujeres lo celebran y en los pueblos por los que pasa todas quedan embarazadas, y sus barrigas dicen “Evo cumple”. (Por poco no grita a voz en cuello: “¡Prepárate, que te voy a dar lo tuyo!”.)

En los libros de sus colegas autócratas de diferentes dimensiones, uno lee constantes perversas como la manipulación de las masas, el dominio del pueblo mediante el control del ejército y de los poderes, la tesis del partido único, manifestaciones de delirio y megalomanía y objetivos criminales; sin embargo, para infortunio de la humanidad, son ideas más o menos estructuradas en función de un proyecto político; pero la sarta de exabruptos y necedades en las frases memorables de Morales sólo son comparables con las de Chávez; de aquí que a la compilación de sus decires en lugar de Evadas, mejor debería llamarse Guevonadas.

Próstatas que torcieron la historia

Por: Charito Rojas

En 1907 Cipriano Castro, llegado a la Presidencia en 1899 gracias a su revolución “Restauradora”, estaba bailando en una fiesta en el Club Venezuela cuando tuvo una neumaturia (expulsión de gases por el tracto urinario). Según el eminente historiador Francisco Plaza Izquierdo, el Presidente exclamó con su característico verbo andino: “¡Que bolera es ésta que me estoy peyendo por el pito!”. Los médicos José Rafael Revenga y Pablo Acosta Ortiz intentan operarlo pero en medio de la cirugía se produce una caída tensional con un paro y los médicos exclaman “¡se nos vá!” y los guardias pretorianos gochos que estaban presenten alli con sus máuser apuntaron a los médicos diciéndoles: ¡Si se vá mi general ustedes también se van! En 1907 el Dr. Juan Iturbe realiza la primera exploración endoscópica (cistoscopia urinaria) en Venezuela, diagnosticándole una fístula colovesical al Presidente Cipriano Castro

Por eso él decide entregarse a la medicina extranjera y viaja en 1908 a Berlín, donde le realizan exitosamente una nefrectomía. Pero su ausencia es aprovechada por su compadre el vicepresidente Juan Vicente Gómez para quedarse con el coroto por 27 años. Dicen que en venganza de que su compadre Cipriano lo humillaba haciéndole capar a los gatos de la Primera Dama, Doña Zoila. Castro intenta regresar a Venezuela por Trinidad, pero se le abre la herida de la operación con un proceso infeccioso. Regresó a París y de allí deambula por el mundo hasta terminar sus días en Puerto Rico, donde muere en 1924.

El sucesor, a pesar de haber disfrutado tantos años del poder, terminó padeciendo por los mismos lados de su antecesor: el General Gómez sufría de retenciones agudas de orina, primero posiblemente por estrecheces uretrales y luego por enfermedades de transmisión sexual, frecuentes en la época. Presentó un crecimiento de la glándula prostática de origen maligno.

El Dr. H. Toledo Trujillo le realiza cateterismos uretrovesicales y atribuyen al éxito en tales actos médicos su nombramiento como Ministro de Sanidad. Gómez pide ser visto por el eminente urólogo francés el Profesor Marion y en 1932 éste llega a Venezuela. El General astutamente lo obliga primero a operar dos pacientes en el Hospital Vargas y uno de ellos muere a las 24 horas, por lo cual el médico es devuelto a Europa sin tocar al dictador, quien muere finalmente de insuficiencia renal (uremia) producto de la obstrucción de la salida vesical por la glándula prostática tumoral.

Así que enfermedades prostáticas, fístulas en salva sea la parte, vejigas y colon atascados han torcido varias veces la historia de Venezuela. Pero hasta en aquella época, lo usual era que la gente se enterara que el Presidente estaba enfermo y éste dejaba a un sustituto. A Castro le salió mal el Encargado y eso al parecer infundió temor a los sucesores, que eliminaron definitivamente el cargo de Vicepresidente… hasta ahora.

Los males de los gobernantes, que son seres tan humanos como cualquiera y por tanto susceptibles a cualquier enfermedad, sólo son conocidos si son demócratas. La gente de izquierda, los dictadores y tiranos, jamás hablan de su salud. Pretenden ser semidioses, invencibles, fuertes y además, se creen eternos. Mientras Presidentes como Fernando Lugo, Ronald Reagan, George Bush, dijeron claramente a sus países que tenían problemas cancerosos, los dictadores como Fidel Castro solamente asoman que “tiene algunos problemas de variada especie”, cuando realmente estan al borde de la muerte.

El dictador de Egipto, Hosni Mubarak, tiene cáncer de estómago, cosa que se rumoreaba desde hace años y sólo ahora que está derrocado lo reconoce. Otros saben que están enfermos y aún así, se lo ocultan a sus pueblos y siguen adelante en sus planes de permanencia en el poder. Francois Miterrand se lanzó a una segunda reelección sabiendo que tenía cáncer de próstata, al igual que el Primer Ministro israelí, Ehud Olmert, quien no renunció cuando le diagnosticaron casualmente la misma enfermedad.

Venezuela tiene a su Presidente enfermo, recluido en otro país, en manos de médicos extranjeros y siguiendo la misma tónica prediluviana castrista del secretismo sobre la salud del líder, no hay un solo parte médico que informe al país sobre la condición del Presidente.

Lo que tiene es lo suficientemente grave como para haberlo mantenido sin comunicarse verbalmente, cosa realmente extraordinaria en él. A menos que tenga una enfermedad en las cuerdas vocales, el hombre tiene algo serio. ¿Tratable? Probablemente. ¿Curable? Tal vez. Las especulaciones son el producto del secretismo y a estas alturas los venezolanos han pasado por toda clase de rumores y especulaciones, por diversos estados de ánimo como una poco católica alegría, o una muy chavista tristeza, o una gran indignación por el silencio o una tremenda preocupación por la situación política de un país acéfalo.

Como si no hubiera pasado más de dos semanas en silencio médico aterrador, como si no hubiese pasado nada, ahora anuncian que vendrá triunfante a presidir el desfile del Bicentenario el 5 de julio. ¿Triunfante de qué? ¿Acaso es como dijo Maduro, de una batalla por su vida? Entonces sí estaba bien enfermo. Y si lo estaba, ¿hasta qué punto está en condiciones físicas para reasumir la Presidencia al ritmo de batalla electoral que él lleva? Confieso que me da hasta lástima, un hombre que no se puede enfermar porque él mismo ha destruido toda posibilidad de sucesión, de liderazgo en su movimiento.

La dramática pobreza de espíritu, la cobardía, la vileza e incompetencia del equipo que en su nombre ha manejado al país en estos días, revelan la verdad más cruda: no son nadie sin Chávez. Y Chávez está solo porque quiere estarlo, porque ha sustituido la capacidad por la incondicionalidad en sus colaboradores, porque para hacerse indispensable ha anulado cualquier dirigencia que le haga sombra, porque ha escogido a sus inferiores, que por eso son de hecho bastante inferiores, para él sentirse superior. Qué tragedia. Si reaparece el 5 de julio, claro que sus seguidores lo recibirán alborozados. Porque, al menos aparentemente, se salvó.

Pero tal vez le hubiese quedado mejor y sería la gran solución para su salud, reconocer que no ha sido capaz en 12 años ni será capaz en los 18 meses que le quedan en la Presidencia, de resolver los inmensos problemas que su revolución de pacotilla ha originado o acrecentado en el país.

Regresa el Comandante con las cárceles oliendo a sangre y a pólvora, con la crisis eléctrica en ebullición, con la protesta laboral regada por todo el territorio, con las empresas de Guayana colapsando en medio de asesinatos y escándalos de corrupción, con la Misión Vivienda descosiendo su gran mentira. Regresa a mirar las caras de sus colaboradores, que le darán cuenta de un país en llamas y lo estarán esperando para que con su cotorra aliñada aplaque los ánimos de las masas y renueve las promesas para darles un tiempo más. Como el Cid Campeador, que fue montado en su caballo después de muerto para que el enemigo se atemorizara con su presencia y sus soldados se llenaran de valor para enfrentar la lucha, así lo veremos en el trono de Los Próceres. Quizás estos días en la soledad de sus pensamientos y sin escucharse su tormentosa cháchara, pueda haber descorrido el telón de su fracaso.

Librar batallas contra la muerte a veces hace que el enfermo revalué su vida, replantee sus metas, deshaga errores y enderece las metas. Ya veremos qué le dijo la Pelona al Comandante. Y si éste la escuchó.

martes, 28 de junio de 2011

La enfermedad del presidente Chávez

Por: Juan Stambuk

La situación médica del Presidente Hugo Chávez se ha prestado para elucubraciones e innumerables comentarios en la prensa oral y escrita. No están claras las razones por las que eligió tratarse en Cuba ni tampoco el hermetismo que ha rodeado el caso. No está claro el diagnóstico, la cirugía realizada ni su pronóstico. Me ha sorprendido leer que muchos críticos y periodistas exaltan sus condiciones de comunicador y experto en el manejo de las políticas públicas. Yo tenía una idea distinta; pensaba que se trataba más bien de una persona autoritaria y torpe. Me equivoqué.

Pero entremos al área médica. ¿ Cuales son las posibilidades diagnósticas en éste caso?.

Se ha publicado que fue operado de un absceso pélvico y eso es todo. En un hombre de aspecto sano y poseedor de un buen estado nutricional las posibilidades se reducen a un absceso secundario a una apendicitis aguda, o bien a una enfermedad diverticular , a un cáncer restosigmoideo o de recto perforado ( poco frecuente este último caso ) o a una enfermedad inflamatoria intestinal.En un hombre carenciado o desnutrido podemos agregar otras dos posibilidades: un absceso frío secundario a una tuberculosis o un absceso séptico que se ha deslizado por los músculos psoas, a veces de causas desconocida. Estas seis condiciones clínicas hemos operado en nuestra práctica clínica a través de los años. En la mujer, son frecuentes además, los procesos sépticos de origen ginecológico, bastantes frecuentes hoy en día, por las conductas sexuales más liberales.

Los divertículos colónicos son bastante frecuentes y las cifras que publica la literatura señalan que alrededor del 50% de los adultos mayores los poseen. Se trata de pequeñas debilidades de la pared del colón que consisten en la protrusión de la mucosa o capa interna de la pared a través de un defecto de la capa muscular del intestino grueso. Los divertículos, variables en número, pero más frecuentes en el colon sigmoides, pueden complicarse y producir perforaciones cuya traducción clínica puede ir desde un absceso localizado a una peritonitis generalizada. También, pueden provocar hemorragias por vía rectal u obstrucciones (estenosis) de la pared, después de repetidos episodios de inflamación. Otra forma de presentación es la comunicación o fistulización a órganos vecinos a través de un activo proceso inflamatorio. Es así como, pueden establecerse fístulas a la vejiga, pared abdominal, intestino delgado u órganos genitales internos.

Los pacientes tratados por una enfermedad diverticular, ya sea medica o quirúrgicamente de acuerdo a la forma de presentación clínica, pueden recuperarse ad integrum, es decir, completamente.

El cáncer colorectal puede manifestarse clínicamente por primera vez con una perforación, que normalmente es libre al peritoneo y provoca un cuadro de abdomen agudo por peritonitis que requiere de una cirugía de urgencia. En estos casos, el pronóstico es deletéreo, ya que, un cáncer perforado implica la siembra de células tumorales a los tejidos adyacentes, lo cual, disminuye las expectativas de curación, a pesar de los modernos tratamientos con quimioterapia.

A veces es clínicamente imposible, a pesar del uso de modernas técnicas de diagnóstico, poder diferenciar entre una enfermedad diverticular complicada de estenosis y un cáncer de colon. Sólo el estudio histopatológico de la pieza quirúrgica puede dilucidar el enigma.

En el caso que nos preocupa, pienso que lo más probable es que se trata de un cáncer de colón o recto complicado. Las otras posibilidades diagnósticas tienen una recuperación más rápida y por su buen pronóstico, las autoridades políticas no hubiesen perdido tiempo en comunicar las buenas noticias. A menos que, una cirugía de urgencia por una enfermedad diverticular se haya complicado.

lunes, 27 de junio de 2011

La fotos de la ira

Por: Elizabeth Fuentes

Patética, por decir lo menos, la imagen de aquel puñito de gente ubicada en los balcones de la Asamblea Nacional, erigiendo cada quien la foto de algún familiar asesinado durante los años 1958-98, imitando la estrategia que usaron los argentinos hace más de dos décadas para denunciar a los dictadores militares y su práctica perversa de torturar y desaparecer a los opositores políticos.

Patética y ridícula la imagen, por agregarle otro adjetivo, porque justamente esa semana habían sucedido los lamentables hechos de El Rodeo y a los izquierdistas trasnochados de la Asamblea no se les ocurrió otra idea más brillante que la de tapar el sucio con más sucio, incluyendo en la estrategia resucitar a José Vicente Rangel, quien tan buenos dividendos sacó en el pasado como denunciólogo profesional de los abusos del poder.

Con el mismo ánimo de Fidel entrando triunfante a La Habana o el Che tomando Santa Clara, los diputados y sus aplaudidores se afanaron en buscar esa tarde una epopeya que les otorgara finalmente un reconocimiento a todo lo que sufrieron en la década del 60, desfilando por el micrófono de la Asamblea Nacional más de un anciano o anciana que se dedicó a recordar lo glorioso de la lucha armada, lo mucho que se fajaron a sufrir en el monte y lo bien que finalmente lo hicieron no precisamente ganando la guerra sino apoyando a Hugo Chávez, jaladora inmisericorde que llevó a una señora a afirmar que si los presos de El Rodeo hubiesen pertenecido a un Consejo Comunal, seguramente hoy serían hombres de bien... o algo así.

La broma es que hablar de desaparecidos, única y exclusivamente durante el periodo 1958-1998, se les fue de las manos al PSUV y sus viejitos invitados, no sólo porque la sola palabra rememora un chiste fácil (los desaparecidos de 1998 en adelante son el aceite, la carne, la leche, la luz, la seguridad, la honestidad, la ética, la justicia y así sucesivamente), sino porque en esa galería de discurseadores más de uno tiene su rabo de paja y los viejos izquierdistas que ahora están del otro lado de la acera les fueron sacando el currículum a medida que iban tomando el micrófono ante las cámaras de ANTV.

Como en el cuento "La Foto", de Luis Britto Garcia, "esa señora que llora cuando menciona a Hugo delató a todos sus compañeros de la guerrilla... a aquella otra le asesinaron al marido porque ambos eran los que vigilaban al secuestrado Niehous y el ejército los agarró con las manos en la masa... aquel se quedó con medio botín del robo de un banco supuestamente destinado a financiar la revolución...".

Sin olvidar la guinda que le colocó a la torta el diputado Walter Márquez cuando, documentación en mano, les enrostró que Ramón Rodríguez Chacín participó en la masacre de El Amparo y El Amparito, y más de un familiar de esas víctimas debería colocar su fotota en la galería de los acusados.

Triste tarde para el chavismo. No pudo su circo diluir el horror de la realidad carcelaria ni las imágenes del armamento incautado, ni las preguntas sobre quiénes les venden las armas o las fotos de los familiares esperando en los alrededores de las cárceles, buscando el nombre de alguno de los suyos en la lista de los muertos "privados de libertad".

Que los "privados de libertad" no sólo están en El Rodeo o Yare sino también "privados de libertad" estamos el resto de los venezolanos, gracias a un gobierno irresponsable, incapaz de combatir la delincuencia y mucho menos prevenirla.

Ya me gustaría ver en la Asamblea Nacional a los familiares de los miles de venezolanos asesinados a diario, cargando la foto de su familiar y solicitando que se enjuicie a los responsables de semejante masacre, acaecida entre 1998 y 2011. Eso sí que sería tremendo debate.