lunes, 26 de marzo de 2012

Todo lo contrario

Por: Kico Bautista

Montaron un plan para retomar la ofensiva. Los 3 millones de votos los volvieron locos. Rapidito había que quitarse de encima el impacto de la victoria de Capriles en las primarias.

Sobre todo, que el miedo, su gran arma, se les está desbaratando. Si la gente siente que Chávez viene en picada se acabó lo que quedaba. Miraflores segurito cambia de inquilino.

Puede que uno que otro incauto se crea el cuento de que el Comandante Presidente está sobrado. Pero, estamos en presencia de un electorado muy politizado. La verdad es que no hay ningunos 30 puntos de ventaja. Al contrario. Todos los indicadores señalan que la campaña arranca y se va a desarrollar muy pareja.

Si el oficialismo se cree sus propios cuentos, entonces que los disfruten. Que se sigan engañando. El cuadro describe una realidad distinta. A los 13 años de gobierno la revolución ha perdido su encanto. Como lo declaró el Gato Briceño el día viernes: "Se ha vuelto cómoda". En vez de esperanza ahora el proceso representa para los sectores populares más de lo mismo.

Debe doler una enormidad el tener que reconocer que no se han cumplido las expectativas. El socialismo del siglo XXI no pudo darle a la gente una mejor calidad de vida. El país está viendo cómo el deterioro se nos viene encima y a full velocidad.

Si no es la electricidad es el agua. No pasa un día sin que los titulares nos informen de un crimen terrible o de un accidente escandaloso en las carreteras.

La falta de inversión y de norte hace aguas. La población crece y no hay una visión de desarrollo que genere progreso por ningún lado. Este es un gobierno sin ideas. Para la cantidad de dinero que ha manejado son pocos los logros.

La política social funciona cual alfombra donde se esconde la basura. Es una especie de escudo para justificar la ineficacia. La revolución es pura muela. Eso se siente en la calle. A donde va Capriles la gente sale a recibirlo con entusiasmo. Hay un enorme cansancio y no hay manera de ocultarlo.

Por eso es que se repite el esquema de la confrontación. La apuesta es a impedir que el miedo pierda su efecto y la idea de un cambio de gobierno se vuelva corriente. Los disparos en Cotiza, la declaración del Presidente sobre el supuesto atentado contra Capriles son parte de una misma estrategia. Intentan impedir que la campaña de la unidad entre en los barrios.

Ellos saben que el líder está enfermo. Su debilidad física genera desconcierto. Influye para que en el interior del PSUV se activen los conspires. La expulsión del Gato Briceño tiene como objetivo evitar que su ejemplo sea seguido por otros gobernadores y cuadros de importancia. Es como levantar un muro de contención en medio de una crecida. Termina siendo lo contrario. Un reconocimiento de la gran debilidad con que el chavismo va a la elección del 7 de octubre.

Por primera vez, desde 1998, Chávez va a una campaña sin una ventaja abrumadora. Las encuestadoras que hablan de 20 y hasta 30 puntos a favor del Comandante Presidente están todas pagadas por el oficialismo. La única respetable es la del IVAD. Sin embargo, Seijas tiene años pelando en cuanto a los resultados. Nunca le ha dado a la oposición lo que ha obtenido y hasta en la votación de las primarias peló gajo.

Allí están los resultados de las parlamentarias, de la elección de gobernadores y alcaldes, del 2D, que indican una tendencia inocultable. También está la calle, las protestas, el hecho real de que en los barrios la oposición no solo entra, tiene gente que se identifica con ella y defiende sus banderas. Eso hace unos años era impensable.

Ya el solo hecho de que aparezcan las bandas violentas de militantes rojorojitos para impedir las manifestaciones y actos de campaña de la oposición es una señal clara de que el gobierno busca retomar la ofensiva y por ello recurre al esquema de la confrontación.

El chavismo no comprende que las cosas están cambiando, que Capriles no anda detrás de sus anzuelos o se traga los trapos rojos. No se trata, como ellos dicen, de un clon de Chávez. La oferta de unidad democrática contrasta con el estilo duro y egocéntrico del Presidente.

Es un discurso amable, de reencuentro. Hecho desde una postura humilde y sin estridencias. Más que promesas es una propuesta que resuelve.

Una estrategia inteligente que conoce la manera de comportarse del chavismo y se nutre de ella. Cada vez que el Presidente oculta que hay problemas en el Lago de Valencia, nuestro chance crece. El día que la AN se negó a debatir el asesinato de la hija del cónsul chileno, no la sacaron de jonrón, la verdad es que metieron la pata. Nos dieron la razón. Demostraron cuán lejos están del corazón de la gente.

Cuanto más se repitan, en esa misma dimensión van a ir perdiendo espacio. Cuanto más nieguen que se va la luz o que a los venezolanos los matan para robarles el celular o la cartera, más va a quedar en evidencia su fracaso. Los venezolanos sabemos que esta es la oportunidad y no vamos a desperdiciarla. 6 años más de este calamar... ni de vaina.

miércoles, 21 de marzo de 2012

El atentado

Por: Elizabeth Araujo

Nadie ignora que Hugo Chávez es un gobernante manipulador, implacable e inescrupuloso; que ha hecho del resentimiento social la fórmula ideal para inducir la aparición de grupos armados y milicianos, cuya violencia halla en la permisividad de la Fiscalía el escenario propicio para la siembra del terror.

Que ese Chávez, cuya disposición al perdón está supeditada a su capacidad de odio, y que en medio del cuadro de salud que atraviesa no muestre un acto de generosidad hacia la jueza Afiuni, o hacia los comisarios y exfuncionarios de la PM, condenados por los hechos del 11 de abril, venga ahora y le advierta públicamente a su adversario electoral acerca de la existencia de un plan para sacarlo físicamente del camino, es como para preguntarse qué se trae entre manos este embaucador que en no pocas ocasiones ha recurrido a las maniobras para perpetuarse en el poder.

Si en el mejor de los casos, el Gobierno nacional posee la suficiente información de que se prepara un golpe contra Capriles Radonski, lo indicado sería que usara su poder militar y de inteligencia para frustrar el golpe y desmantelar al grupo del cual, por cierto ­ya que lo ventiló en público­ debió informar y explicar cuándo y como se enteró del futuro atentado.

La manera como Hugo Chávez ha denunciado en otras ocasiones intentos de golpe, magnicidios y acciones desestabilizadoras, lleva a muchos a pensar que la advertencia a Capriles forma parte de otra de sus irresponsabilidades, lo cual no abona nada en su favor.

Pero hay más en esta advertencia: podría tratarse de un mensaje subliminal a los grupos armados que se afichan como los guardianes de la revolución bolivariana, exentos de la operación desarme, y que ya en más de una ocasión han pretendido interrumpir los recorridos del candidato opositor en algunos sectores de Caracas que consideran "liberados".

De los recientes ataques violentos contra la visita de Capriles a Cotiza no se sabe nada. La fiscal general no se ha dado por aludida y del balazo al hijo del diputado Ismael García, el Cicpc no dispone de mayores noticias, pese a que los pistoleros han sido plenamente identificados y se sabe en qué ministerio trabajan.

De modo que este curioso atentado que un Hugo Chávez aún inmerso en radioterapia logra descubrir y advertir de forma pública, probablemente para ganar titulares de la prensa internacional, no debería quedarse en su simple anuncio. Los venezolanos esperan que un alto funcionario ­alguien más serio que Tareck El Aissami­ de a conocer los detalles de este plan.

Pero que no lo adorne con las encuestas del exministro Jesse Chacón ni con las grabaciones que el "programa cloaca" de VTV suele divulgar. Porque, de lo contrario, no quedará más que pensar que verdaderamente Hugo Chávez trae entre manos un plan para sembrar el miedo y la desmovilización de un país que ya está cansado de sus mentiras y alucinaciones personalistas, y que el 7 de octubre lo expresará de la manera más clara y contundente.

Otro traidor más…

Otro traidor más...


Por Edinson Martínez

“En febrero de 1
.948, el líder comunista Klement Gotwaldó salió al balcón de un palacio barroco de Praga para dirigirse a los cientos de miles de personas que llenaban la Plaza de la Ciudad Vieja”.

Así comienzan las primeras líneas de la obra: “El libro de la risa y el olvido”, de Milan Kundera, por cuya publicación en 1.979 fue acusado de traidor a la patria y privado de su nacionalidad. 
En todos los regímenes autoritarios ha sido una constante la descalificación personal; una simpleza tan inverosímil como ridícula que coloca fuera de combate al adversario en un solo acto, no por la calidad argumental del debate, sino por la descalificación artificiosa con semejante primitivismo. Sin embargo,  pese a tan psicológicamente elemental proceder, este ejercicio puede concitar en las mayorías de menor agudeza analítica, sentimientos de adhesión patriótica con ribetes paroxísticos, movilizándoles políticamente por causas absurdas; distopías que posteriormente se convierten en el dolor de cabezas de ellas mismas. En su momento este particular estilo ha sido usada por los comunistas, los nazis, los fascistas y también por nuestros autócratas tropicales. La semana pasada, no bien de regreso al país, el presidente arremetió contra el gobernador de Monagas en los siguientes términos: “Adiós, que te vaya bien, ‘salta talanquera’… Otro traidor más”. La defenestración del “Gato” Briceño obedeció a su posición sobre el caso del río Guarapiche ampliamente conocida.

“Gotwald estaba rodeado por sus camaradas y justo a su lado estaba Clementis. La nieve revoloteaba, hacía frío y Gotwald tenía la cabeza descubierta. Clementis, siempre tan atento, se quitó su gorro de pieles y se lo colocó en la cabeza a Gotwald. El departamento de propaganda difundió en cientos de miles de ejemplares la fotografía del balcón desde el que Gotwald, con el gorro en la cabeza y los camaradas a su lado, hablaba a la nación. Hasta el último niño conocía aquella fotografía que aparecía en los carteles de propaganda, en los manuales escolares y en los museos”.

Todos los autócratas han tenido un balcón para hablarle al pueblo –desde Mussolini hasta Perón–, se han creído imprescindibles para “el proceso” –uno tendría que preguntarse qué clase de proceso puede ser ese que depende de una sola persona– , desplegado conforme a esa inspiración casi divina el llamado “culto a la personalidad” –expresión acuñada por la propia izquierda y de uso frecuente en los tiempos siguientes a Stalin, cuando se denunció la perversión de haber convertido en política de Estado sus designios personales de inescrupulosa magnitud. Sólo los ingenuos en Venezuela pueden creer que el “comandante en jefe” no es una nueva versión de una autocracia, que no se nutre de la misma savia  despótica de procederes similares en otras latitudes al frente del Estado. 


En el fondo, esa entelequia llamada "Socialismo del siglo XXI", adornada con palabrotas cargadas de luchas históricas, de ideología, que mejor sería decir enunciados con propósitos extraviados, representa
básicamente la misma distopía ya conocida, para la cual el ejercicio continuado del poder hasta que el “cuerpo aguante” es una de sus más exquisitas peculiaridades. Lo que acá ocurre no es nada nuevo en la historia nacional y mundial. Gómez, por ejemplo, estuvo en el gobierno hasta su muerte; Pérez Jiménez lo intentó más allá de la propia voluntad popular; los jerarcas comunistas, todos, murieron en gobierno, desde Mao hasta Brezhnev, pasando por Tito en la extinta Yugoslavia, y los dos jerarcas horripilantes de Corea del Norte, que además dejaron como legado al chiflado de la tercera generación. Y aquí mismito, sin ir muy lejos, en Cuba, Fidel estuvo hasta que el cuerpo no le dio para más. En su lugar…dejó a su hermano…




“Cuatro años más tarde a Clementis lo acusaron de traición y lo colgaron. El departamento de propaganda lo borró inmediatamente de la historia y, por supuesto, de todas las fotografías”. Milan Kundera 

miércoles, 14 de marzo de 2012

Ideas para el cambio en la COL

Por: Edinson Martínez

La semana pasada, nos referimos al impacto del desgobierno en la costa oriental del lago de Maracaibo. Prometimos asomar algunas ideas sobre cómo abordar el camino de la recuperación y su relanzamiento productivo. Vale, sin embargo, una consideración previa sobre el tema.

No es la primera vez que en esta región se manifiestan con mucha crudeza los efectos adversos de una determinada política económica y petrolera. Tampoco es nuevo que la acción de gobierno en materia de infraestructura, servicios y consolidación, se expresa tan precariamente.

Ahora bien, lo que sí es absolutamente novedoso, es que nunca antes por tanto tiempo – trece años consecutivos – la gestión gubernamental nacional había experimentado semejante parálisis en áreas tan concretas como las mencionadas precedentemente. Hasta pareciera un comportamiento deliberado para hacer del mal gobierno una política oficial. En el pasado, el calibre de los reclamos sociales y el cuestionamiento al modelo centralista, produjo algunos resultados muy concretos, tales como: Produzca, el Plan Cabimas, Ducolsa, Comisión Presidencial y Subregión Costa Oriental, entre otros. Ahora, luego de más de una década de un mismo gobierno y de bonanza petrolera, nada hay que exhibir.

Dicho lo anterior, entremos en algunas ideas para el presente. Es cierto que la región está urgida de acciones concretas en materia de gobierno, de equipamientos y servicios. Pero, la inmediatez y lo urgente no ha de engullirse lo trascendente. Es ahora importante definir cuál modelo de desarrollo se pondrá en marcha en un espacio que congrega sobre los 700 mil habitantes y en donde el progreso llega en cámara lenta. De cuyas entrañas ha salido el sustento del país por décadas y que sería en este tiempo un grave error seguir condenándola a una región estrictamente minera.

Es el momento de abordar el diseño de mecanismos de participación para conciliar intereses y políticas de inversión pública. En su oportunidad, el nuevo gobierno, no debería despreciar la opción de convocar interlocutores de suficiente representatividad para armonizar su visión de esta parte del Zulia con la de quienes viven aquí. No requerimos del modelo “todo hecho en Caracas”, como tampoco, el populismo que somete a votación de mano alzada la inversión oficial, sin más criterio que unos cuantos votos en la siguiente elección.

Probablemente, entonces, cobre vigencia la idea de una comisión de muy buen nivel, designada por el ejecutivo nacional, que abanique sobre un conjunto de temas, entre los cuales destaquen: Plan agresivo de inversión pública y equipamiento urbano, así como, la revisión de la inversión y status de todo el sistema de tratamiento de aguas servidas y desechos sólidos; agua potable y drenajes. Evaluación del caso de las petroleras expropiadas, relanzamiento de la zona industrial y el parque industrial de Ciudad Ojeda, entre otros temas. Será necesario definir políticas para impulsar iniciativas de gobierno y coordinar con los gobiernos locales y gobernación del estado acciones concretas. Además de precisar el papel de PDVSA en nuestra región, dada su condición per se de gran agente multiplicador de la economía local. Es una ardua tarea lo que viene y bien vale la pena tomarse algo de tiempo para meditar sobre el tema.

martes, 13 de marzo de 2012

La transición

Por: Jaime Bello León

Soy de los que piensan que en este momento la sociedad venezolana está transitando por ese difícil estadio que es el paso de una cosa a la otra. Me refiero, para decirlo claramente, a que estamos en plena fase de transición del chavismo a la posibilidad de un gobierno democrático.

Estos son tiempos complejos, delicados y muy difíciles porque el pequeño grupo de personas que ha venido manejando el poder se siente muy amenazado ante la inminencia de la pérdida de tal prebenda (no responsabilidad).

Las cartas están echadas. Por un lado, por primera vez en estos años, la oposición está presentando una opción que puede contar con el favor del voto popular, y, por el otro, el oficialismo está debilitado y desnudo ante la evidencia de su fracaso de gestión.

Cosa que se hace muy patente en los temas de seguridad, vivienda, salud, inflación y empleo. Pero también hay una variable que no se puede dejar de lado: la frágil salud del Presidente, quien ha abandonado otra vez el país para tratarse su cáncer en el extranjero, dejando por sentada su desconfianza en el sistema de salud venezolana.

Es decir, después de 13 años gobernando, con la mayor cantidad de recursos económicos que ningún otro gobierno en los últimos 200 años, con el control absoluto de todos los poderes públicos, el oficialismo nos dice que en Venezuela, la patria grande de Bolívar, no funciona el sistema de salud, porque hasta su Presidente se tiene que ir a tratar una dolencia al extranjero.

¿Qué nos queda a los demás? ¡Vaya mensaje! Pero volvamos a la transición. El resultado de las Primarias dejó claro que Capriles Radonski ganó porque manejó un imaginario de unidad, dejando los rencores atrás, superando los elementos que nos dividen, y apostando a un gobierno donde todos los venezolanos se sientan representados.

Eso es justamente lo que atacan, hasta con pistola en mano, algunos de los dirigentes del PSUV, quienes no se imaginan a sí mismos fuera del poder y quienes se sienten apoyados por la ambigüedad para ser amables­ de sus máximos voceros, quienes dan por descontada la complicidad de los representantes de los poderes públicos.

La oposición debe tener claro que no todos los integrantes del oficialismo piensan y actúan de la misma manera. Dentro de esas filas hay muchos pensantes que están muy claros en que estamos en una encrucijada donde la violencia no debe ser la agenda.

A ellos hay que tenderles los puentes para que no se hunda esta nación en una guerra fratricida. Esta no es la hora de los talibanes. Este es el momento del diálogo, del carácter y de la templanza. Así es que se construye una transición.

Humor negro

Por: Fernando Rodriguez

Este gobierno se sufre pero se goza, como suele decir el benemérito Laureano Márquez. Nunca tanto disparate y tanta cursilería se habían expandido por el suelo de la patria, sagrado como se sabe. Por ejemplo, a mí me gusta sobremanera la escapada del puma del zoológico de Caricuao.

Imagino el terror de los vecinos ante el peligro de ser devorados por el felino: "Esta noche no sales Juancito, por más fiesta que tengas, sería el colmo que no fueran los malandros sino el puma ese del carajo...". Y luego el solemne anuncio del ministro de información a la república de que el animalejo había sido recuperado por las huestes del Proceso. Buenazo.

Pero lo que me ha parecido sensacional es que nuestra constitución, alias la bicha (Chávez Frías), de verdad es una malandra literaria, un atropello a la lengua de Cervantes, según la Real Academia Española de la Lengua y su filial venezolana. Eso estaba de anteojitos pero la verdad es que en su momento se dijo poca cosa en nuestro medio. Me atrevería a decir que por miedo a las feministas de hace unos años, que no ahora que ya se sabe lo modocitas que son con el Jefe y sus feos amigotes como Ortega, Ahmadineyad y otros lapidadores.

Pero ciertamente andar repitiendo esas letanías insólitas que son algunos artículos de la cuestionada es para que salga corriendo cualquiera que haya leído aunque sea unos versos de san Juan de la Cruz o santa Teresa de Jesús, para citar insines letrados y moradores de los cielos en estos días de plegarias.

Y pensar que las damas van a ser mejor consideradas socialmente por el hecho de feminizar algunas palabras y al costo de una masacre idiomática es una soberana tontería.

Tenía que ser la madre patria la que nos jalara las orejas y bajo el gobierno reaccionario del PP, que pena con esos señores. Otra cosa que a mí me sorprendió de verdad es el tipo ese de Pedevesa que se tomó el vaso de agua posiblemente petrolizada. Yo infiero de esa curiosa prueba de autenticidad dos posibilidades.

O el agua era inodora, incolora e insabora como debe ser, como aprendimos en la escuela, y en consecuencia el gato Briceño es un desestabilizador que lo que quiere es maltratar a la empresa de todos los venezolanos y exponerla al escarnio internacional. O el sujeto es una especie de adulante con tendencias masoquistas que debe andar en alguna clínica o en algún sitio aun más triste, paradero que valdría la pena saber para preservar la salud estomacal de los compatriotas de Maturín.

Por último me interesa saber, debe por mi admiración al surrealismo involuntario, si el magistrado Aponte le dio o no le dio la credencial al ciudadano Makled. Y sobre todo, de ser cierta la hipótesis del Poder Moral, qué o cuánto recibió a cambio de la transacción. Pero mucho más interesante es que si a ver vamos el eficiente defensor de las causas gubernamentales es de los acusados menores en las largas listas del poderoso narco.

Uno podría suponer, en consecuencia, que lo que va a haber es una degollina de altos funcionarios y generales soleados. Suposición más bien pendeja pero tampoco uno es inmune a la razón de la sinrazón que a mi razón se hace.

domingo, 11 de marzo de 2012

Buenas noticias

Por: Moisés Naím

¿Bombardeará Israel las instalaciones nucleares de Irán? ¿Si Grecia se hunde, caerá Europa en un caos económico que desestabilizará a todo el planeta? ¿Se descarrilará China? La lista de pronósticos lúgubres es larga y fácil de hacer. Las malas noticias sobran. Sorprende, por tanto, que las buenas noticias no sean más comentadas. Y en estos días el mundo ha recibido una muy buena noticia. La pobreza mundial en 2010 es la mitad de lo que era en 1990, y en todas partes del globo disminuyó el número de pobres.

Así es: según un informe recién publicado por el Banco Mundial, entre 2005 y 2008, del África subsahariana a América Latina y de Asia a Europa Oriental, se redujo la proporción de personas que viven en pobreza extrema (aquellas cuyos ingresos son menores a 1,25 dólares diarios). Es la primera vez que esto pasa desde que se comenzaron a llevar estadísticas sobre la pobreza a nivel global. Este resultado es aún más sorprendente debido a que esta disminución de la pobreza ocurre durante la más profunda crisis económica que ha vivido el mundo desde la gran depresión de 1929. De hecho, el propio presidente del Banco Mundial había manifestado en 2010 su gran preocupación por el impacto que tendría la crisis en la pobreza: sus expertos estimaban que aumentaría la cantidad de pobres en decenas de millones de personas.

Afortunadamente se equivocaron. Tanto es así, que el mundo alcanzará antes de tiempo las metas de reducción de la pobreza planteadas en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que 193 países miembros de las Naciones Unidas acordaron en el año 2000. Uno de estos objetivos fue que para 2015 se habría de reducir a la mitad la pobreza extrema en el mundo. Resulta que esta meta se ha alcanzado cinco años antes. La explicación es que a pesar de la crisis, las economías de los países más pobres y poblados siguieron creciendo y creando empleos. Y es una tendencia que comenzó hace tres décadas: 660 millones de chinos han salido de la pobreza desde 1981, por ejemplo. En Asia, la pobreza extrema en la que vivía el 77% de la población en los años ochenta cayó al 14% en 1998. Esto no solo está sucediendo en China, India, Brasil o en otros exitosos países emergentes. Es también la historia de África. Según otro estudio, de los economistas Maxim Pinkovskiy y Xavier Sala-i-Martin, entre 1970 y 2006 la pobreza en África ha venido disminuyendo rápidamente. Su conclusión, basada en un riguroso análisis estadístico, es que en África “todos los países, incluyendo aquellos con desventajas geográficas e históricas, redujeron la pobreza. Disminuyó tanto para los países sin litoral, como en aquellos con largas zonas costeras; en países ricos en minerales como los que no los tienen, en quienes gozan de favorables condiciones para la agricultura y para los menos favorecidos. Esto es así para todos, independientemente de sus diferentes experiencias coloniales”. En 1998, y por primera vez desde que se dispone de los datos, hay más africanos viviendo por encima de la línea de pobreza que por debajo.

Todo esto no quiere decir que en el mundo no sigan existiendo centenares de millones de personas cuyas vidas cotidianas son tragedias inenarrables. O que tener ingresos de 3 o 5 dólares al día, en vez de los 1,25 que marcan la línea de pobreza crítica, signifique gozar de estándares de vida aceptables. Nada de eso. La miseria sigue siendo la condición normal para la gran mayoría de los habitantes de este planeta. Pero su situación está mejorando. Y eso es una buena noticia.

Y hay otro cambio que quiero creer que es una buena noticia: la humanidad es cada vez más inteligente. Las pruebas de cociente intelectual revelan que el promedio mundial es cada año más alto. Esto es muy controvertido, puesto que muchos críticos aducen que estos test son sesgados o que hay muchas formas distintas de inteligencia y que es algo imposible de medir. Pero para quienes creen que estas medidas reflejan algo concreto, el hecho innegable es que el promedio de las pruebas de inteligencia va en aumento. Si bien no hay acuerdo entre los expertos sobre las causas de esto, esta es la tendencia que revelan los datos. Es fácil desdeñar estos resultados o argumentar que, en vista de las múltiples crisis que nos acongojan, este aumento en la inteligencia promedio no se refleja en un mundo mejor. Puede ser. Pero los datos sobre la disminución de la pobreza y la mejora de muchos otros indicadores de bienestar deberían poner a escépticos y pesimistas a la defensiva.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Tiempos de “mala leche”

Por: Edinson Martínez
@emartz1

Si alguna región de Venezuela ha sentido el impacto del desgobierno de estos últimos años, ha sido precisamente la Costa Oriental del lago de Maracaibo. Un conglomerado urbano e industrial, que pese a la cultura centralista predominante por muchos años en el país; logró convertirse en una importante referencia industrial y de servicios a la industria petrolera. Ciudades y poblaciones enteras crecieron y se consolidaron al amparo del efecto multiplicador de la principal actividad económica del país.

Hoy, la otrora principal región petrolera nacional, exhibe una extensa y deprimente muestra de empresas quebradas, cerradas y a medio andar, cuyo impacto en el empleo y calidad de vida de las personas, no requiere mayores explicaciones. Paradójicamente esto ocurre cuando el precio del petróleo alcanza niveles históricos y sobrepasa los $100/barril. Un par de preguntas, entonces, se nos ocurren en el momento: ¿por qué los altos ingresos petroleros del país no han logrado beneficiar a la principal región que lo produce?. ¿Podrá este gobierno hacer en un nuevo periodo lo que no ha hecho en 13 años?.

Ahora bien, adicionalmente, en el curso de estos años, una nueva deuda social se ha acumulado en esta parte de la nación. Comencemos por mencionar un par de ellas también. En la Costa Oriental del lago de Maracaibo, no está culminada ninguna de las plantas de tratamiento de aguas negras que para la fecha deberían estar en pleno funcionamiento. Las ciudades más grandes (Cabimas y Ciudad Ojeda), descargan totalmente sus aguas negras al lago de Maracaibo y en el caso de Ciudad Ojeda, probablemente buena parte de la inversión realizada se perderá debido a graves fallos en la distribución y localización de las redes y planta respectiva. Estamos hablando de casi 600 mil habitantes.

El otro de los temas, esta referido a la ejecución del último tramo de la autopista de occidente (Lara-Zulia), totalmente paralizada y con perdida de la inversión que a la fecha se había realizado. Varios cientos de millones de bolívares, por cierto. ¡Cuántas vidas se han perdido por culpa de ese mezquino proceder oficial! De acuerdo al ritmo de ejecución con que marchaban los trabajos en manos de la gobernación del estado, para la fecha la obra estaría plenamente concluida y beneficiando a las miles de personas que por ella circulamos cada día.

Solo son dos de las muchas aspiraciones truncadas de un pueblo que por décadas ha buscado un mejor vivir. No tiene ningún derecho gobierno alguno a desconocerlas y justificar su proceder con argucias politiqueras. Sí ya antes era difícil arrebatarle al centralismo la atención a los ingentes problemas que la propia industria petrolera había creado en esta región. En estos tiempos – tiempos de “mala leche”, como algunos dicen – es imposible conseguir que la acción gubernamental nacional se sobreponga a su mezquindad política y atienda a una región que por casi 100 años ha sido el soporte de la economía nacional.

Para un nuevo gobierno será de interés prioritario resarcir a la costa oriental del lago de los efectos que la desidia e irresponsabilidad de este gobierno ha generado en ella. En próximo artículos nos referiremos a varios temas de urgente atención en el nuevo gobierno que se encargará en enero de 2013.

martes, 6 de marzo de 2012

¿De vacaciones?

Por: Simón Boccanegra

Antes de partir para Cuba para someterse a la tercera operación en menos de un año de una "lesión" que sigue sin saberse dónde está, el comandante presidente, líder supremo y demás títulos revolucionarios, informó que la ministra de Salud, coronela Eugenia Sader, iba a ser la vocera oficial que daría los partes médicos ­parciales­, pero partes al fin, sobre la evolución del importante paciente.

La decisión de nombrar a Sader ya de por sí es una irregularidad, porque una persona que integra un gabinete ejecutivo gubernamental se supone que debe dirigir un ente que trabaja para todos los venezolanos. Pero lo peor no es eso, sino que viajó a Cuba pero no ejerció el cargo de vocera, pues quien dio la información sobre el resultado de la intervención quirúrgica que le hicieron al líder del proceso fue el vicepresidente Elías Jaua.

¿Será entonces que Sader está de vacaciones? No negamos el derecho que tiene la coronela para tomarse un descanso, jalar también cansa, pero que sean sinceros. Sin embargo, cuando por fin el pasado domingo le preguntó Esteban por el tratamiento al que será sometido, la ministra comenzó a explicar que la radioterapia se aplicará para "eliminar todas las células en el sitio.

Se focaliza, los equipos son muy modernos hoy en día y van con una pequeña luz en el sitio...", pero no pudo seguir ilustrando a la gente, pues Chacumbele le cortó el micrófono, con su tradicional amabilidad, y la dejó con las ganas de seguir hablando. No aclares que oscureces, pareció decirle con la mirada. Ahora, según Jaua, la operación fue un éxito y el cáncer fue removido, pero Sader dice que hay que eliminar las células presentes en el sitio.

Ni siquiera se pusieron de acuerdo en lo que iban a informar. Después se preguntan los líderes del proceso por qué tienen tan escasa credibilidad.

sábado, 3 de marzo de 2012

El camino constitucional y otras consideraciones

Por: Gonzalo González

La recurrencia del cáncer del Presidente agrega un elemento de complejidad a la inédita situación política del país por cuanto puede generar una serie de escenarios políticos, si bien vislumbrados por algunos en un ejercicio de especulación pueden trocarse en reales dependiendo de cuales sean las consecuencias en la salud del Presidente de la operación a la que ha sido sometido, en esa Meca de la medicina moderna que es la Cuba castrista, y en cómo afectara su capacidad de ejercer a plenitud sus funciones como Jefe del Ejecutivo y su posibilidad de ser candidato a la reelección en Octubre.

Si el Presidente resultare incapacitado en cualquiera de sus modalidades y grados para ejercer sus funciones debe exigirse que se cumpla lo previsto en la Constitución y el Vicepresidente asumir temporalmente la Presidencia. Conocemos bien el desapego del régimen a cumplir todo aquello que signifique recortarle su manejo discrecional de la cosa pública, empezando por el propio Hugo, pero en este caso por su impacto desestabilizador y para evitar la apertura de una suerte de Caja de Pandora es vital exigir y reclamar el respeto a la legalidad y cerrarle el paso a toda jugada extra constitucional, mucho mas cuando estamos en vísperas de unos comicios para elegir Presidente.

Aunque pudiera verse como extravagante, no podemos descartar que un personaje como Hugo Chávez con su apego enfermizo al poder, aliñado este con su nunca disimulada ambición de ser considerado un segundo Bolívar y pasar a la historia como tal, parcialmente recuperado pero a sabiendas de que su salud no le permitiría ejercer con todas sus facultades el exigente cargo de Presidente en un país donde todo el poder esta concentrado, mas allá de lo previsto por la legalidad vigente, en su figura, cometa la irresponsabilidad de ser de nuevo elegido aun a riesgo de fallecer en el ejercicio del gobierno con todas las consecuencias que una situación como esta generaría.

No descarto por las características del personaje, que en su fuero interno Hugo Chávez considere preferible gobernar a despecho de sus precarias condiciones de salud debido a las prebendas, inmunidad e impunidad que su forma de gobernar le confiere a él y a los suyos incluso a costa de disminuir la ya precaria gobernabilidad de la nación. Además si su situación es terminal podría ser conveniente para sus ambiciones de entrar por la puerta grande de la historia, morir en el poder por que ayudaría a sus seguidores a construir un relato en el cual al igual por cierto que Eva Perón y en cierta forma Néstor Kirchner se trocaron en mártires de la causa por cuanto sacrificaron su vida. Hugo Chávez muere al pie del cañón, en este caso la imagen bélica le viene como anillo al dedo. Y la connotación épica del Proceso tan ansiada, tan esquiva e inmerecida por artificial podría al fin conseguirse.

La oposición democrática se ha comportado en relación a los problemas de salud del Presidente de manera sobria y haciendo gala de humanismo como debe ser en quienes de verdad buscan reconciliar a la sociedad y acabar con la dañina polarización que ha instaurado el régimen, sin menoscabo de su aspiración de desalojarlos del poder.

Ahora si se logra conocer a ciencia cierta y sin dudas que el Presidente esta incapacitado para gobernar pero insiste en hacerlo, el Líder de la oposición y la MUD como dirección de las fuerzas democráticas no pueden ni deben hacerse cómplices del fraude y del engaño que se pretendería cometer con los venezolanos. Por supuesto el discurso y los mensajes en torno al tema no deben abandonar la sobriedad y el sentido humano que ha prevalecido ni hacerse de tal forma que refuercen la victimización y la lastima que seguramente buscara provocar el discurso oficialista.

miércoles, 29 de febrero de 2012

El poder ante todo

Por: Oswaldo Barreto

La más breve ojeada a los medios impresos del fin de semana nos permite constatar que persiste el mismo tipo de interés que ha despertado en nosotros la enfermedad de Hugo Chávez, desde el momento mismo en que, gracias al propio presidente, su existencia ha dejado de ser rumor para convertirse en certeza.

Toda la cobertura del suceso: información, comentarios parece signada por la misma contradictoria tentación de no seguir ocupándose del asunto y de no poder dejar de hacerlo.

Estamos conscientes de que la incidencia del carácter de la dolencia y de su posible tratamiento, no sólo en la salud y actividad del presidente, sino en el acontecer completo de nuestra vida pública, ha sido suficientemente debatida como para proseguir en el debate cuando en ausencia de nuevas información, susceptible de llevarnos a una visión distinta de las cosas.

Y hacemos votos de hasta de manera explícita de guardar silencio y de esperar con cívica paciencia, mientras nos consagramos a resolver nuestros no escasos asuntos personales y a tratar de participar, de alguna manera, en los asuntos públicos.

Pero, a pesar de tan sensata y saludable postura, justamente cuando desembocamos, por cualquier razón en los asuntos públicos, en esta tan inédita campaña electoral que se avecina, por ejemplo, cuando hablamos, por ejemplo, nos topamos inevitablemente con la enfermedad de Hugo Chávez. Nos aventuramos, por enésima vez, en los pronósticos y en las fuentes que los emiten y entramos, de nuevo, en ese estado de temor e inquietud por lo desconocido que nos lleva a especular nosotros mismos sobre esta enfermedad y su posible devenir.

Y es como reacción a ese estado de ánimo que, el jueves pasado, cuando escribía Balanza de palabra, me atreví a sostener que lo que debe inquietarnos no es la enfermedad que padece el presidente, sino lo que el propio Hugo Chávez, como ser humano, piensa de su enfermedad.

El verdadero problema, en otras palabras, no es la parsimonia con que el presidente nos ha dado información sobre su enfermedad, sobre la economía del secreto que ha decidido guardar al respecto, imponiéndose como la única voz autorizada a quebrantarla. El verdadero problema en materia de información abierta, de comunicación explícita, sería más bien que el presidente, de costumbre tan extrovertido sobre su ideas, sentimientos y emociones, no ha dicho una palabra sobre lo que significa para él la enfermedad que lo ha invadido.

EL SECRETO

Pensamos que ese sería el verdadero secreto, el que nos debería llenar de temores e inquietudes, pues es lo que parece enseñarnos la historia, harto difundida en nuestra época, de lo que ha sido la relación entre el mundo del poder y el mundo de la enfermedad. Recordemos, así, que ha habido un sinnúmero de Jefes de Estado que guardaron secreto sobre la enfermedad o enfermedades que padecieron, antes, durante o después de sus períodos de gobierno.

Secreto que, a veces, quizás la mayoría de las veces, lo guardaron sin proponérselo, pues ellos mismos nunca estuvieron conscientes de padecer mal alguno. Pensemos, al respecto, en la infinidad de trastornos mentales que hoy son considerados como dolencias inhibidoras de toda forma sana de poder y que siglos atrás eran considerados como dones o poder sobrehumano. Pensemos en la epilepsia que sufrieron notables hombres de guerra o de las depresiones de monarcas, reyes

o tiranos. Pero también secretos sobre graves, gravísimas enfermedades que guardaron muy bien jefes de Estado, a pesar de que estuvieron conscientes de padecerlas antes o durante los períodos en que gobernaron. Recordemos quizás el más famoso de todos estos casos, el de J. F. Kennedy.

Enfermo grave desde la niñez y la adolescencia, hasta el punto que en más de una ocasión se le consideró desahuciado, hasta llegó a recibir los santos oleos que administran a los católicos, nada de eso, le impidió destacarse como una figura inteligente y de excepcional valor y lo impulsó a hablar públicamente de su frágil salud.

Y ya concretadas sus dolencias en una terrible enfermedad que le provocaba fuerzas de todo orden y también excesivos deseos, la enfermedad de Addison, apenas remediable, pudo desempeñarse en las tareas militares durante la Segunda Guerra Mundial con tal éxito que le fueron otorgados todos los reconocimientos como héroe, y ganó una fama de intrépido y de macho que lo acompañó hasta su tumba.

Recordemos que Kennedy, en un país donde la transparencia sobre la vida privada y el poder de investigación de los medios de comunicación son características de la vida pública, encontró colaboradores, cómplices, ayudantes, en las esferas de la sociedad civil, en los propios medios de comunicación, en la administración pública de los propios médicos, para mantener en secreto su condición de enfermo grave.

Y si hoy se sabe y se estudia tal condición de un hombre cuya celebridad y fama tiene muchos otros fundamentos, es porque a posteriori se supo que en algunas de las más graves decisiones que tomara, pudieron influir "la sustancia o combinación de sustancias con que se trataba. Por lo demás, Kennedy hacía en definitiva, en ese país de democracia avanzada bien consolidada, lo que le dictaba su conciencia.

QUÉ ES ESO PARA MÍ

Y ahora --para volver a nuestros asuntos--, en el caso de Hugo Chávez Frías, si bien él no ha dicho ni una palabra sobre lo que para él ha significado la enfermedad, es porque para Hugo Chávez, un hombre que siente con vocación de poder por encima de todo, la enfermedad no significa nada. Él vino a este mundo para gobernar y hacer en su gobierno lo que a él se le antoje. Y no habrá nada, absolutamente nada que lo aleje de ese objetivo. Primordial y primigenio de todo otro.

El poder ante todo. Y nada ha hecho Hugo Chávez para ocultar esta su condición esencial como gobernante, ni ante quienes lo han seguido y siguen, ni antes quienes lo han adversado y adversan. En conclusión, para apoyar o combatir a Chávez y sus planes de gobierno, no es pertinente vincular sus acciones, ni sus estrategias con las características de sus dolencias.

jueves, 23 de febrero de 2012

La enfermedad

Por: Teodoro Petkoff

Este diario se había abstenido hasta ahora de comentar el caso del Presidente enfermo. Una suerte de discreción y prudencia nos aconsejaba mantener ante el asunto como tema que atañe estrictamente a la privacidad del Presidente y a lo que oficialmente se informara sobre el alcance del cáncer que padece.

De igual manera felicitamos la actitud de la MUD y demás sectores de oposición, que se han cuidado de hacer de la enfermedad de Chávez un tema de la controversia política.

En verdad, el país político ha conservado una admirable compostura, limitándose a desear la pronta recuperación del primer mandatario. Pero éste ha observado una conducta exactamente opuesta, llena incluso de extravagancias, transformando el mal que lo aqueja en el centro de la vida del país.

Una cosa es ­cosa nada reprochable, por cierto­ mostrar fortaleza anímica y voluntad de vivir y otra muy distinta es dar a este empeño la dimensión de un fenómeno que intenta hacer girar la vida de la nación en torno a este, sin siquiera disimular o velar lo que a todas luces es evidente: el trasfondo electoral, el aprovechamiento de la enfermedad como palanca para apuntalar sus aspiraciones a la reelección.
Comenzando por el secretismo con el cual se ha manejado todo. Es insólito que hasta ahora no se haya producido un parte médico sobre el alcance y la naturaleza del cáncer que padece Chávez.

La tentativa del Dr. Salvador Navarrete de romper la coraza de silencio ha sido respondida por tres médicos del hospital militar que en lugar de dar un parte médico se limitaron a repetir lo que el propio Chávez dice de sí mismo: que está curado, afirmación que en su particular psicología espera sea acatada como un acto de fe.
Si él dice que está curado quién lo dude es un apátrida. Esos médicos se limitaron a proteger el secreto, a mantener la opacidad que recubre todo el caso, yendo incluso más allá, en un ejercicio de adulancia repugnante, al describir el estado físico y mental del paciente.

El secretismo no es pura paranoia sino parte de toda una operación política de gigantesca manipulación del país. El descarado uso de la enfermedad para manipular la natural compasión del ser humano hacia el que sufre.

El secreto permite cultivar la incertidumbre en torno al rol presidencial, no sólo como candidato sino como mandatario. ¿Está el Presidente en condiciones de ejercer su cargo con propiedad? Nadie lo sabe.

Él se complace en desvirtuar la razonable duda existente, apelando a conductas que, francamente hablando, ya lucen lamentables. ¿Está Chávez en condiciones de ser candidato presidencial? En este campo reina la desinformación más absoluta. No es un azar; para el presidente-candidato, es vital que así sea.

Que nadie se imagine que podría ceder la candidatura a otro de sus conmilitones. Piensa que eso sería fatal para su poder. Ese poder cada vez más frágil terminaría de derretirse si Chávez anunciara su retiro de la competencia presidencial.

Por tanto no lo hará, a menos que, de no curarse realmente (cosa esta perfectamente posible), sea físicamente imposible asumir ese reto. Pero esta ya será otra historia.
Editorial de TalCual 23/02/2012