jueves, 13 de agosto de 2009

Joséphine y mi prima

Por: Marcelo Morán

Mi madre, Guillermina Polanco, partió de la Guajira en febrero de 1958 para establecerse en Las Parcelas de Campo Mara: una comunidad rural, situada al norte de Maracaibo y constituida para ese entonces por un puñado de casas que no llegaba a una docena.

Ella tomó la resolución de invadir un terreno de tres hectáreas, casi selvático, para alojar a una hermana con siete hijos y una prima con otros dos niños; entre los que destacaba Gladis, de sólo pocos meses de nacida. Al cabo de un tiempo fueron apareciendo otros parientes que, hicieron de los fines de semana, una cita obligada, entre las que sobresalían las hermanas: Aurora y María Ángela Montiel Polanco.

La primera había sido diputada al Congreso Nacional en la última etapa del gobierno de Pérez Jiménez y la otra, fungía como asesora indigenista en el Consejo Venezolano del Niño. En ese ir y venir conocieron que, mi tía Rubia, estaba dispuesta a entregarle al organismo que tutelaba la protección de los menores a Gladis, ante la imposibilidad de brindarle una buena educación debido a sus marcadas carencias económicas.

Un domingo se presentaron con la misma familiaridad de siempre, pero en esa ocasión, se dejaban acompañar de una distinguida invitada: era una morena espigada y de apariencia sencilla, se llamaba Joséphine Baker: bailarina y cantante norteamericana que había descollado en los escenarios de su país y Europa en la década de los años veinte y treinta. Más adelante, tomó la nacionalidad francesa, y en el año 1956, decide adoptar 12 niños provenientes de varias partes del mundo a los que llamó "La tribu del arco iris", donde mi prima Gladis iba a representar la autoctonidad venezolana. Una vez concretados los trámites de la adopción vino la despedida.

Cuando el carro que transportaba a la señora Baker abandonaba la estancia marense rumbo a Maracaibo, fue alcanzado antes de llegar al portón por la madre arrepentida que, en medio de un copioso llanto reclamaba de nuevo a su hija. La artista, conmovida por esa inesperada reacción, entregó la niña, no sin antes despedirse de la progenitora con un fuerte abrazo, como una muestra de su incuestionable magnanimidad. Ante ese imprevisto, la actriz se dirigió a Paraguaipoa con sus dos guías donde finalmente logró adoptar a otro niño wayúu, a quien bautizó con el nombre de Mara, en honor al cacique Maala (cascabel) excluido misteriosamente de la corta lista de héroes aborígenes, pero como cosa admirable, su nombre pudo sobrevivir a tres fundaciones y a quinientos años de saqueo histórico.

Por fortuna, esta pequeña historia que forma parte de otra historia la conocí desde mi infancia, gracias a la fuente testimonial de mi mamá, quien fuera para aquel lejano domingo del año cincuenta y nueve anfitriona casual de la diva norteamericana. Tras cumplirse este año medio siglo de aquella inolvidable visita, y para no dejar lagunas en su versión original, le pedí a mi tía Rubia que la volviera a bajar de su recuerdo para plasmarla en esta publicación con el propósito de incorporarla con mucho cariño a la memoria contemporánea de mi pueblo.

martes, 11 de agosto de 2009

La mala educación

Por: Luís Izquiel

Acaso por el mal hábito que deja el dar golpes de Estado, los representantes gubernamentales que integran la Comisión de Educación de la AN, sorprendieron al país, de madrugada, como gustan de trabajar los hampones, con la aprobación de un informe relativo a la Ley de Educación, que la dejó lista y cocida para ser definitivamente sancionada.

El texto, constante de 55 artículos, resulta en la mayoría de sus partes abiertamente inconstitucional. Las violaciones brillan tanto cuando se analiza la forma como el fondo de su elaboración. Hablemos de la forma. Su contenido no fue discutido en las comunidades educativas y ex profeso se escogió el período vacacional para su aprobación.

Igualmente irregular es el hecho de que se esté dejando listo, para aprobación en segunda discusión, un texto legal que no pasó por primera discusión. Debemos apuntar que el proyecto aprobado en primera discusión en 2001 es diametralmente distinto al finalmente presentado ahora. Sobre el fondo, observamos en el articulado varias disposiciones realmente alarmantes, que "cubanizan" nuestro sistema educativo.

El proyecto establece que la educación estará fundamentada en la "Doctrina Bolivariana Robinsoniana", fachada tras la cual se esconde el pensamiento único que se nos quiere implantar. Asimismo, esta basada en el Plan de Desarrollo de la Nación 2007-2013, que no es sino la Reforma Constitucional negada por los venezolanos en referéndum el 2- 12-2007. El proyecto convierte a los consejos comunales y las organizaciones sociales (como "La Piedrita") en "agentes de la educación", con injerencia en la formación integral estudiantil, para formar nuevos ciudadanos.

Hay más. Se eliminan los centros estudiantiles -que una y otra vez han venido ganando los sectores democráticos en las diferentes universidades- y se crean los consejos estudiantiles, cuya organización y demás particularidades se dejan para ser definidas en ley posterior. Se acaba también con la educación religiosa.

De ser aprobada la ley, tal como en países comunistas, el Estado determinará qué carrera técnica o universitaria debe estudiar un bachiller, dependiendo de las potencialidades existentes en el país y a las necesidades prioritarias. Se regulará la inserción de los egresados universitarios en el campo laboral, dependiendo de razones estratégicas; es decir, se trabajaría no donde se desee, sino donde el Gobierno lo ordene. Es tal la premura en aprobar esta degradante y decadente ley (a espaldas del pueblo) que posiblemente cuando usted esté leyendo este artículo, la ley ya haya sido sancionada.

El llamado a los ciudadanos es a procurar el conocimiento y divulgación de esta ley en todos los espacios de la sociedad. Y, una vez hecho esto, a organizarse, a dar la lucha democrática donde haya que darla. Esta ley garantiza la mala educación a todos.

domingo, 9 de agosto de 2009

De Racadi a Cadivi

Por: José Guerra

El 18 de febrero de 1983 finalizó el período más prolongado de estabilidad monetaria y cambiaria que ha vivido Venezuela en su vida de republicana. Rómulo Betancourt entregó el gobierno a Raúl Leoni, en febrero de 1964, pero antes, en enero de ese año, terminó de desmontar el control de cambio que su gobierno comenzó a aplicar en noviembre de 1960, en medio de una pronunciada salida de capital.

Así, entre enero de 1964 y enero de 1983 Venezuela mantuvo un régimen de tipo de cambio fijo con una paridad de Bs 4,30 por dólar con absoluta libertad cambiaria. Esa etapa concluyó aparatosamente a comienzos de febrero de 1983. La causa del colapso no hay buscarla en 1983 sino en el lapso 1974-1978, durante el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, donde el país se embriagó de los excesos provocados por los elevados precios del petróleo, despilfarró esa riqueza y además se endeudó para financiar planes alocados que se tradujeron en la conformación de un enjambre de empresas del Estado que al final terminaron quebradas y vendidas a precios de liquidación en 1989 y 1990, cuando ya su carga sobre las finanzas públicas era insostenible.

Si fue mala la política económica aplicada por Pérez, peor fue la de su sucesor, Luis Herrara Campins, quien aconsejado por Manuel Quijada, Ministro de Fomento, para entonces, creyó que manteniendo fijo el tipo de cambio y bajando los aranceles disminuiría la inflación. Al final, Herrera tuvo que adoptar la desagradable medida de devaluar el bolívar y aplicar un sistema de cambios múltiples, como el que pretende instrumentar actualmente el gobierno de Hugo Chávez.
De esta manera, desde febrero de 1983 se establecieron tres tipos de cambio: se mantuvo la tasa de Bs 4,30 por dólar para las importaciones más esenciales, se estableció otra a Bs 6,00 por dólar para las menos importantes y se instituyó un mercado paralelo administrado por el Banco Central de Venezuela con intervenciones diarias.

Los tipos de cambio preferenciales los manejaba la oficina del Régimen de Cambios Diferenciales (Recadi), la cual fue la fuente más importante y prolongada de corrupción hasta que pasó a ocupar el primer lugar laEl control de cambios instituido en 1983 fue desmantelado en un solo acto en febrero de 1989. Durante su vigencia, las operaciones del mercado paralelo eran totalmente transparentes: el BCV suplía divisas al mercado paralelo y obviamente el dólar en ese mercado era caro, pero se conseguía. Las pantallas de las casas de cambio y bancos marcaban a cada instante el precio del dólar y el público estaba informado y sabía a qué atenerse.

En la medida en que Recadi apretaba la mano y hacía difícil el acceso a los dólares preferenciales, el tipo de cambio paralelo aumentaba, como era de esperarse. Nada ha cambiado más de dos décadas después.
El coronel que dirige Cadivi piensa que con páginas de Internet, complicados métodos de asignación de divisas oficiales y racionando el mercado no va haber reacción del mercado paralelo que existe en Venezuela y que eufemísticamente llaman “mercado de permuta”. Con Cadivi se ha creado y oficializado el sistema de corrupción y de enriquecimiento más formidable que haya existido en Venezuela, usando para ello el amplio diferencial cambiario entre la tasa de BsF 2,15 y la tasa de cambio paralela.

Para ese fin se han valido de la colocación de bonos tanto del Ministerio de Finanzas como de PDVSA y de la venta directa de dólares. Todo en ese mercado es opaco aunque se conoce con certeza que se han distribuido en los últimos cuatro años más de US$ 30.000 millones en distintos instrumentos que van desde las notas estructuradas hasta los bonos del Sur.

El mercado es opaco porque el gobierno quiere que sea así, precisamente en virtud de los beneficios y los beneficiarios que de él se lucran. PDVSA que hasta 2005 vendía el 90% de sus divisas al BCV ahora negocia apenas el 50% con el instituto emisor. ¿Qué hace PDVSA con el 50% de las divisas restantes? Con total seguridad puede aseverarse que transa una buena porción en el mercado de cambio paralelo. ¿Con cuál propósito? El de obtener más bolívares por el mismo dólar por cuanto a la tasa de cambio oficial sus ganancias bajan sustancialmente.

Como el mercado no es controlado por el BCV ni hay transparencia, sino que es gestionado por un Estado (PDVSA) dentro del Estado (Venezuela), pocos conocen de esas operaciones, con las excepciones del Presidente Chávez y Rafael Ramírez.

También han nutrido al mercado paralelo el Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden) y más recientemente la Oficina Nacional del Tesoro, a cargo del teniente Alejandro Andrade. Como las operaciones de venta de las divisas que legalmente deberían ingresar al BCV, se hacen en un mercado que según el director del BCV, Armando León, técnicamente no existe, es fácil imaginar las corruptelas que de ello se deriva y el consiguiente engrosamiento de las cuentas en moneda extranjera de los funcionarios a cargo del negocio.

Eso es vox populi en Venezuela donde la actividad económica más lucrativa ahora no es el petróleo, sino el aprovecharse del diferencial cambiario para obtener ganancias relampagueantes. Por esta razón es que el gobierno de Chávez odia al mercado y prefiere la discrecionalidad. Como dijo Bolívar: “Bajo la sombra sólo trabaja el crimen”.

viernes, 7 de agosto de 2009

Yo Acuso: Ley Antichavista

Por: Laureano Márquez

Está circulando por Internet el Proyecto de la nueva Ley de Educación.

Personalmente no doy crédito a la veracidad del mismo.

Primero, porque ya sabemos que Internet es cosa del diablo y segundo, porque no tiene sentido esto de dar a conocer un proyecto de ley antes de ser aprobado. Miren lo que le pasó a la Fiscala. Creo que es terrorismo mediático o latifundismo legislativo. En todo caso, si lo que está circulando fuese auténtico, se nota una evidente presencia escuálida y contrarrevolucionaria en su redacción, cosa que denunciamos como gente comprometida con el proceso que somos, desde hace muy poco, es verdad, pero con mucha convicción.

Para muestra algunos botones:
"Artículo 3. Los principios y valores rectores de la educación que rigen la presente Ley son: vida, amor, democracia participativa y protagónica, convivencia, libertad, emancipación, igualdad, equidad, independencia, soberanía, paz, solidaridad, cooperación, bien común, justicia social, gratuidad, obligatoriedad, igualdad de género, integralidad, identidad, diversidad, laicidad, carácter público pluricultural, multiétnica, plurilingüe, permanente, sin discriminación, valoración ética del trabajo, inclusión, honestidad, pertinencia, creativa, innovadora, crítica y ecologista." Colocar a la "vida" de primer principio y valor en un proceso político cuyo lema es "Patria, socialismo o muerte", denota una evidente contradicción con los principios revolucionarios. Poner de segundo al "amor", contradice la "Doctrina Ramírez" del odio a la oligarquía. La convivencia tiene que tener excepciones, porque no se puede convivir con una "oposición fascista y golpista", se los digo yo que vengo de allá. La "emancipación" tiene un tinte anticubano evidente.

En lo de "plurilingüe" podría colarse el inglés. Y lo más grave: "crítica". Esto, luego del cierre de un lote de emisoras de radio por su carácter ídem, parece un atrevimiento innecesario del legislador, que tiene que ser un infiltrado.

"Artículo 9. Se prohíbe en todas las instituciones educativas oficiales y privadas del país, la difusión de ideas y doctrinas contrarias a la soberanía y los principios democráticos consagrados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. No estará permitida la realización de actividades de proselitismo o propaganda político-partidista en las instituciones educativas del subsistema de educación básica del país, por cualquier medio: oral, impreso, eléctrico, radiofónico, informativo, telemático, audiovisual. Las condiciones para dar cumplimiento al contenido de este artículo, así como sus excepciones, serán establecidas en las leyes especiales y sus reglamentos."

El sesgo antichavista de este artículo no necesita comentarios adicionales. Cómo vamos a hacer cuando estemos nuevamente en campaña... ¿ah?

"Artículo 26. La educación en fronteras tendrá como finalidad la atención educativa integral de las personas que habitan en espacios geográficos de la frontera venezolana, favoreciendo su desarrollo armónico y propiciando el fortalecimiento de la soberanía nacional, la seguridad y defensa de la Nación, los valores de identidad nacional, la defensa del patrimonio cultural, la comprensión de las relaciones bilaterales, la cultura de la paz y la amistad recíproca con los pueblos vecinos."

Se percibe claramente la injerencia de la oligarquía colombiana en la redacción del artículo, que es contrario a descripciones objetivas y veraces ofrecidas de Uribe, tales como: "cobarde, mentiroso y cizañero", "sirve para ser jefe de una mafia", "tiene una capacidad sin límites para manejar el excremento, para navegar en el excremento sin vergüenza de ningún tipo".

No nos da el espacio para seguir analizando, pero veamos uno más:
"Artículo 38: Se garantizará a los profesionales de la docencia la estabilidad en el ejercicio de sus funciones profesionales, tanto en el sector oficial como privado, estos gozarán del derecho a la permanencia en los cargos que desempeñan, con la jerarquía, categoría, remuneración, garantías económicas y sociales en correspondencia con los principios establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en esta Ley y en la Ley Especial." Este artículo denota un total desprecio por la "lista Tascón" que formula el principio de que sólo se te garantiza el derecho al trabajo si "tascon" nosotros. Con artículos así se garantiza que los escuálidos fascistas y golpistas permanezcan en sus cargos y de esa manera no hay acelerador que funcione, compatriotas legisladores.

Camarada Presidente: No permita que esta ley sea aprobada...

¡Patria, socialismo o muerte... Venceremos!

NOTA A LOS ESCUÁLIDOS: Espero que no se molesten conmigo mis ex compañeros y ex amigos escuálidos, pero es que desde que Lina se vino pa’cá, yo me fui pa’llá. Prepárense porque no hay nada peor que un converso.

Por cierto:
Jaua: Claudio Nazoa tiene un terreno.

Diosdado: Emilio Lovera tiene un estudio de grabación.

jueves, 6 de agosto de 2009

Sobre el cierre de emisoras

Por: Miguel Ángel Latouche

Es necesario, sin embargo, realizar algunas consideraciones al respecto, ya que la sutileza de la argumentación no garantiza que la misma se defina a partir de un criterio de verdad que sea convincente. Veamos: Las decisiones públicas no sólo deben estar apegadas a derecho, sino que las mismas deben generar bienestar, de manera que resolver un entuerto o garantizar el fiel cumplimiento de la Ley no debe generar daños excesivos en las personas que son afectadas por la decisión o por la aplicación de la norma.

Existen límites asociados a la definición de los espacios de convivencia, al respeto por la condición humana y los intereses de los demás y a la construcción de una concepción acerca del Bien Público de carácter inclusivo, plural y democrático. En el caso que nos ocupa todos estos límites han sido traspasados de manera precipitada, causando daño en la estructura de nuestro acuerdo colectivo, afectando el funcionamiento de las instituciones y llevando al límite el funcionamiento de la estructura de división de los poderes.

Todo esto pone en cuestionamiento el funcionamiento del Estado de Derecho, con lo cual los ciudadanos quedamos peligrosamente desprotegidos ante el Estado. Debemos recordar que han pasado diez años desde que este gobierno llegó al poder. Llama la atención que luego de ese tiempo se hayan dado cuenta de que había problemas con el sistema de concesiones. ¿Qué sucede entonces con los impuestos que se ha cobrado a los afectados durante ese periodo? ¿Cómo puede explicarse que Conatel no haya iniciado antes los procedimientos y revisiones? Sin duda el Estado tiene una responsabilidad asociada a la situación. ¿Puede una situación tan grave ser resuelta a través de un simple procedimiento administrativa a través del cual se ordena el cese de las transmisiones?

Uno tendría que entender que a las personas se nos debe garantizar el derecho a defendernos cuando las decisiones del Estado nos afectan negativamente, que este derecho debe tener unos lapsos lógicos y que el mismo debe ejercerse antes de que la decisión sea aplicada. Una cosa es, entonces, que se abra un expediente administrativo y otra que se aplique una decisión que derive en la indefensión de los ciudadanos e incluso en la pérdida de esa condición.

No podemos descontextualizar la situación del momento de polarización que vive el país, de la lógica de la descalificación de los contrarios con la cual se ejerce la función pública, vivimos los arrebatos del poder que se ejerce en una situación de profunda debilidad institucional, con una oposición debilitada y en medio de una gran ausencia de un proyecto político alternativo (estructurar ese proyecto, por cierto, es una tarea pendiente).

Por estas razones me uno, en lo personal, a quienes rechazan las medidas de cierre de medios de comunicación. En la defensa de esos espacios para la expresión pública nos jugamos el funcionamiento de la democracia.

LINA RON…UNA HEROÍNA ABATIDA

Por: Rafael del Naranco

Lina Ron no es un personaje aventado de la novela “Crimen y castigo” de Fiodor Dostoievski en una de sus crisis epilépticas, aunque hubiera encajado en cualquiera de sus folios.

Quizás, de pasada, se hubiera enamorado de Raskólnikov, observándolo tan alejado de la gente en un rincón de la taberna.Uno ve más a esa rubia oxigenada -o tal vez no, y su pelo sea natural-, ojos vivarachos, pómulos redondeados, vestida siempre de manera estrafalaria y llevando tras ella una recua de personajes fantasmagóricos llamándola “madrecita”, como sacada de un relato de las “Estampas Rusas” de Iván Turgueniev.

Allí las campesinas perdidas, envueltas en un humo blanquecino, un humo de cenicienta, buscan refugio en una morada, una “ishba” grande igual a un hombre al estilo y corpulencia de Ivánovich Surin, el jugador y borracho empedernido en “La hija del capitán” de Pushkin.

No la vislumbro en una playa de Yalta paseando a la caída de la tarde a la orilla del mar Negro a su perrito faldero, cuyo relato de exquisita finura y penetración psicológica, nos legó Antón Chéjov. Lina Ron es, parodiando a Mijaíl Lérmontov, una heroína de nuestro tiempo, un Pechorín femenino, cuyas metas se le escapan por las hendiduras de su piel cobriza.

Rebelde sin causa durante mucho tiempo, halló en Hugo Chávez el recipiente de sus frustraciones de años, y en el se volcó con una fogosidad sin contornos, jurando que solamente comenzó a ver, sentir, anhelar, penar y resquebrajar sentimientos al conocer al visionario barinés.

La manera de actuar por libre y hablar con desparpajo, le ha traído infinidad de encontronazos en estos años con el partido oficialista, cuyos más significativos personeros la tratan a distancia. El propio Presidente la tiene en salmuera, y aún sintiendo hacia ella un requiebro de admiración, fueron más las veces en que debió llamarla al orden a cuenta de su actitud exacerbada cuya secuelas, al decir del Jefe del Estado, “dan armas al enemigo para atacarme y acusarme de dictador”, tras el ataque bárbaro a Globovisión.

Hoy está en una celda, y tras las palabras durísimas de Chávez, acaso para largo. No se aflija mujer: en política nada es para hoy ni mañana, todo depende de las circunstancias y sus intereses.

La Comandante de los desparramados no está sola, hay mucho pueblo pie en tierra tras de ella. Es incontrolable, es cierto; ahora bien: ¿cuánta de su violencia fue sembrada con las semillas de las arengas candentes de Hugo?

Las revoluciones acaban comiendo a sus hijos a dentelladas. La Ron puede cambiar ese destino si lía los bártulos y se acopla; si lo hace, ya no será ni su sombra. Durante diez años fue usada; ahora es un estorbo y se volvió apestosa. En la mazmorra debería leer a Dostoievski; podrá así saborear sus páginas con el encanto de una telenovela, y la salvedad de que los finales dejan un sabor a nuez enmelada.Raskólnikov, con sus sentido de culpa y sus caminos equívocos, terminó leyendo el Evangelio.

martes, 4 de agosto de 2009

El legado de Jusayú

Por: Marcelo Morán

El wayúu escribió libros reconocidos en Europa,
pero ignorados en Maracaibo


Miguel Ángel Jusayú murió el pasado 8 de junio en Maracaibo.

Era escritor y gramático invidente, nativo de la Alta Guajira.

A mediados de la década del sesenta, cuando yo iba al Malecón de manos de mi mamá ­para no perderme entre el rebullicio de la gente­ lo ví por primera vez. Se encontraba con sus lentes oscuros mecanografiando cartas que cobraba a real, a familiares de otros paisanos que laboraban en las haciendas del Sur del Lago, y tenían que enviar eventualmente en las pocas piraguas que sobrevivían en ese tiempo.

Para esa época ya dominaba el sistema Braille y conocía la ubicación de las teclas en su máquina de escribir portátil, como ningún otro mecanógrafo. Veinte años después, tuve la dicha de conocerlo en una emisora donde mi amigo Bernardo Fernández conducía un espacio cultural. En ese entonces, ya había escrito el diccionario: Español-Guajiro y su cuento: "No era vaca ni era caballo", editado en Suecia, Dinamarca y Noruega.

Fue tanta la admiración que sentí por mi coterráneo, que en el año 87 decidí incluirlo en una gaita: Personajes guajiros, que grabara el grupo Birimbao, siendo una de las que más pegó de aquella producción, que me llevó a presentarlo en uno de los programas gaiteros, pues nadie creía que un ciego wayúu pudiera escribir libros que eran objeto de reconocimiento en Europa y en Maracaibo eran ignorados.

En el año 91, es contratado por la Universidad del Zulia para la Escuela de Letras, donde impartió la cátedra de Lenguas Indígenas. Once años más tarde, la misma universidad le otorga el Doctor Honoris Causa por su destacado esfuerzo en favor de nuestra cultura ancestral. En el año 2006, es merecedor del premio Nacional de Literatura, constituyéndose en el primer indígena de Venezuela en lograrlo.

La cineasta zuliana, Patricia Ortega, produjo el documental El niño Shuá basado en la vida de este valioso cultor que perdió la vista cuando tenía 12 años a causa de una simple conjuntivitis. Para esa época, pastoreaba carneros y ya había visto el turquí del cielo, el arco iris, las estrellas como si titilaran a un metro de altura, y por supuesto, el cuadro de abandono en la que se encontraba su tierra.
Fue sepultado en Paraguaipoa el día 9 de junio con los rituales propios de un funeral guajiro. Su alma se fue a morar Jepirra (en el Cabo de La Vela) por un período de diez años, como una preparación antes de consumarse el segundo velorio, que será la antesala para emprender el viaje hacia la Vía Láctea, según nuestras creencias: la senda definitiva hacia la eternidad.

viernes, 31 de julio de 2009

Ley censura

Por: Teodoro Petkoff

Bien habría podido la Fiscal Luisa Ortega redactar su “humilde” proyecto de Ley Especial contra Delitos Mediáticos con sólo tres artículos. “Artículo 1: Se derogan los artículos 57 y 58 de la Constitución, relativos a la libertad de expresión y de información, así como cualquier otro que colida con el artículo 2 de esta ley.

Artículo 2: El Ministerio Público calificará como delito mediático punible toda información u opinión que sea publicada o difundida por medios impresos, televisivos o radiofónicos. Los jueces sancionarán con penas de seis meses a cuatro años de prisión a todo imputado por el MP, so pena de destitución inmediata.- Artículo 3: Se faculta al presidente de la República y a los ministros del Interior y de Defensa para calificar estos delitos”. Este proyecto de ley, que infortunadamente para ella, quedará asociado a su nombre para siempre, es probablemente el texto legal más salvaje y brutal que haya sido conocido por el país en su historia contemporánea.

De hecho, el propio articulado, vago y difuso en cuanto a la tipificación de los supuestos “delitos mediáticos”, abre un amplísimo espacio para el ejercicio de la discrecionalidad del Ministerio Público, el cual tendrá, naturalmente, la misión de calificar como delito lo que le de la gana ya sea de motu proprio o atendiendo la denuncia de un tercero, luego, imputar ante tribunales, de los cuales con toda seguridad (para eso está el efectodemostración de la destitución reciente de la jueza Alicia Torres), se obtendrá una sentencia condenatoria.

El proyecto transforma en sujetos punibles a todos los habitantes de este país.

“Cualquier persona que se exprese a través de cualquier medio de comunicación” (artículo 3), puede ser calificada como “delincuente” mediático. Un obrero de Alcasa, que denuncie el estado caótico en que se encuentran las empresas del aluminio en Guayana, estaría atentando contra la “seguridad del Estado”; un obrero petrolero que informe sobre la paralización de taladros, estaría atentando contra la “seguridad del Estado”; una información sobre armas venezolanas en manos de las FARC, atentaría contra la “seguridad del Estado”; una madre cuyo hijo ha sido asesinado y se queje de la indefensión en que se encuentra la población de los barrios, podría ser acusada de atentar contra la “paz social”; dar la cifra de muertos semanales podría generar “sensación de impunidad”: delito mediático; un reportaje sobre los campos de golf en Cuba lesionaría la “moral pública” porque el jefe del Estado ya dijo que ese es un deporte “burgués”, que no cabe en el socialismo del siglo XXI. Informaciones sobre paros, huelgas, protestas populares, lastimarían la “paz social”. Y así, ad infinitum, porque es el gobierno quien paga y se da el vuelto. Por eso es que no es un asunto que atañe sólo a medios y periodistas. Toda la gente de este país está siendo desafiada por este esperpento “legal”.

El proyecto de ley tiene que ser enviado a todos los gobiernos de América, a todos los medios de comunicación del mundo, para que todos puedan apreciar, por sí mismos, ante qué engendro totalitario y dictatorial está colocado nuestro país. No se necesita, ni siquiera, comentarlo. Es tan obvio, tan desnudo, en su intención represiva, que se explica por sí solo. Para no sotros, venezolanos, esta “ley” es un toque de zafarrancho de combate. Es de esperar que todos lo estén oyendo.

Editorial Diario TalCual, viernes 31-07-2009

¡Qué locura!

Por: Elizabeth Araujo

Que Venezuela es un país divertido, nadie lo duda. Sobran quienes gustan joder el parque y “chalequear” al prójimo sin descanso, pero se irritan hasta la violencia física si alguien les jorunga su punto flaco, y entonces, ofendidos, gritan “¡te pasaste, chamo!” y asumen que lo que viene en adelante es pelear.

La cara del presidente Chávez, la noche de su cumpleaños, con unos jalabolas empalagosos, como Frasso y El Aissami, trajo a mi mente aquellos sketchs televisivos en los que un tal inspector Rodríguez le jode la paciencia a un artista que intenta infructuosamente entrar a los estudios de Venevisión, y debe someterse a la requisitoria obstinante del vigilante, quien termina por quebrar la amabilidad del cantante o la actriz con preguntas y repreguntas que sacan de quicio.

Exactamente es lo que acaba de pasarle al “abusadorcito” que nos gobierna y que no se caracteriza por su discreción y los buenos modales a la hora de entrometerse en los asuntos internos de otros países.

Hace un mes, Hugo Chávez incendió, con razón o no, Centroamérica, y dejó eso prendido. En vez de quedarse, cogió el primer avión para Caracas, y hoy las noticias que vienen de Nicaragua y Honduras no son nada alentadoras, sin contar con el drama hamletiano del pobre Zelaya, quien un día se levanta y decide ingresar a su país, asumiendo las consecuencias, y al siguiente día prefiere negociar con la Casa Blanca, que parece estar más dispuesta a solucionar esa crisis.

Así, mientras Centroamérica baila al ritmo del ALBA y el baboso de Daniel Ortega afronta más problemas internos por la situación que le dejó su patrón, ¿qué hace Hugo Chávez?, pues buscarse otro enemigo externo y escucha que Uribe anuncia la instalación de cinco bases militares de EEUU en territorio colombiano.

Entonces, los venezolanos vuelven a ver a su Presidente encargándose de los asuntos planetarios y dándole otra vez la espalda a los conflictos laborales de Guayana, a la creciente “sensación” de inseguridad que este fin de semana dejó 58 cadáveres en la morgue, y hasta una marcha de barineses a la Asamblea, porque están preocupados: la tierra natal del Presidente se ha convertido en escenario preferido de los secuestradores y sicarios.

Si alguien ajeno al país hubiese llegado la noche del martes y ve que la sesión extraordinaria del consejo de ministros donde se anunció el retiro del embajador, era transmitida en directo por un bufón que interrumpía para reclamarle al Jefe del Estado que no le había enviado un pedazo de torta, de seguro hubiera pensando “¡qué va!, esto es un loco video loco”. Pero no, es la realidad. Uribe prendió el ventilador y las inmundicias de las FARC fueron a dar al rostro del eterno jodedor y cumpleañero de la noche. Eso, en verdad, es inaceptable.

miércoles, 29 de julio de 2009

E pur si muove'

Por Josè Saramago

"Y sin embargo, se mueve". Estas palabras las diría como si fuera un susurro casi inaudible Galileo Galilei al terminar la lectura de la abjuración a que fue forzado por los inquisidores generales de la Iglesia católica el 22 de junio de 1633. Se trataba, como se sabe, de obligarle a desmentir, condenar y repudiar públicamente lo que había sido y seguía siendo su profunda convicción, es decir, la verdad científica del sistema copernicano, según el cual es la Tierra la que gira alrededor del Sol y no el Sol alrededor de la Tierra.

El estudio del texto de la abjuración de Galileo debería hacerse con conveniente atención en todos los establecimientos de enseñanza del planeta, fuese cual fuese la religión dominante, no tanto para confirmar lo que hoy es una evidencia para todo el mundo, que el Sol está parado y la Tierra se mueve a su alrededor, sino como manera de prevenir la formación de supersticiones, lavados de cerebro, ideas hechas y otros atentados contra la inteligencia y el sentido común.

No es, pese a la introducción, Galileo el objeto primero de este texto, sino algo más próximo en el tiempo y en el espacio. Me refiero al Barómetro Hispano-Luso del Centro de Análisis Social de la Universidad de Salamanca, publicado ayer, sobre las eventuales posibilidades de creación de una unión entre los dos países de la península Ibérica de cara a la formación de una Federación Hispano-Portuguesa. Los lectores que acompañan regularmente este y otros comentarios míos recordarán la polémica, adornada con unos cuantos insultos elegidos y unas cuantas acusaciones de traición a la patria, que mi pronóstico de una unión de ese tipo suscitó hace relativamente poco tiempo. Pues bien, de acuerdo con el sondeo de la Universidad de Salamanca, 39,9% de los portugueses y 30,3% de los españoles apoyarían esa unión. Los porcentajes muestran un sensible avance, tanto en un país como en el otro, sobre los cálculos realizados en aquella altura. Los que rechazan la idea constituyen poco más del 30% de las personas consultadas, es decir, 260 de los 876 ciudadanos entrevistados durante los meses de abril y mayo de este año.

Al contrario de lo que generalmente se dice, el futuro ya está escrito, lo que ocurre es que nosotros no tenemos todavía la ciencia necesaria para leerlo. Las protestas de hoy pueden convertirse en los acuerdos de mañana, y, por supuesto, también podría suceder lo contrario, aunque una cosa es cierta, y la frase de Galileo tiene aquí perfecto encaje. Sí, Iberia. E pur si muove.

Tomado de: www.elpais.com

¿País deseado?

Por: Juan Uslar Gathmann

Resulta evidente que ni en la IV ni en la V repúblicas se han encontrado las soluciones para su erradicación de la pobreza ni tampoco para la creación de prosperidad; sea esta generada desde el capitalismo de Estado, o desde el capitalismo privado (con apoyo estatal), bien sea con la influencia liberal o con la socialista

Este fin de semana cambió la directiva de Fedecamaras, y las nuevas autoridades de este gremio empresarial se inauguran con un documento intitulado “En búsqueda de la prosperidad y erradicación de la pobreza”, en el cual invitan a los sectores democráticos del país a construir la Venezuela deseada.

La pregunta que cabría hacerse es, dado que esta situación no es nueva, sólo agravada en extremo, ¿Qué sucedió durante la “cuarta república” cuando tampoco se logró ese país?

En efecto, en materia de pobreza, los estudios más serios, como los que produce la UCAB, señalan claramente que si bien no se ha hecho un trabajo notable durante estos diez años, los niveles de pobreza extrema han disminuido bastante con respecto del “inventario” de pobreza de 1998; vale decir el que dejó la famosa “IV República”.

Resulta evidente sin embargo, que ni en la IV ni en la V se han encontrado las soluciones para su erradicación, ni tampoco para la creación de prosperidad; sea esta generada desde el capitalismo de Estado, o desde el capitalismo privado (con apoyo estatal), bien sea con la influencia liberal o con la socialista.

Sin embargo, en honor a la verdad, Venezuela sí tuvo al menos cincuenta años de crecimiento ininterrumpido desde finales de los años veinte hasta finales de los setenta, cuando el maná petrolero fue sembrado en mayor o menor medida y esto se tradujo en niveles de educación, servicios públicos, seguridad, generación de empleo, crecimiento económico y reducción de la pobreza nunca antes vistos aquí; y luego tampoco.

En otras palabras, que una cosa fue la Venezuela petrolera hasta 1978; y otra la que conocemos, que ha ido dando bandazos, de fracaso en fracaso.

Un problema es que no podemos volver a ese país de los años sesenta y setenta, porque la población es ahora es de mas de 27 millones y hace cuarenta años era de 10. Y la producción petrolera ha caído de 3.700.000 a algo más de 2 millones al día.

Otro, más grave, es que ese petróleo dejó en nosotros la cultura rentista y anti-empresarial que hoy se ve en su expresión mas virulenta con el actual gobierno, que no lo sería si las grandes mayorías (muchos “empresarios” incluidos) no creyeran en el estatismo y las comodidades del clientelismo.

Tomado de: www.talcualdigital.com