lunes, 14 de mayo de 2012

La alternabilidad restaurada, un objetivo

Por: Alonso Moleiro 

La crónica crisis política que está planteada en la Venezuela de este tiempo tiene, a mi manera de ver, una falla de origen que presenta tres variantes fundamentales. 

Todas son subsidiarias de la misma matriz: la ruptura entre el texto legal que rige la vida de los venezolanos y los verdaderos objetivos de este gobierno. El desmontaje progresivo de ciertos objetivos democráticos por todos compartidos en beneficio de un inconfesado marxismo tardío. La disonancia vigente entre las disposiciones constitucionales y los objetivos revolucionarios. Tenemos un gobierno autodenominado revolucionario que administra un estado que no lo es. 

La génesis del problema data de los momentos fundacionales: en los parpadeos iniciales el gobierno presentaba al mundo únicamente una “revolución en democracia” Un nuevo pacto de coexistencia, la refundación de la república, el programa legal para regir los parámetros de la vida ciudadana. En los estratos más duros de la oposición política existían fundadas dudas de que aquella fuera una iniciativa sincera. Acosado por sus adversarios, el chavismo sobrevivió a todas las crisis de planteadas porque, apoyado en la promesa básica de la Constitución, aseguraba tener un pacto democrático con los sectores populares que las élites venezolana no le estaban permitiendo cumplir. Todavía en 2004 el presidente Chávez intentaba tenderle puentes a la administración Bush; no hablaba de socialismo y se autoafirmaba, si bien “revolucionario”, tan sólo “nacionalista y democrático”. 

Todas las imposturas oficialistas gobierno quedaron por completo desenmascaradas en 2007, la segunda parada de la crisis, el año en el cual queda clausurada Radio Caracas Televisión y se le tiende a la opinión pública la celada de la propuesta de Reforma Constitucional. Una iniciativa que traía consigo el fortalecimiento de la burocracia en detrimento de la autonomía ciudadana y que, sin el menor rubor, estipulaba mandatos de siete años con reelecciones eternas. Fue entonces que comenzó a hablarse de lucha de clases; de plusvalía; a hacerle caratoñas, de forma en general precaria, a la memoria de Carlos Marx. A proponerse como un enemigo de Occidente y muchos de sus valores. El año en el cual expropiar se convirtió en un deporte y la propiedad privada una especie de favor que el gobierno le estaba haciendo a los demás. 

La mutación discursiva de este gobierno ha conocido muchos amagos, engañifas y evasivas. Es obvio que el aquel lejano Chávez patriota y democrático, “amigo del empresariado”, que se enorgullecía de una –muy burguesa, por cierto- Carta Magna, “con cinco poderes autónomos” como lo imaginó el libertario Simón Bolívar, dista mucho de este otro, el que observamos ahora, inmortalizando el estribillo “exprópiese” e instando a los miembros de la Fuerza Armada Nacional a autodenominarse “socialistas, bolivarianas y chavistas”, como si aquella fuera su cuadra de caballos. 

1999,-2006; 2007-2012. La metamorfosis a la que me estoy refiriendo, la norma corriente de este tiempo histórico, ha sido apreciada, en general, bien por exceso, bien por defecto, de forma muy errática por todo el país. Venezuela se ha ido habituando a hacer suyos valores impuestos, normas no consultadas, fraudes a la legalidad y la comprensión colectiva, falacias conceptuales y toda suerte de discursos superpuestos. Engaños en toda la línea, severas contravenciones con la legalidad y los valores democráticos de la población. 

Nuevamente arribamos a un escenario electoral que, al menos en el aspecto teórico, amenaza en ocasiones con llegar con las cartas marcadas. Aqui desembocan las consecuencias de los aspectos que intento describir. Haga lo que haga, la oposición política tiene que se tratada en todo momento en forma agresiva e irrespetuosa. La condición para organizar elecciones es tener garantías objetivas de ganarla; la “defensa de la revolución” es un horizonte que tiene excesiva validez y peso conceptual entre las autoridades. 

Lo que describo no forma parte de una fatalidad: estamos en presencia de un cuadro de múltiples opciones y escenarios. Tenemos un estado colonizado por una parcialidad política pero es obvio que tendría el oficialismo empujar muy duro para imponerle a la nación una imposición extraconstuticional en la arteria aorta de la legalidad. 

 El país democrático tiene que terminar por imponerse. La alternabilidad política es una conquista de la civilización, no una disposición burguesa de carácter antidialéctico. Restaurar la alternabilidad política como preámbulo de un proceso de reconciliación social y político debe ser, en este momento, el objetivo último de todo este esfuerzo.

jueves, 10 de mayo de 2012

Tremendo berenjenal se está formando

Por: José Pons 

Entre el hermetismo Castro/Chavista, la lucha a cuchilla del alto gobierno que muestran las ansias de quedarse con el coroto, como las sombras negras y tenebrosas en televisión. Se encuentran grupos de referencia que sedientas de “Luz” andan desenfrenados como “organismos en celos” logrando manifestar el poco control del Estado sobre estos, sacudiendo así el régimen revolucionario del Siglo XXI. 

Por otro lado. ¿Tiene el PSUV suficiente músculo para generar perturbaciones callejeras y así crear una situación de conflicto nacional que amerite la suspensión de las elecciones? Logramos estimar que no, a menos que se le dé rienda suelta a los grupos civiles y colectivos armados para que creen el caos y la violencia, aspecto este que a subienda y por experiencia de gobierno, no logran responder al final, a ninguna corriente cierta del Chavismo. 

 ¿Quién detendría esta chusma descontrolada, fiel creyente a los preceptos del más cruel y psicótico revolucionario, cuya vida dedico a la muerte de conciudadanos en casi toda América Latina. Nos referimos al idealizado “CHE” Guevara. Del cual, estas hordas buscan en el ejemplo de su metralleta únicamente, el camino a seguir. 

Sin control, como la gente de la Piedrita y parte de los Tupamara demuestran que solo su condición Psicosocial, económica y cultural, no les permite el mínimo recato ante el desafío de construir un estado igualitario y más justo. Los desordenes mentales abordados por años de frustración, ven en esta posibilidad la eliminación de un estilo que hasta ahora le ha provisto de significación en la vida. 

Por igual que abajo, arriba sucede con gran pasión. En el colmo de la llamada “soberanía revolucionaria” el berenjenal existe también, (sin salir del asombro) con los gobiernos chinos, ruso, ecuatoriano, boliviano, Nicaragüense y sin dejar afuera el eje del mal, la Cuba de Castro que depende de los petrodólares venezolanos como parte de la cuota de las lealtades de Hugo Chávez. 

No pudiendo dejar de nombrar en esta narrativa, qué papel juega el gobierno de Santo, Colombia además de asegurar el fabuloso comercio con su homologo venezolano. Ahora en este lio interviene como novia de pueblo, llorosa y temerosa que la dejen afuera de esta merienda, que apuntala aun más, la pobreza de los venezolanos a expensas de las bondades recibidas del caudal de dólares de la renta petrolera. 

Seguramente, a sabiendas de la seriedad de la amplia base y del actual candidato Capriles Radonski, este progreso que establece poner orden en las arcas de la Nación, los coloca en una posición difícil de darle una explicación que satisfaga a los venezolanos, tanto al chavismo como a sus “colaboradores” internacionales, que los obliga hoy por hoy, a ser parte del tremendo berenjenal que se está formando en el país.

Por fe y razón

Por: Simón García 

De cuando en vez uno se topa con un preocupado interlocutor que manifiesta alguna crítica sobre la campaña o sobre elcandidato. Asunto normal porque ni una ni otro están exentos de fallos, como lo expresa el lugar común que nos recuerdaque ni el Papa es infalible. 

Además, aunque no todos los que dirigen lo hagan, conviene seguir la regla del benedictino italiano San Anselmo deCanterbury, según la cual en toda opinión siempre hay, al menos, un gramo de verdad. Incluso si se cree adivinar un fugazatisbo de satisfacción en quien critica. 

Entre gente inclinada a votar contra el continuismo, aparece esporádicamente el señalamiento sobre la falta de carisma, de contenido o confrontación en el candidato de la unidad. La crítica en buena medida refleja el acostumbramiento a un patrón de liderazgo que tiene en exceso los puntos señalados. 

Henrique Capriles tiene un carisma no autoritario, que no es lo mismo que carecer de él. La prueba de su existencia es laforma como triunfó en las primarias y el entusiasmo que suscita en la relación directa de las visitas casa por casa. Una tercera, en contrario, es el empeño del oficialismo en tender un muro de agresiones para evitar las conexiones contagiosas entre el candidato de la unidad y los habitantes de zonas populares bajo su influencia. 

Un aspecto donde mejor se refleja el carisma democrático de Henrique Capriles es en el tema del lenguaje y el contenido. Es llano, directo, sincero. Sabe oír y le interesa comprender lo que otros piensan. Si usa el lugar común es porque, como también señaló San Anselmo en el 1080, la gente "entiende lo que está en su entendimiento". El despreciado lugar común, descendiente mejorado del habla vulgar, tiene la fuerza que da la indiscutida aceptación de la mayoría. Es como una hipótesis que todo el mundo ha comprobado por sí mismo o se fía de ella frente a la abundancia de los que la afirman. Y sobre todo, en este combate, es una herramienta muy eficaz. 

La candidatura de Henrique Capriles es en sí misma, símbolo de una confrontación. Inicialmente sostenida por los partidos, pero que quiere ir más allá de ellos y promovida desde la oposición, que se propone llegar a los que están situados detrás de las líneas rojas. Es la única manera auténtica de hablar de convivencia y avanzarhacia la unificación de todos los venezolanos. La confrontación es una, pero no la principal vía para una victoria pensada en el país de un día después. 

 Lo más relevante es que Henrique Capriles está promoviendo las aspiraciones sentidas por la gente: el derecho a vivir sin los acosos de la inseguridad, el restablecimiento de la convivencia entre los colores políticos, la posibilidad de acceder a un trabajo estable decente, contar con una educación de calidad para todos y un Estado eficiente y solidario. Está en marcha un proyecto de país que por primera vez no está atado a una etiqueta ideológica sino a una visión humanista y social del progreso. Está emergiendo un modelo alternativo al poder autocrático y continuista. En la única vía para frenar al continuismo se están encontrando, parafraseando a San Anselmo, la esperanza y la razón.

domingo, 6 de mayo de 2012

Estados mafiosos

Por: Moisés Naím 

Siempre ha habido países cuyos líderes se comportan de manera criminal. Y en la mayoría de las 193 naciones del planeta la deshonestidad en el uso de los dineros públicos y la “venta” de decisiones gubernamentales al mejor postor son comunes. La corrupción es la “norma” y nos hemos acostumbrado a que así sea. La suposición de que esto siempre ha sido y seguirá siendo así dificulta captar el ascenso de un nuevo actor en la realidad mundial: los Estados mafiosos. No son solo países donde impera la corrupción o donde el crimen organizado controla importantes actividades económicas y hasta regiones completas. Se trata de países en los que el Estado controla y usa grupos criminales para promover y defender sus intereses nacionales y los intereses particulares de una élite de gobernantes. Claro que esta práctica tampoco es nueva. Piratas y mercenarios fueron comúnmente usados por las monarquías y hasta democracias como la estadounidense llegaron a reclutar a la Mafia para alcanzar sus objetivos. La descabellada decisión de la CIA de comisionar a la Mafia el asesinato de Fidel Castro en 1960 es quizás el ejemplo más conocido. 

Pero en las últimas dos décadas una serie de profundas transformaciones en la política y la economía mundial han impulsado la aparición de lo que llamo Estados mafiosos. Países en los que los conceptos tradicionales de “corrupción”, “crimen organizado” o de entes gubernamentales “penetrados” por grupos criminales no captan el fenómeno en toda su complejidad, magnitud e importancia. En los Estados mafiosos, no son los criminales quienes han capturado al Estado a través del soborno y la extorsión de funcionarios, sino el Estado el que ha tomado el control de las redes criminales. Y no para erradicarlas, sino para ponerlas a su servicio y, más concretamente, al servicio de los intereses económicos de los gobernantes, sus familiares y socios. 

En países como Bulgaria, Guinea-Bissau, Montenegro, Myanmar, Ucrania, Corea del Norte, Afganistán o Venezuela, el interés nacional y los intereses del crimen organizado están inextricablemente entrelazados. En Bulgaria, por ejemplo, Atanas Atanasov, miembro del Parlamento y exjefe de la contrainteligencia, ha señalado que “otros países tienen la mafia; en Bulgaria la mafia tiene al país”. En Venezuela, el exmagistrado del Tribunal Supremo Eladio Aponte ha ofrecido amplias evidencias que confirmarían que altos funcionarios del Estado venezolano son los principales jefes de importantes bandas criminales transnacionales. Ya en 2008, Estados Unidos acusó al general Henry Rangel Silva de “ayudar materialmente al tráfico de narcóticos”. A comienzos de este año, el presidente Hugo Chávez lo nombró ministro de Defensa. En 2010, otro venezolano, Walid Makled, acusado por varios gobiernos de ser el jefe de uno de los más grandes carteles de la droga, dijo al ser capturado que tenía documentos, vídeos y grabaciones que involucran a 15 generales venezolanos, al hermano del ministro del Interior y a cinco miembros de la Asamblea. En Afganistán, Ahmed Wali Karzai, hermano del presidente y gobernador de Kandahar, asesinado en 2011, afrontó constantes acusaciones de estar involucrado en el tráfico de opio, la principal actividad económica de ese país. Según Financial Times, en Afganistán la fuga de capitales a través de billetes transportados en maletas por traficantes y altos funcionarios es equivalente al total del presupuesto nacional. 

En algunos países el interés nacional y los intereses del crimen organizado están entrelazados 

Esta fusión entre gobiernos y criminales no solo ocurre en países atormentados como Afganistán, fallidos como Guinea-Bissau, o secuestrados por el narcotráfico. Es imposible, por dar otro ejemplo, entender a fondo la dinámica, los precios, los intermediarios o la estructura de las redes de suministro del gas ruso que llega a Europa —vía Ucrania y otros países— sin tomar en cuenta el papel del crimen organizado en este lucrativo negocio. ¿No es ingenuo suponer que las elites gubernamentales de estos países son solo víctimas o espectadores pasivos? Los ejemplos en África, Asia, Latinoamérica, los Balcanes o Europa occidental sobran. 

Todo esto apunta a que los Estados mafiosos contemporáneos han adquirido una importancia que nos obliga a repensar las concepciones tradicionales según las cuales el orden mundial está fundamentalmente compuesto por Estados-nación y organizaciones no gubernamentales que operan internacionalmente (empresas, entes religiosos, filantrópicos, terroristas, criminales, educativos...) etc.). El Estado mafioso moderno es un híbrido cuyas conductas y alcances aún no entendemos bien. En gran medida porque todavía no nos hemos dado suficiente cuenta de su existencia.

Ningún gobierno puede ser juez y parte a la vez

Por: José Pons 

Venezuela considera que grupos regionales como Unasur o la Celac deben constituir sus propios organismos de derechos humanos y que sustituyan a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) según dijo el Canciller Venezolano Nicolás Maduro. También, el presidente de Venezuela Hugo Chávez solicitó el lunes a un consejo estatal que evalúe la manera más acelerada para que Venezuela abandone la Comisión, alegando que el órgano de la Organización de los Estados Americanos (OEA) opera bajo lineamientos de Estados Unidos. 

Por otro lado, como “coro de iglesia” la Fiscal General, repite las líneas de acción de sus jefes políticos. Demostrando así su sumisión y obediencia dentro del aparato del Estado, del cual debería pretender su imparcialidad y un estudio serio sobre el tema de la CIDH. Explicó que el Sistema Interamericano de Derechos Humanos está integrado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Corte, y que tiene la función de proteger los derechos humanos en América. Este sistema surge a partir de la aprobación de la Convención Americana sobre Derechos Humanos en 1969. 

Tal y como están las cosas por estos lares es cada día más evidente que sin Chávez al Comandante Fidel y sus amenazas no son en vano, ya vemos que parte del plan lo devela Maduro al invitar a los miembros de UNASUR a retirarse de la Corte y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Esta acción parece ser el primer paso hacia el retiro de la OEA y así impedir que esa organización pueda asistir como observadora en los próximos comicios. ¿Cuántos países además de los controlados por el G-2 lo harán?  

Esto no es casualidad ni pretende ser una ingenua protesta por parte de la Cancillería; es típico en estos tipos de gobierno. Luego de la invasión silenciosa del poder cubano en Venezuela es prioritario el control absoluto de la libertad de prensa y de opinar en esta atmosfera de democracia que reina en Venezuela por los fundadores y luchadores de esta. Ahora una revolución, que seduce con los petrodólares venezolanos y empobrece el alma ciudadana con la limosna dada, logra hacer mella. 

Ser juez y ser parte del conflicto del poder, únicamente se logra visualizar en esta tragedia llamada socialismo del siglo XXI, la cual a nombre de nobles y muy utópico sueños de un mundo proletarizado, el soberano seria el dueño del poder.( El concepto utopía se refiere a la representación de un mundo idealizado que se presenta como alternativo al mundo realmente existente). 

 Por lo cual, la contraparte en la convivencia social en el país, deberá ser aparte de la oposición política, los medios de comunicación y estas instancias internacionales que suministran los elementos fundamentales, que hacen las diferencias entre libertad y opresión. Esta potestad no puede ni debe ser del gobierno de Chávez y de ningún otro, la institucionalidad forjada por muchos debe imperar en la conciencia social, reaccionemos con la unidad del Progreso.

sábado, 5 de mayo de 2012

Las 10 preguntas del Zulia

Por: Edinson Martínez
@emartz1

Varias personas me han solicitado que formule por esta vía diez preguntas, que a ellos les gustaría realizar públicamente a cinco altos funcionarios o voceros del gobierno de Hugo Chávez, particularmente zulianos que ostentan o han desempeñado la representación popular del estado en instancias de relevancia nacional. Por razones de espacio y especialmente por el contenido ácido muy propio de los zulianos al momento de hacer sus críticas, voy a reservarme los comentarios que sobre ellos se hicieron al momento de seleccionarlos. De común acuerdo procedimos a la escogencia y concluimos en los siguientes: 

1.- Rodrigo Cabezas 
2.- Francisco Arias Cárdenas 
3.- Gian Carlo Di Martino 
4.- Calixto Ortega 
5.- Mario Isea 

Los dos primeros, como todos sabemos, no son zulianos; pero han cumplido en este gobierno responsabilidades en nombre del Zulia. En esta lista hay un exministro y actual diputado del Parlatino; un exgobernador, diputado y nuevamente candidato a la gobernación; quien además, ejerce una suerte de gobernación en la sombra en la región; el exalcalde de Maracaibo y finalmente dos exdiputados de reconocida trayectoria en el mundo chavista. Es decir, personas con una alta cuota de responsabilidad en la gestión del gobierno nacional en el estado. 

Las preguntas que de seguidas haremos, bien pudieran formularse a ministros y al propio presidente. Pero ellos no son del Zulia, podríamos pedirles cuentas en otro sentido distinto al propósito de este artículo, pero nunca como zulianos. El Zulia ha destacado por sus luchas contra el centralismo, por conquistar para las regiones competencias y recursos que le permitan gestionar sus asuntos públicos directamente. 

 El Zulia se ganó una bien reputada fama de regionalista, que en términos políticos y constitucionales no quiere decir otra cosa que una región promotora de una visión descentralizada y federal del gobierno de la república. Algunos de esos cinco dirigentes tienen en el pasado su nombre anotado en parte de esas luchas, por eso cobra especial relevancia formularles las siguientes interrogantes: 

1.- ¿Qué ha pasado con el saneamiento del Lago de Maracaibo, en niveles de contaminación mayores que hace 13 años? 
2.- ¿Por qué en 13 años de gobierno la vía alterna al puente Gral. Rafael Urdaneta no se ha construido, no obstante que se aprobaron recursos y colocó “primera piedra” en 2005 ? 
3.- ¿Por qué el gobierno nacional paralizó y abandonó la construcción de la Autopista de Occidente, dejando perder la inversión que el gobierno regional había adelantado hasta el momento del despojo? 
4.- ¿Por qué la construcción del Metro de Maracaibo avanza a un ritmo tan lento? 
5.- ¿Qué pasó con el Plan Ferroviario que incluye al Zulia del cual se anunció la aprobación de millones de dólares? 
6.- ¿Qué pasó con la construcción del puerto de aguas profundas Simón Bolívar? 
7.- ¿Qué pasó con el programa de reubicación de las poblaciones afectadas por la subsidencia en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo? 
8.- ¿Por qué en lugar de promover el progreso y el desarrollo en la COL, en su lugar expropió las empresas que le servían de soporte a su fortaleza económica?
9.- ¿Por qué en 13 años de gobierno el problema del agua sigue tan grave como siempre y una región con ríos en toda su geografía, padece de agua crónicamente? 
10.- ¿Qué pasó con el Ley Orgánica de Hacienda Pública Estadal, la cual ha debido aprobarse por imperativo de la vigente constitución nacional, y en el pasado fue bandera legislativa de algunos de ellos?

Sana envidia

Por: Adolfo Salgueiro 

Andrés Oppenheimer en su reciente libro "Basta de Historias" aborda el tema de la educación en América Latina y señala -con acierto- cómo a través de la misma se desarrollan actitudes, valores y mitos que inciden de manera determinante en el destino de nuestras naciones a diferencia de otras regiones. En tal sentido explica que en Asia el año escolar dura 243 días en Japón, 220 en Corea del Sur y 200 en Tailandia mientras que en América Latina -y en especial en Venezuela agregamos nosotros- acaso si llega a los 160 cuando descontamos paros, puentes, etc. En China los estudiantes de primaria y secundaria entran a las 7:30 am, salen de la escuela a las 3:30 pm y muchos de ellos siguen de allí a cursos tutoriales donde refuerzan conocimientos por dos o tres horas más. 

Es por esa razón que esos jóvenes ingresan a las universidades sin demagogia, con un nivel de exigencia superior y -una vez allí- requieren de un desempeño eficiente que resulta en la adquisición de hábitos y herramientas que los convierten en más competitivos que sus contrapartes norteamericanos, europeos y ciertamente latinoamericanos lo cual a su vez resulta en mejores notas que en su momento los ubican en puestos de privilegio cuando estudian en el exterior y de allí derivan las mejores oportunidades de empleo. 

Comenta Oppenheimer que en las empresas informáticas Google y Oracle, donde se requiere el más alto nivel intelectual para ser investigador, casi 40% de los mismos son asiáticos mientras apenas 1% son latinoamericanos. 

También revisa el autor la obsesión de los latinoamericanos con la historia que se enseña en forma épica, con batallas y gestas heroicas que resultan en la exaltación de caudillos en cuyas ideas (interpretadas muchas veces a voluntad) se pretende centrar el pensamiento y la identidad nacional en lugar de mirar hacia el futuro y emprender la carrera de la competitividad que nos pueda liberar de la condición de productores de materias primas y convertirnos en creadores de productos del conocimiento y de servicios que tienen mucho más valor agregado. 

La prueba de que ese camino es adecuado está en Costa Rica, tan latinoamericana como el que más y más educada que casi todos. Allí se ha conseguido desarrollar una economía del conocimiento y de los servicios que ya hoy supera a la agrícola tradicional. 

No es entonces por casualidad que el día 12 de marzo pasado, la joven Presidenta de ese país, Laura Chinchilla, al inaugurar la 43° reunión internacional de ICANN (órgano mundial que asigna los nombres de dominio en Internet) (ver el video en http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=8ZRjvy3zfVE) explicó con sobriedad y conocimiento los logros y metas de su país en ese campo. Su alocución (seguramente escrita por otro pero asumida como propia) tuvo el lenguaje de la interconectividad, globalización, plataformas tecnológicas y demás retos del futuro para su país y el mundo. ¡Qué gran distancia con la invocación única de Zamora, Maisanta & Cía. frente a Internet, competitividad, valor agregado y demás temas que parecen ausentes y hasta anatema en la Venezuela de hoy!

Una ley contra el trabajo

Por: Miguel Sanmartín 

 La recién impuesta (no debatida, como arguye el régimen farsante) Ley del Trabajo (LOT) desató ya sus nefastos efectos (así planificados, así pretendidos por la truhanería regente, empecinada en diezmar lo que queda del sector privado de la economía, sometido a los designios de Fidel Castro y subordinado a los voraces intereses de Cuba, China, Rusia e Irán) aun antes de su promulgación por parte del Atila Tropical. 

 Algunos empleadores (los que han resistido los embates del corrosivo Socialismo del Siglo XXI), previendo más sobrecargas, intervencionismo e impedimentos (i)legales de los que ya soportan, aplicaron un preventivo "plan recorte". La botazón fue masiva y deplorable. 

 Los mismos trabajadores (los que ayer resultaron víctimas de despidos, los que hoy lamentan la pérdida de algunos beneficios que le otorgaba la ley sustituida y los que mañana pueden verse afectados por el cierre de las empresas donde aún prestan servicio), consideran arbitraria, excluyente y lesiva la modificación hecha al régimen laboral vigente desde 1997. Algunas de sus legítimas aspiraciones y válidas observaciones fueron ignoradas. El proyecto no se discutió. Los verdaderos trabajadores (públicos, privados, autónomos y jubilados) nunca fueron escuchados. Sólo el interés electoralista de alguien que siente la derrota anclada a su espalda y el delirio de algunas antiguallas ideológicas empecinadas en hacer de Venezuela un duplicado de Cuba, explica la conspiración a puerta cerrada y posterior golpe de Estado (promulgación) contra los intereses y derechos de la masa laboral. 

Quienes asistieron (recibieron mil bolívares los movilizados desde el interior) a la marcha oficialista del Primero de Mayo lo hicieron coaccionados: los inscritos en Misiones intimidados con perder las prebendas y los empleados públicos con despidos si se negaban a participar y uniformarse de rojo rojito. También obligados corearon loas al mustio amo-caudillo y recitaron las consignas (por una ley que desconocían y tampoco le cumplirán, como no cumplieron la derogada) diseñadas por los marxistas trasnochados que gozan su media hora de "fama" endilgándose la "asesoría" para armar semejante adefesio (i)legal. 

Este panfleto regulatorio, que algunos tildan de revolucionario, no avivará la economía y tampoco rescatará del subempleo o de la desocupación total a más del 50% de los venezolanos que hoy se encuentran en esa condición. Por el contrario, este instrumento represivo y oneroso fomentará la informalidad, los despidos, contraerá la producción y estimulará el desabastecimiento y la inflación. El TSJ, en otra muestra de sumisión al poder omnímodo, perdió la oportunidad de enmendar el entuerto.

CIDH lista roja

Por: Alberto Jordán Al anunciar el retiro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el paciente-impaciente-comandante-presidente responde al último Informe de la Institución, que recomendó mejorar "urgentemente" los fundamentales derechos y al Poder Judicial, que evidencia "falta de independencia e imparcialidad" y al "uso abusivo del derecho penal". De paso criticó la Ley Habilitante. 

Citando reportes de las Naciones Unidas afirma que aquí han muerto más de 100 mil personas a consecuencia del crimen y la violencia. 

Dicho Informe es reiterativo, pues las observaciones las viene formulando desde hace una década. Igualmente lo es la orden del comandante, quien constantemente amenaza con abandonar la Organización de Estados Americanos, lo cual lograría de cumplir la orden al Consejo de Estado en conformación. 

Para él, en la usurpación del argot periodístico, se trata de documento "caliche", sobre todo cuando denuncia que "en Venezuela no están garantizados los derechos a la vida y a la integridad personal". 

Con pruebas en la mano la CIDH declara en el precitado Informe que "existen situaciones que afectan seria y gravemente el goce y disfrute de los derechos fundamentales", consagrados en nuestra Constitución Bolivariana con gran amplitud. 

No es de extrañar la posición del impaciente ante los planteamientos formulados en derechos humanos: le tiró la puerta encima a la CIDH que por ene veces le solicitó autorización para visitar nuestro país. Una "mala señal", como lo declaró a la prensa el portavoz del Departamento de Estado del Imperialismo, Mark Toner. 

Como la CIDH había declarado a Venezuela en lista negra, en materia de derechos humanos el régimen revolucionario debe estar en color rojo.

jueves, 3 de mayo de 2012

Iris frente al espejo

Por: Elizabeth Araujo

Es verdad que vivimos tiempos de espera. No esperamos desde luego al Mesías. Nadie se nos ha aparecido ofreciéndonos la Tierra Prometida, como tampoco aguardamos por la resurrección de las almas. Pero es obvio que este país, víctima del ascenso desmesurado de la inseguridad, no puede seguir gobernado por un Presidente tocado de una grave enfermedad, que le obliga a ausentarse del trabajo por largas temporadas. 

¿Suena a herejía? No, después de que el gobernador de Portuguesa revelara que Hugo Chávez no está en condiciones de participar el 7 de octubre. No es el imperio, ni los agentes de la CIA, ni el plan golpista que José Vicente Rangel descubre cada domingo, ni es Uribe, ni los banqueros o Fedecámaras, que sé yo… quienes conspiran para que la realidad se les haya volteado y hoy, frente al panorama desolador de la ausencia del líder, aparezcan como niños perdidos en un parque sin saber qué hacer. 

 Se acostumbraron demasiado a la voz del todopoderoso Hugo Chávez, el mismo a quien –¡cosas del destino!– el finado Carlos Escarrá calificó cierta vez de inmortal. Aguardaban con ansias o fastidio las extenuantes cadenas y el verbo implacable cayendo como látigo sobre la espalda del adversario, que ahora, sin su presencia, no logran afrontar la crisis. 

 Debido a esa inercia gubernamental es como Iris Varela sigue dando tumbos en su ministerio sin saber qué hacer. El asunto Varela no es sencillo. Está al frente de una de las responsabilidades medulares del país. Cuando se menciona el tema de la violencia, el subconsciente de quien lo alude se desplaza a las imágenes del montón de recintos donde “viven” 31.200 presos, muchos de los cuales purgan condenas sin haber sido oídos por un juez. 

 El tema carcelario es la urgencia del país porque se conecta a las cifras de homicidios de fin de semana que divulgan los medios, o de asaltos y secuestros de los cuales solo se habla en reuniones familiares y entre amigos. 

 En medio de tal realidad, aparece Iris Varela para acusar con esa simplicidad argumentativa que da el fanatismo, a Globovisión o a las ONG de promover protestas carcelarias. Ahora ¿hasta dónde llega la responsabilidad de quien incluso como diputada no dio pruebas de estar preparada para asumir funciones públicas? A lo largo de su labor en la Asamblea Nacional y ahora como ministra Iris Varela no ha sido lo suficientemente inteligente como para sentarse con los periodistas de Venezolana de Televisión y decirles “tengo un plan”. 

 Por eso, este nuevo caso de fuga masiva de presos (los familiares corrigen: no hubo tal fuga, quienes salieron lo hicieron por la puerta principal con boleta de excarcelación) le estalla en la cara y, frente al espejo de la realidad, la ministra mira el fruto de lo que no ha sabido hacer. Los inventos conspirativos de la derecha, de las ONG y Globovisión solo les sirven de fugaces excusas que exponen su propia tragedia.

domingo, 29 de abril de 2012

Desplome cubano


Por: Gerver Torres

Una de las tareas políticas e intelectuales más importantes que tenemos las fuerzas democráticas venezolanas hoy, es el estudio y seguimiento de Cuba, de su modelo de sociedad, de lo que allí ha ocurrido en las últimas décadas y de lo que está ocurriendo en la actualidad. De por sí, Cuba es un caso interesante de estudio para cualquier persona en el mundo interesada en los modelos de organización política y social. Es uno de los dos muy pocos países donde sobrevive el socialismo. Pero para los demócratas venezolanos el estudio de Cuba es aún más relevante hoy, primero porque ese es el tipo de país y sociedad, con las variantes que sea, en el que nos quiere convertir el régimen que nos gobierna; y segundo, por el tinglado de relaciones políticas que se ha armado entre los gobiernos de los dos países. La proximidad geográfica y cultural no hace sino más valiosa la tarea. 

El modelo cubano lo deberíamos estudiar, seguir y convertirlo en tema de campaña en las elecciones presidenciales venezolanas. Allí tenemos dibujado de manera clara y elocuente el destino al que nos lleva el camino por el cual vamos. Deberíamos discutir y contar ampliamente sobre su régimen político; ese en el cual no se permite sino la existencia de un solo partido: el partido comunista. 

Deberíamos hablar sobre su sistema de libertades; ese donde no existen sino medios gubernamentales de comunicación; donde los ciudadanos no pueden salir del país sin una autorización expresa del gobierno, y muchos al no obtenerla arriesgan su vida tratando de escapar del "mar de la felicidad". Deberíamos contar sobre sus interminables penurias económicas, que obligan a su gente a practicar infinitas formas de corrupción y degradación para sobrevivir, incluyendo la prostitución. También deberíamos contar cómo el sistema está hoy colapsando. Ello permitirá ver que el socialismo no es viable; no tiene destino. No lo ha tenido nunca antes y tampoco lo tiene hoy. 

Una "Guillotina" llamada Lara-Zulia

Por: Edinson Martínez
@emartz1

Hace unas semanas se produjo uno de los tantos accidentes de tránsito que con saldos fatales ocurren con frecuencia en la conocida vía interestatal Lara-Zulia. Esta vez fueron siete los fallecidos, entre ellos tres niños de corta edad. Así inicié éste mismo artículo hace casi un año. Nada pasó entonces; salvo decenas de nuevos accidentes y más recientemente uno de dimensiones pavorosas con saldo de quince heridos y varios fallecidos. Como hemos dicho antes, no es la primera vez que esto sucede y probablemente tampoco sea la última, puesto que esta vía desde hace mucho tiempo se ha convertido en una verdadera "guillotina". No es por casualidad que se cuenta entre las cinco primeras vías más peligrosas del país.

Cuando la gobernación del Zulia decidió la construcción de la Autopista de Occidente, es decir, una vía nueva para la circulación en un solo sentido de los vehículos y la habilitación de la conocida Lara-Zulia con un solo canal de tránsito en sentido contrario. Sentimos un profundo alivio. Pasaríamos de la vieja Lara-Zulia, cuya construcción se inició en 1936, a una moderna autopista. Transcurrieron muchos años y cientos o miles de personas fallecidas, mutiladas o desgraciadas, para que cobrara fuerza la idea de una construcción como esta. 

No fue una concesión graciosa su construcción y menos una limosna para esta parte del Zulia. Es con propiedad la obra civil más importante que el gobierno regional se ha planteado en el marco de sus competencias. Bajo el titulo de: "Autopista de Occidente", se inauguró la primera etapa en tiempo record, si tomamos en cuenta el average que registran a ritmo de tortuga la ejecución de las obras públicas. El tramo solo llegó a cubrir una parte del proyecto original, el cual abarca toda la extensión que corresponde al estado Zulia en el eje vial Lara-Zulia, es decir, desde la cabecera del puente sobre el lago hasta El Venado. 

Hace dos años o más, el gobierno nacional decidió paralizar la obra, le quitó la competencia al gobierno regional y asumió para sí la culminación de la autopista. Desde entonces la misma está paralizada y los trabajos de movimiento de tierra y demás detalles de ingeniería sencillamente abandonados. Si dijéramos que el gobierno nacional abandonó la obra no faltaríamos en un ápice a la verdad. Sí a la vez afirmáramos que lo hizo por maldad, por simple saña política, tampoco faltaríamos. 

Por ese acto de mezquindad del gobierno nacional, se dejó a su suerte a miles de venezolanos que circulan por la angosta, irregular, descuidada y peligrosa Lara-Zulia; cuando bien han podido hacerlo a esta fecha por una moderna y segura autopista. 

Si en este país funcionara adecuadamente un estado de derecho, el Estado y evidentemente sus funcionarios a titulo de responsables del gobierno, deberían responder civil y penalmente por sus actuaciones y omisiones al causar daños a terceros. Eso no es nada nuevo en otras partes del mundo, aquí mismo al lado, en Colombia, el Estado tiene pendiente centenares de demandas para resarcir a particulares por actuaciones indebidas de funcionarios que en nombre de éste proceden. 

El gobierno regional y los locales, no pueden conformarse con señalar la barbaridad cometida por el ejecutivo nacional. Es necesario reclamar con mucha fuerza, la culminación de la obra. Sean a través de acciones de amparo, movilización social y cualquiera otra que restituya el derecho de la gente a proteger su vida.